ESTUDIO DE MOVIMIENTOS Y MICROMOVIMIENTOS

OBJETIVO:

El alumno obtendrá conocimientos y desarrollara habilidades para la adecuada aplicación de estudios de movimientos, obtendrá además los conocimientos que le permitan elegir adecuadamente el tipo de estudio mas conveniente en casos específicos.

JUSTIFICACIÓN:

Un estudio de movimientos nos permite darnos cuenta de los elementos suceptibles de ser mejorados o eliminados en el desarrollo de la operación. Estos elementos innecesarios generan costos ocultos que el cliente temina pagando hasta que encuentra un proveedor con el que pueda adquirir el mismo producto a un mejor precio. Sin embargo no debemos subestimar el efecto que tendra sobre toda la operación, la modificación o eliminación de un elemento en particular, ya que en ocasiones el lugar de obtener una mejora generamos un problema mayor.

INTRODUCION:

El estudio visual de movimientos y el de micro-movimientos se utilizan para analizar un método determinado y ayudar al desarrollo de un centro de trabajo eficiente. Estas dos técnicas se emplean junto con los principios del análisis de la operación cuando se tiene un volumen que justifique la mayor cantidad de estudio y análisis.

ESTUDIO DE MOVIMIENTOS

El estudio de movimientos es el análisis cuidadoso de los diversos movimientos que efectúa el cuerpo al ejecutar un trabajo. Su objeto es eliminar o reducir los movimientos ineficientes, y facilitar y acelerar los eficientes. Por medio del estudio de movimientos, el trabajo se lleva a cabo con mayor facilidad y aumenta el índice de producción. Los esposos Gilbreth fueron de los primeros en estudiar los movimientos manuales y formularon leyes básicas de la economía de movimientos que se consideran fundamentales todavía. A ellos se debe también la técnica cinematográfica para realizar estudios detallados de movimientos, conocidos por “estudios de micromovimientos”, que han demostrada su gran utilidad en el análisis de operaciones manuales repetidas.

El estudio de movimientos, en su acepción más amplia, entraña dos grados de refinamiento con extensas aplicaciones industriales. Tales son el estudio visual de los movimientos y el estudio de micromovimientos.

El estudio visual de movimientos se aplica con mucho mayor amplitud, porque la actividad que se estudia no necesita ser de tanta importancia para justificar económicamente su empleo. Este tipo de estudio comprende la observación cuidadosa de la operación y la elaboración de un diagrama de proceso del operario, con el consiguiente análisis del diagrama considerando las leyes de la economía de movimientos.

Debido a su mayor costo, el método de micromovimientos (véase el capitulo 8) resulta generalmente práctico sólo en el caso de trabajos de mucha actividad, cuyas duración y repetición son grandes. Las dos clases de estudios pueden compararse a la observación de un objeto con una lupa o mediante un microscopio. La mayor cantidad de detalles que proporciona el microscopio sólo tiene aplicación en trabajos de alta producción.

MOVIMIENTOS FUNDAMENTALES

El concepto de las divisiones básicas de la realización del trabájó, desarrollado por Fránk Gilbreth en sus primeros ensayos, se aplica a todo trabajo productivo ejecutado por las manos de un operario. Gilbreth denominó “therblig” (su apellido deletreado al revés) a cada uno de estos movimientos fundamentales, y concluyó que toda operación se compone de una serie de estas 17 divisiones básicas. En la tabla 4–1 se enuncian los 17 movimientos fundamentales de las manos, un tanto modificados con respecto al resumen de Gilbreth, junto con sus símbolos y colores distintivos.

DIVISIONES BASICAS DEL TRABAJO, UTILIZACION DE THERBLIGS.

La División de Investigación y Desarrollo de Administración de la Sociedad para el Progreso de la Administración (Society for the Advancement of Management) en su “Glosario de Términos Empleados en Métodos, Estudios de Tiempos e Incentivos en Salarios”, presenta definiciones de los diversos therbligs. Estas definiciones se incluyen, en parte, en el resumen siguiente:

1.- BUSCAR. Es el elemento básico en la operación de localizar un objeto. Es la parte del ciclo durante la cual los ojos o las manos tratan de encontrar un objeto. Comienza en el instante en que los ojos se dirigen o mueven en un intento de localizar un objeto, y termina en el instante en que se fijan en el objeto encontrado. Buscar es un therblig que el análisis debe tratar dé eliminar siempre. Las estaciones de trabajo bien planeadas permitan que el trabajo se lleve a cabo continuamente, de manera que no es preciso que el operario realice este elemento. Proporcionar el sitio exacto para cada herramienta y cada pieza es el modo práctico de eliminar el elemento de busca en una estación de trabajo. Un empleado nuevo, o uno no familiarizado con el trabajo, tiene que efectuar operaciones de busca periódicamente, hasta desarrollar suficiente habilidad y acierto. El analista de movimientos experto se planteará las siguientes preguntas, tratando de reducir o eliminar el tiempo de buscar:

1. ¿Están perfectamente identificados todos los artículos? Tal vez podrían utilizarse rótulos o colores.

