Cuando sea necesario, el analista empleará una combinación de estos métodos para establecer los requisitos exactos de las personas implicadas, para producir un sistema que resuelva las necesidades del negocio.
- Entrevistas
Las entrevistas son un método común. Por lo general no se entrevista a toda la gente que se relacionará con el sistema, sino a una selección de personas que represente a todos los sectores críticos de la organización, con el énfasis puesto en los sectores más afectados o que harán un uso más frecuente del nuevo sistema. Los requerimientos que surgen de las entrevistas a menudo se contradicen unos a otros o se formulan desde la ignorancia de los detalles del funcionamiento del sistema, sus potencialidades, interdependencias o limitaciones; por lo que se debe trabajar con los mismos para corregir sus fallas. Las entrevistas pueden ser personales o grupales.
- Talleres
Los requisitos tienen a menudo implicaciones cruzadas desconocidas para las personas implicadas individuales y que a menudo no se descubren en las entrevistas o quedan incompletamente definidas durante la misma. Estas implicaciones cruzadas pueden descubrirse realizando en un ambiente controlado, talleres facilitados por un analista del negocio, en donde las personas implicadas participan en discusiones para descubrir requisitos, analizan sus detalles y las implicaciones cruzadas. A menudo es útil la selección de un secretario dedicado a la documentación de la discusión, liberando al analista del negocio para centrarse en el proceso de la definición de los requisitos y para dirigir la discusión.
- Forma de contrato
En lugar de una entrevista, se pueden llenar formularios o contratos indicando los requerimientos. En sistemas muy complejos éstos pueden tener centenares de páginas. Objetivos mensurables Los requerimientos formulados por los usuarios se toman como objetivos generales, a largo plazo, y en cambio se los debe analizar una y otra vez desde el punto de vista del sistema hasta determinar los objetivos críticos del funcionamiento interno que luego darán forma a los comportamientos apreciables por el usuario. Luego, se establecen formas de medir el progreso en la construcción, para evaluar en cualquier momento qué tan avanzado se encuentra el proyecto.
- Prototipos
Un prototipo es una pequeña muestra, de funcionalidad limitada, de cómo sería el producto final una vez terminado. Ayudan a conocer la opinión de los usuarios y rectificar algunos aspectos antes de llegar al producto terminado. R.EDER.WJ!! TEC DE VILLAHERMOSA, TAB!! ‘+
Cuestionario’
Un cuestionario es un conjunto de preguntas que deben ser contestadas por escrito por una determinada población, generalmente esta población es amplia. Según el contenido de los cuestionarios podemos clasificarlos en los siguientes tipos:
1. Abiertos: Las respuestas no están delimitadas, esto permite mayor libertad de expresión.
2. Cerrados: Se fuerza a respuestas concretas. Un mismo tipo de pregunta puede formularse para obtener diferente rango de respuestas:
Elección exclusiva (respuestas del tipo si/no). Por ejemplo: ¿Cree que existen muchos circuitos integrados defectuosos? Escala cualitativa (acuerdo/desacuerdo). Por ejemplo: Existen muchos circuitos integrados defectuosos. Las posibles respuestas son: de acuerdo, totalmente de acuerdo, no estoy seguro, en desacuerdo, totalmente en desacuerdo. Cantidad, es decir, la pregunta requiere como respuesta una determinada cantidad. Por ejemplo: De cada 100 circuitos integrados ¿cuántos son defectuosos? Rango o escala cuantitativa, donde la respuesta es un rango de valores. Por ejemplo: De cada 100 circuitos integrados son defectuosos (0–5, 6–10, >50, etc.) Selección de respuestas limitadas. Por ejemplo: Las causas más frecuentes de circuitos integrados defectuosos son:
a) Fallo en la impresión de la pista. b) Fallo en la conexión de las patillas. c) Fallo en el encapsulado de plástico.
3. Mixtos: una combinación de los anteriores
Los buenos cuestionarios no solo se escriben sino que se diseñan. Una buena elaboración acompañada de una prueba previa, tanto del formato como de las preguntas, son la base de una recopilación de datos significativa a través del cuestionario. Introduciremos una serie de pautas que ayudarán en la formulación de un cuestionario:
1. Determinar qué datos necesitan recabarse y qué personas son las más calificadas para proporcionarlos. Si hay otros grupos que pueden proporcionar datos variantes y mayor visión también se identificarán.
2. Seleccionar el tipo de cuestionario a utilizar (abierto, cerrado o mixto).
3. Desarrollar un grupo de preguntas para incluirlas en el cuestionario. Las preguntas extras que son intencionalmente redundantes, pueden ser útiles al asegurar respuestas consistentes por parte de quien responda.
4. Examinar el cuestionario para encontrarle fallos y defectos, como:
a) Interrogantes innecesarias. b) Preguntas que pueden ser mal interpretadas debido a su enfoque o forma de escritura. c) Preguntas que el sujeto posiblemente no pueda responder, dado que desconoce la respuesta. d) Preguntas que están escritas de forma que se escogerá la respuesta preferida. e) Preguntas que se interpretarán de forma diferente dependiendo del marco de referencia de cada entrevistado. f) Preguntas que no proporcionan opciones adecuadas de respuesta. g) Un ordenamiento no adecuado de las preguntas o respuestas.
5. Probar previamente el cuestionario en un grupo pequeño de personas, para detectar otros problemas posibles. Así no solamente se describen los problemas en cuanto a su escritura, espaciado, ortografía, y métodos de registro de respuestas, sino también proporciona una indicación del tipo de respuestas que se recopilarán en un grupo mayor. Si existen muchas respuestas inesperadas, se captarán durante la prueba previa. Hay que asegurar que la muestra de prueba sea comparable al grupo mayor que recibirá el cuestionario.
6. Analizar las respuestas del grupo de prueba para asegurar que el análisis de los datos que se busca puede llevarse a cabo con el tipo de datos recopilados. Si estos datos no revelan algo que los analistas no reconocen y no necesitan verificar, el cuestionario puede no ser necesario en su forma actual.
7. Realizar cambios finales de edición, correcciones de mecanografía y ajustes en la forma; entonces imprimir el cuestionario en una forma limpia y legible.
8. Distribuir el cuestionario. Cuando sea posible, anotar el nombre de cada persona.
Ventajas
1. En su mayoría, los cuestionarios pueden ser contestados con rapidez. Los encuestados pueden completar y remitir los cuestionarios cuando mejor les convenga.
2. Los cuestionarios ofrecen un medio relativamente económico para recoger datos de un amplio número de personas.
3. Los cuestionarios permiten a las personas mantener el anonimato. Por consiguiente, es más probable que éstas informen de los hechos reales, en vez de decir lo que piensan que su jefe aprobaría que dijera.
4. Las respuestas pueden incluirse en tablas y analizarse rápidamente. Inconvenientes
1. El número de encuestados es, a menudo, insuficiente.
2. No existe garantía de que los encuestados respondan o expliquen todas las preguntas. 3. Los cuestionarios suelen ser poco flexibles. Impiden que el analista de sistemas obtenga información voluntaria de las personas o replantee preguntas que puedan haber sido malinterpretadas.
4. El analista de sistemas no tiene la posibilidad de observar y analizar el lenguaje corporal del encuestado.
5. No existe una oportunidad inmediata para aclarar respuestas vagas o incompletas a una pregunta.
6. Los buenos cuestionarios son difíciles de preparar.
Instituto Tecnologico Superior De Misantla, ver 14 de marzo del 2005 hugo_198421@hotmail.com