Los sistemas de integración vertical contractual son los más frecuentes en el mercado. Se desarrollan como consecuencia de la dificultad de adquirir las redes de distribución, ya sea por incapacidad financiera o por los problemas de su gestión posterior

Este tipo de integración vertical consiste en la dirección y coordinación de los miembros que forman el canal de distribución por la vía del acuerdo contractual en el que se establece un reparto de funciones entre los miembros asociados. La asignación de funciones y actividades se realiza mediante la negociación, diseño y ejecución de un contrato que vincula a la totalidad o parte de los miembros del canal de distribución. Por este procedimiento, se pueden conseguir amplias redes de distribución sin tener que realizar grandes inversiones. Algunos sistemas contractuales conllevan una integración hacia atrás (cooperativas de detallistas, grupos de compra minoristas y mayoristas, asociaciones de importación, etc.) mientras que otros proponen una integración hacia adelante (generalmente franquicias, cadenas voluntarias, asociaciones para promocionar exportaciones, etc.).

Igualmente estas iniciativas pueden partir de los minoristas (cooperativas de minoristas) o de los propios mayoristas (cadenas voluntarias, franquicias).


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