2. ¿Es posible emplear recipientes transparentes?

3. ¿Una mejor distribución en la estación de trabajo podría eliminar las búsquedas?

4. ¿Se emplea el alumbrado correcto?

5. ¿Puede disponerse previamente la colocación de las herramientas y las piezas?

2.- SELECCIONAR. Este es el therblig que se efectúa cuando el operario tiene que escoger una pieza de entre dos o mas semejantes este therblig sigue generalmente al de buscar y es difícil determinar exactamente un mediante el método detallado de los micromovimientos cuando termina la busca y empieza la selección a veces la selección puede existir sin la búsqueda sobre todo cuando se trata de un ensamblaje selectivo en ese caso suele ir presidida de la inspección de la selección puede clasificarse también entre los therblig indeficientes y debe ser eliminada del ciclo de trabajo por una mejor distribución en la estación de trabajo y un mejor control de las piezas. Para eliminar este therblig el analista debe preguntarse:

1. ¿Son intercambiables las piezas más comunes?

2. ¿Pueden estandarizarse las herramientas?

3. ¿Se guardan las piezas y los materiales en la misma caja?

4. ¿Seria posible emplear un estante o una bandeja (o charola) para facilitar la colocación de las partes?

3.-TOMAR (O ASIR). Este es el movimiento elemental que hace la mano al cerrar los dedos rodeando una pieza o parte para asirla en una operación. El “tomar” es un therblig eficiente y, por lo general, no puede ser eliminado, aunque en muchos casos se puede mejorar. Comienza cuando los dedos de una o de ambas manos empiezan a cerrarse alrededor de un objeto para tener control de él, y termina en el instante en que se logra dicho control. El “tomar” casi siempre va precedido de “alcanzar” y seguido de “mover”. Estudios detallados han demostrado que existen varias formas de asir, algunas de las cuales requieren tres veces más tiempo que otras. Debe tratarse de reducir al mínimo el número de operaciones de asimiento durante el ciclo de trabajo, y las piezas a tomar o coger deben estar dispuestas de manera que pueda emplearse el tiempo más simple de asir. Esto se logra haciendo que el objeto asuma por si solo una localización fija, y quede en posición tal que no haya interferencia alguna con la mesa de trabajo, la caja o los alrededores. Las siguientes son preguntas de comprobación que podrían ayudar a mejorar los therbligs “tomar” efectuados durante un ciclo:

1. ¿Seria aconsejable que el operario tomara más de un objeto o pieza cada vez?

2. ¿Podría emplearse un asir de contacto en vez de uno de levantar? En otras palabras, podrían acercarse los objetos resbalando: en lugar detener que ser tomados o acarreados?

3. ¿Sería factible simplificar la operación de asir piezas pequeñas poniendo una pestaña a su caja?

4. ¿Podrían acercarse a la colocación herramientas o piezas para hacer más fácil su aislamiento?

5. ¿Podrían aprovecharse en el trabajo dispositivos de vació o magnéticos, dedales de goma o algún otro aditamento?

6. ¿Sería posible utilizar un transportador?

7. ¿Se ha diseñado la plantilla de manera que la pieza pueda ser tomada con facilidad al quitarla?

8. ¿Sería factible que un operario precolocara una herramienta o la pieza en trabajo de modo que facilite al siguiente operario la operación de asir?

9. ¿Podrían disponerse previamente las herramientas en un soporte oscilante?

10. ¿Puede ser cubierta la superficie del banco de trabajo con una capa de material esponjoso, de manera que los dedos puedan tener mayor facilidad para tomar cosas pequeñas?

4.- ALCANZAR. El therblig “alcanzar” corresponde al movimiento de una mano vacía, sin resistencia, hacia un objeto o retirándola de él. La división básica “alcanzar” se denominaba “transporte en vacío” en la lista original de Gilbreth. Sin embargo, la mayor parte de los especialistas en métodos aceptan, en la actualidad, el término más breve. “Alcanzar” principia en el instante en que la mano se mueve hacia un objeto o sitio, y finaliza en cuanto se detiene el movimiento al llegar al objeto o al sitio. Este elemento va precedido casi siempre del de “soltar” y seguido del de “tomar”. Es natural que el tiempo requerido para alcanzar dependa de la distancia recorrida por la mano. Dicho tiempo depende también, en cierto grado, del tipo de alcance. Como tomar, alcanzar puede clasificarse como un therblig objetivo y, generalmente, no puede ser eliminado del ciclo de trabajo. Sin embargo, si puede ser reducido acortando las distancias requeridas para alcanzar y dando ubicación fija a los objetos. Teniendo presente este principio fundamental pueden obtenerse estaciones de trabajo en las que sea mínimo el tiempo de alcanzar.

5.- MOVER. Es la división básica que corresponde al movimiento de la mano con carga. Esta última puede ser en forma de presión. “Mover” se denominó en un principio “transporte con carga”. Este therblig comienza en cuanto la mano con carga se mueve hacia un sitio o ubicación general, y termina en el instante en que el movimiento se detiene al llegar a su destino. Mover está precedido casi siempre de asir y seguido de soltar o de colocar en posición. El tiempo requerido para mover depende de la distancia, del peso que se mueve y del tipo de movimiento. Mover es un therblig objetivo y es difícil eliminarlo del ciclo de trabajo. Con todo, puede reducirse su tiempo de ejecución acortando las distancias, aligerando la carga o mejorando el tipo de movimiento por medio de canaletas de gravedad o de transportadores en el punto terminal del movimiento, de manera que no sea necesario llevar materialmente el objeto que debe trasladarse a un sitio especifico. La experiencia ha comprobado que las operaciones de mover o trasladar a una localización general se efectúan más rápidamente que las de mover a un sitio exacto. Tanto el therblig “mover” como el “alcanzar” pueden mejorarse preguntando y respondiendo a las siguientes preguntas:

1. ¿Podría eliminarse alguno de estos therbligs?

2. ¿Podrían acortarse convenientemente las distancias?

3. ¿Se están empleando los mejores medios como transportadores pinzas, tenazas, etc.?

4. ¿Se emplean las partes apropiadas del cuerpo como los dedos, la muñeca, el antebrazo, el hombro?

5. ¿Seria posible utilizar canaletas de gravedad?

6. ¿Podrían efectuarse los transportes por equipo mecanizado y aparatos de pedal?

7. ¿Se podría reducir el tiempo efectuando el transpone de los elementos en mayores cantidades?

8. ¿Se incrementa el tiempo debido a la naturaleza del material que se transporta, o por tener que colocarlo en determinada posición?

9. ¿Pueden eliminarse los cambios bruscos de dirección?

6.- SOSTENER. Esta es la división básica que tiene lugar cuando una de las dos manos soporta o ejerce control sobre un objeto, mientras la otra mano ejecuta trabajo útil. “Sostener” es un therblig ineficiente y puede eliminarse, por lo general, del ciclo de trabajo, diseñando una plantilla o dispositivo de sujeción que sostenga la pieza que se trabaja en vez de tener que emplear la mano. Además, difícilmente es la mano un dispositivo eficiente para sostener, por lo que el analista de métodos debe estar siempre alerta para evitar que el “sostener” sea parte de una asignación de trabajo. El sostener comienza en el instante en que una mano ejerce control sobre el objeto, y termina en el momento en que la otra completa su trabajo sobre el mismo. Un ejemplo típico de sostener ocurrirá cuando la mano izquierda sostiene un perno o un espárrago mientras la otra pone o enrosca una tuerca. Durante el montaje de perno y tuerca, la mano izquierda estará utilizando el therblig “sostener”. Este elemento casi siempre puede eliminarse respondiendo a estas preguntas:

1. ¿Puede usarse una plantilla mecánica, o bien una prensa o abrazadera, un pasador, un gancho, una cremallera, un sujetador o el vacío?

2. ¿Podría emplearse la fricción?

3. ¿Seria factible usar un dispositivo magnético?

4. ¿Podrían utilizarse dispositivos de sujeción gemelos?

7.- SOLTAR. Este elemento es la división básica que ocurre cuando el operario abandona el control del objeto. “Soltar” es el therblig que se ejecuta en el más breve tiempo, y es muy poco lo que puede hacerse para alterar el tiempo en que se realiza este tnerblig objetivo. El “soltar” comienza en el momento en que los dedos empiezan a separarse de la pieza sostenida, y termina en el instante en que todos los dedos quedan libres de ella. Este therblig va casi siempre precedido por mover o colocar en posición y seguido por alcanzar. Para mejorar o eliminar el tiempo de soltar el analista debe planearse las siguientes preguntas:

1. ¿Puede el soltar llevarse a cabo en tránsito?

2. ¿Se podría usar un expulsor mecánico?

3. ¿Son adecuadas y de buen tamaño las cajas que deben alojar la pieza después de soltarla?

4. Al terminar el therblig “soltar”, ¿quedan las manos en la posición más ventajosa para el siguiente therblig?

5. ¿Podrían soltarse varias piezas al mismo tiempo?

8.- COLOCAR EN POSICIÓN. Es el elemento de trabajo que consiste en situar o colocar un objeto de modo que quede orientado propiamente en un sitio especifico. El therblig “colocar en posición” tiene efecto como duda o vacilación mientras la mano, o las manos, tratan de disponer la pieza de modo que el siguiente trabajo puede ejecutarse con más facilidad, de hecho, colocar en posición puede ser la combinación de varios movimientos muy rápidos. El situar una pieza en un dado o matriz seria un ejemplo típico de colocar en posición. Por lo general, este therblig va precedido de mover y seguido por soltar; principia en cuanto la mano, o las manos, que controlan el objeto comienzan a manipular, voltear, girar o deslizar la pieza para orientarla hacia el sitio correcto, y finaliza tan pronto la mano empiece a alejarse del objeto. El colocar en posición generalmente puede ser eliminado o mejorado contestando éstas y otras preguntas de verificación:

1. ¿Podrían usarse medios tales como una guía, un embudo, una boquilla, topes, un soporte oscilante, un pasador de localización, un rebaje, una chaveta o cuña, señales o marcas piloto, o biseles?

2. ¿Sería posibleoocambiar las tolerancias?

3. ¿Convendría o se podría granetear o avellanar un agujero?

4. ¿Sería factible usar una plantilla?

5. ¿Están agudizando las rebabas el problema de colocar en posición?

6. ¿Podría hacerse que la pieza u objeto situado señale o sirva de marca piloto?

9.- PRECOLOCAR EN POSICIÓN. Este es un elemento de trabajo que consiste en colocar un objeto en un sitio predeterminado, de manera que pueda tomarse y ser llevado ala posición en que ha de ser sostenido cuando se necesite. La precolocación en posición ocurre frecuentemente junto con otros therbligs, uno de los cuales suele ser mover. Es la división básica que dispone una pieza de manera que quede en posición conveniente a su llegada. Es difícil medir el tiempo necesario para este elemento, ya que es un therblig que difícilmente puede ser aislado. La precolocación se efectúa al alinear un destornillador mientras se mueve hasta el tornillo que se va a accionar. Las siguientes preguntas ayudarán al analista a estudiar el therblig de precolocar en posición:

1. ¿Puede utilizarse en la estación de trabajo un dispositivo para sostener las herramientas en la posición conveniente y con sus manijas hacia arriba?

2. ¿Podrían quedar suspendidas las herramientas?

3. ¿Es posible utilizar una guía?

4. ¿Es posible emplear alimentación por cartuchos o magazines?

5. ¿Podría utilizarse un dispositivo para apilar las piezas?

6. ¿Seria factible usar un dispositivo giratorio?

10.- INSPECCIONAR. Este therblig es un elemento incluido en la operación para asegurar una calidad aceptable mediante una verificación regular realizada por el trabajador que efectúa la operación. Se lleva a cabo una inspección cuando el fin principal es comparar un objeto dado con un patrón o estándar. Generalmente no es difícil distinguir cuando se tiene ese elemento de trabajo, ya que la mirada se fija en el objeto y se nota una dilación entre movimientos mientras la mente decide entre aceptar o rechazar la pieza en cuestión. El tiempo necesario para la inspección depende primariamente de la rigurosidad de la comparación con el estándar, y de lo que la pieza en cuestión se aparte del mismo. Si un operario tuviera que sacar todas las canicas azules que hubiese en una caja, perdería muy poco tiempo en decidir lo que tendría que hacer con una canica roja. Sin embargo, si se hubiera hallado una canica púrpura habría una vacilación más larga en decidirse a aceptarla o rechazarla. El analista podría mejorar el tiempo de este therblig “inspeccionar” como resultado de la consideración de las siguientes preguntas:

1. ¿Podría eliminarse la inspección o combinarla con otra operación o therblig?

2. ¿Se podrían emplear calibres (o calibradores) o pruebas del tipo múltiple?

3. ¿Se reduciría el tiempo de inspección por medio de un mejor alumbrado?

4. ¿Los objetos que se inspeccionan están a la distancia conveniente de los ojos del operario?

5. ¿Facilitaría la inspección un esquiagrama?

6. ¿Tendría aplicación una fotocelda u “ojo eléctrico”?

7. ¿Justificaría el volumen de la producción una inspección electrónica automática?

8. ¿Facilitaría una lupa la inspección de las piezas pequeñas?

9. ¿Está siendo empleado el mejor método de inspección? ¿Se ha pensado en utilizar luz polarizada, pruebas acústicas, pruebas de funcionamiento o comportamiento, calibradores de plantillas, etc.?

11.- ENSAMBLAR. El elemento “ensamblar” es la división básica que ocurre cuando se reúnen dos piezas embonantes. Es otro therblig objetivo y puede ser más fácil mejorarlo que eliminarlo. El ensamblar suele ir precedido de colocar en posición o mover, y generalmente va seguido de soltar. Comienza en el instante en que las dos piezas a unir se ponen en contacto, y termina al completarse la unión.

12.- DESENSAMBLAR. Este elemento es precisamente lo contrario de ensamblar. Ocurre cuando se separan piezas embonantes unidas. Esta división básica generalmente va precedida de asir y suele estar seguida por mover o soltar. El desensamble es de naturaleza objetiva y las posibilidades de mejoramiento son más probables que la eliminación del therblig. El desensamble comienza en el momento en que una o ambas manos tienen control del objeto después de cogerlo, y termina una vez que finaliza el desensamble, que generalmente lo evidencia el inicio de mover o soltar.

13.- USAR. Este therblig es completamente objetivo y tiene lugar cuando una o las dos manos controlan un objeto, durante la parte del ciclo en que se ejecuta trabajo productivo. Cuando las dos manos sostienen una pieza fundida contra una rueda de esmeril, “usar” será el therblig que indique la acción de ambas manos. Después de que un destornillador ha sido colocado en la ranura de la cabeza de un tornillo, el elemento “usar”comenzará en el instante en oque el tornillo comience a moverse en su alojamiento. La duración de este therblig depende de la operación, así como de la destreza del operario. El usar se detecta fácilmente, ya que este therblig hace progresar la operación hacia su objetivo final. En el estudio de los tres therbligs objetivos: ensamblar, desensamblar y usar, deben considerarse las siguientes cuestiones:

1. ¿Podría emplearse una plantilla o un dispositivo de sujeción?

2. ¿La actividad o clase de trabajo justificaría el uso de equipo automatizado?

3. ¿Sería práctico efectuar el ensamblaje en varias unidades al mismo tiempo?

4. ¿Sería posible usar una herramienta más eficiente?

5. ¿Sería factible emplear topes?

6. ¿Se opera la herramienta con las alimentaciones y a las velocidades de mayor eficiencia?

7. ¿Debería usarse una herramienta mecanizada o eléctrica?

14.- DEMORA (O RETRASO) INEVITABLE. La dilación inevitable es una interrupción que el operario no puede evitar en la continuidad del trabajo. Corresponde al tiempo muerto en el ciclo de trabajo experimentado por una o ambas manos, según la naturaleza del proceso. Por ejemplo, cuando un operario aplica un taladro con su mano derecha a una pieza colocada en una plantilla, para la mano izquierda se presentaría un retraso inevitable. Puesto que el operario no puede controlar las demoras inevitables, su eliminación del ciclo requiere que el proceso se cambie en alguna forma.

l5.- DEMORA (O RETRASO) EVITABLE. Todo tiempo muerto que ocurre durante el ciclo de trabajo y del que sólo el operario es responsable, intencional o no intencionalmente, se clasifica bajo el nombre de demora o retraso evitable. De este modo, si un operario sufriese un acceso de tos durante el ciclo de trabajo, esta suspensión se clasifica como evitable porque normalmente no aparecería en el ciclo. La mayor parte de los posibles retrasos evitables pueden ser eliminados por el operario sin cambiar el proceso o el método de hacer el trabajo.

16.- PLANEAR. El therblig “planear” es el proceso mental que ocurre cuando el operario se detiene para determinar la acción a seguir. Planear puede aparecer en cualquier etapa del ciclo y suele descubrirse fácilmente en forma de una vacilación o duda, después de haber localizado todos los componentes. Este therblig es característico de la actuación de los operarios noveles y generalmente se elimina del ciclo mediante el entrenamiento adecuado de este personal.

17.- DESCANSAR (O HACER ALTO EN EL TRABAJO). Esta clase de retraso aparece rara vez en un ciclo de trabajo, pero suele aparecer periódicamente como necesidad que experimenta el operario de reponerse de la fatiga. La duración del descanso para sobrellevar la fatiga variará, como es natural, según la clase de trabajo y según las características del operario que lo ejecuta. Para reducir el número de veces que se presenta el therblig “descansar” el analista debe considerar: 1. ¿Se emplea la mejor clasificación del orden de uso de los músculos? 2. ¿Son satisfactorias las condiciones de temperatura, humedad, ventilación, ruido, luz y otras? 3. ¿Tienen la altura conveniente los bancos de trabajo? 4. ¿Es posible que el operario se siente y esté de pie alternativamente mientras trabaja? 5. ¿Dispone el operario de una silla cómoda, con la altura adecuada? 6. ¿Se emplean medios mecánicos para manejar cargas pesadas? 7. ¿Conoce el operario sus necesidades, en promedio, de calorías por día? El número aproximado de calorías que se requiere para actividades sedentarias es de 2 400; para trabajo manual ligero 2 700; para labores de tipo medio, 3 000; para trabajo manual pesado, 3 6OO. Resumen de los therbligs

Las diecisiete divisiones básicas pueden clasificarse en therbligs eficientes (o efectivos) y en ineficientes (o inefectivos). Los primeros son aquellos que contribuyen directamente al avance o desarrollo del trabajo. Estos therbligs con frecuencia pueden reducirse, pero es difícil eliminarlos por completo. Los therbligs de la segunda categoría no hacen avanzar el trabajo y deben ser eliminados aplicando los principios del análisis de la operación y del estudio de movimientos.

Una clasificación adicional divide a los elementos de trabajo en físicos, semimentales o mentales, objetivos y de retraso. Idealmente, un centro de trabajo debe contener sólo therbligs físicos y objetivos. A. Eficientes o efectivos. 1. Divisiones básicas de naturaleza física o muscular. a. Alcanzar b. Mover c. Tomar d. Soltar e. Precolocar en posición 2. Divisiones básicas de naturaleza objetiva o concreta. a. Usar b. Ensamblar c. Desensamblar B. Ineficientes o inefectivos. 1. Elementos mentales o semimentales. a. Buscar b. Seleccionar c. Colocar en posición d. Inspeccionar e. Planear 2. Demoras o dilaciones. a. Retraso inevitable b. Retraso evitable c. Descansar (para contrarrestar la fatiga) d. Sostener

PRINCIPIOS DE LA ECONOMIA DE MOVIMIENTOS PRINCIPIOS DE ECONOMÍA DE MOVIMIENTOS

Aparte de la división básica de los movimientos, hay los principios de la economía de movimientos, los cuales también fueron desarrollados por Gilbreth y completados por Ralph Barnes. Estas leyes son todas aplicables a cualquier tipo de trabajo, pero se agrupan en tres subdivisiones básicas, aplicación y uso del cuerpo humano; arreglo del área de trabajo y diseño de herramientas y equipo.

El analista de tiempos y métodos debe familiarizarse con todas las leyes de la economía de movimientos de manera que sea capaz de descubrir rápidamente las ineficiencias en el método usado, inspeccionando brevemente el lugar de trabajo y la operación.

Más allá del concepto de la división básica del trabajo en elementos, según lo formularon por primera vez los esposos Gilbreth, se tienen los principios de la economía de movimientos, también desarrollados por ellos y perfeccionados por otros investigadores, principalmente por Ralph M. Barnes. No todos estos principios son aplicables a todo trabajo, y algunos sólo tienen aplicación por medio del estudio de micromovimientos. Sin embargo, los que se aplican al estudio visual de los movimientos, así como los aplicables en la técnica de micromovirnientos, y que deben tenerse en cuenta en la mayoría de los casos, pueden clasificarse en tres subdivisiones principales, atendiendo:

1) al uso del cuerpo humano, 2) a la disposición y condiciones en el lugar de trabajo 3) al diseño de las herramientas y el equipo.

El analista de métodos debe estar familiarizado con los principios visuales de la economía de movimientos, de modo que pueda detectar las deficiencias o fallas del método seguido, con una rápida inspección del sitio de trabajo y de la operación. Estos principios fundamentales son los siguientes, según su clasificación indicada: A. Relativos al uso del cuerpo humano. 1. Ambas manos deben comenzar y terminar simultáneamente los elementos o divisiones básicas de trabajo, y no deben estar inactivas al mismo tiempo, excepto durante los periodos de descanso. 2. Los movimientos de las manos deben ser simétricos y efectuarse simultáneamente al alejarse del cuerpo y acercándose a éste. 3. Siempre que sea posible debe aprovecharse el impulso o ímpetu físico como ayuda al obrero, y reducirse a un mínimo cuando haya que ser contrarrestado mediante su esfuerzo muscular. 4. Son, preferibles los movimientos continuos en línea curva en vez de los rectilíneos que impliquen cambios de dirección repentinos y bruscos. 5. Debe emplearse el menor número de elementos o therbligs, y éstos se deben limitar a los del más bajo orden o clasificación posible. Estas clasificaciones, enlistadas en orden ascendente del tiempo y el esfuerzo requeridos para llevarlas a cabo, son: a) Movimientos de dedos. b) Movimientos de dedos y muñeca. c) Movimientos de dedos; muñeca y antebrazo. d) Movimientos de dedos, muñeca, antebrazo y brazo. e).Movimientos de dedos, muñeca, antebrazo, brazo y todo el cuerpo. 6.Debe procurarse que todo trabajo que pueda hacerse con los pies se ejecute al mismo tiempo que el efectuado con las manos. Hay que reconocer, sin embargo, que los movimientos simultáneos de pies y manos son difíciles de realizar. 7. Los dedos cordial y pulgar son los más fuertes para el trabajo. El índice, el anular y el meñique no pueden soportar o manejar cargas considerables por largo tiempo. 8.-Los pies no pueden accionar pedales eficientemente cuando el operario está de pie. 9. Los movimientos de torsión deben realizarse con los codos flexionados. 10. Para asir herramientas deben emplearse las falanges, o segmentos de los dedos, más cercanos a la palma de la mano. B.- Disposición y condiciones en el sitio de trabajo. 1. Deben destinarse sitios fijos para toda herramienta y todo material, a fin de permitir la mejor secuencia de operaciones y eliminar o reducir los therbligs buscar y seleccionar. 2.-Hay que utilizar depósitos con alimentación por gravedad y entrega por caída deslizamiento para reducir los tiempos de alcanzar y mover; asimismo, conviene disponer de expulsores, siempre que sea posible, para retirar automáticamente las piezas acabadas. 3.-Todos los materiales y las herramientas deben ubicarse dentro del perímetro normal de trabajo, tanto en el plano horizontal como en el vertical. 4. Conviene proporcionar un asiento cómodo al operario, en que sea posible tener la altura apropiada para que el trabajo pueda llevarse a cabo eficientemente, alternando las posiciones de sentado y de pie. 5. Se debe contar con el alumbrado, la ventilación y la temperatura adecuados. 6. Deben tenerse en consideración los requisitos visuales o de visibilidad en estación de trabajo, para reducir al mínimo las exigencias de fijación de la vista. 7.-Un buen ritmo es esencial para llevar a cabo suave y automáticamente una operación, y el trabajo debe organizarse de manera que permita obtener un ritmo fácil y natural siempre que sea posible. C.- Diseño de las herramientas y el equipo. 1.Deben efectuarse, siempre que sea posible, operaciones múltiples de las herramientas combinando dos o más de ellas en una sola, o bien disponiendo operación múltiple en los dispositivos alimentadores, si fuera el caso (por ejemplo, en tornos con carro transversal y de torreta hexagonal). 2- Todas las palancas, manijas, volantes y otros elementos de manejo deben estar fácilmente accesibles al operario, y deben diseñarse de manera que proporcionen la ventaja mecánica máxima posible y pueda utilizarse el conjunto muscular más fuerte. 3. Las piezas en trabajo deben sostenerse en posición por medio de dispositivos de sujeción. 4. investíguese siempre la posibilidad de utilizar herramientas mecanizadas eléctricas o de otro tipo) o semiautomáticas, como aprietatuercas y destornilladores motorizados y llaves de tuercas de velocidad, etc.

Aplicación y uso del cuerpo humano

Las dos manos deben empezar y terminar sus movimientos al mismo tiempo, y no deben estar ociosas al mismo tiempo, excepto en periodos de descanso. Los movimientos de los brazos deben hacerse simultáneamente en direcciones opuestas y simétricas.

Los movimientos de las manos deben ser confinados a su rango más bajo, pero sin perjudicar la eficiencia del trabajo realizado. El trabajador debe aprovechar, en cuanto sea posible, el impulso que pudiera traer el material sobre el que trabaja y evitar el comunicárselo o retirárselo con esfuerzo muscular propio.

Se debe preferir que los movimientos de las manos sean suaves y continuos y nunca en zigzag o en líneas rectas con cambios bruscos de dirección. Los movimientos libres son más fáciles, rápidos y precisos, que aquellos rígidos, fijos o controlados. El ritmo es esencial al realizar una operación manual de manera suave y automática, procurando, en cuanto sea posible, adquirirlo en forma natural y fácil. Arreglo del área de trabajo

Debe haber un lugar fijo y determinado para todas las herramientas, materiales y controles, los cuales deben estar localizados enfrente del operador y lo más cerca posible.

Las cajas y depósitos que reciban material por gravedad deben estar adaptados para entregarlo acerca y enfrente del operario. Además, siempre que sea posible, el material terminado debe retirarse usando la fuerza de gravedad. Los materiales y las herramientas deben colocarse de manera que permitan una sucesión continua de movimientos.

Deben tomarse medidas para asegurar adecuadas condiciones de visión. La buena iluminación es el primer requisito para una percepción visual satisfactoria. Igualmente, la altura del banco de trabajo y la silla deben arreglarse para alternar fácilmente el trabajo parado o sentado. Por tanto, debe proveerse a cada empleado con una silla cuyo tipo y altura permitan una correcta postura.

Diseño de herramientas y equipo

Siempre que sea posible, deben usarse guías, sostenes o pedales para que las manos realicen más trabajo productivo. También se debe procurar que dos o más herramientas se combinen en una y que junto con los materiales queden en posición previa a su uso.

En un trabajo tal como el de escribir a máquina, en que cada dedo desarrolla un movimiento específico, la carga deberá ser distribuida de acuerdo a la capacidad inherente a cada uno. Los mangos como los usados en desarmadores grandes y manivelas, deben diseñarse para permitir que la mano entre en contacto lo más que sea posible con la superficie. Esto es importante cuando al usarlo se ejerce fuerza. Por otro lado, las palancas, los travesaños y manivelas, deben colocarse en tal posición, que permita manejarlas con el menor cambio de postura del cuerpo y con la mayor ventaja mecánica.

Las cinco clases generales de movimientos

Debe considerarse que, para lograr un efectivo aprovechamiento del lugar de trabajo, es importante que los movimientos efectuados por el operario sean los que menos lo fatigan.

Es conveniente, por lo tanto, relacionar las zonas de trabajos normales y máximas con las siguientes clases de movimientos.

1. Movimiento en los que sólo se emplean los dedos de la mano. 2. Movimientos en los que sólo se emplean los dedos y la muñeca. 3. Movimientos en los que sólo se emplean los dedos, la muñeca y el antebrazo. 4. Movimientos en los que sólo se emplean los dedos, la muñeca, el antebrazo y el brazo. 5. Movimientos en los que se emplean los dedos, la muñeca, el antebrazo, el brazo y el cuerpo. Cuando los movimientos efectuados para llevar a cabo una operación pertenecen a las tres primeras clases, se obtendrán mayores ventajas. Hoja para verificar la economía de movimientos y reducir la fatiga Háganse las siguientes preguntas en cada trabajo; ayudarán a encontrar mejores y más fáciles métodos de hacerlo. 1. ¿Están los movimientos balanceados? 2. ¿Se encuentran las herramientas y los materiales cerca y enfrente del operador? 3. ¿Hay tui lugar fijo para cada herramienta? 4. ¿Se entregan los materiales cerca de su punto de uso, por medio de la gravedad? 5. ¿Están los materiales y herramientas en posición previa a su uso? 6. ¿Se retira el material terminado por medio de la gravedad? 7. ¿Existen aditamentos que liberen a las manos de sostener las herramientas? 8. ¿Son rítmicos los movimientos del operario? 9. ¿Son suaves y continuos esos mismos movimientos? 10. ¿Está acondicionada el área de trabajo? 11. ¿Tiene el trabajador una silla adecuada? 12. ¿Hay luz y ventilación suficiente? Para la aplicación de estas preguntas, véanse las figuras 5.22 y 5.23.

Solución escrita del problema de la operaria

1. El pie derecho no tiene soporte adecuado. 2. El pedal está demasiado alto. 3. Las rodillas pueden golpear con la máquina. 4. El ángulo que forman el pie y la pierna es muy agudo. 5. El codo queda más abajo de su altura normal. 6. El respaldo de la silla es incorrecto. 7. La altura de la silla no es adecuada. 8. El asiento de la silla no está curvado. 9. Las esquinas y bordes de la silla son en ángulo recto. 10. La máquina obstaculiza el paso. 11. El pie izquierdo no está a la misma altura que el derecho, lo que produce una posición no simétrica. 12. El pedal de accionamiento debe ser plano y en forma de pie no en forma de botón cóncavo que es resbaladizo. 13. La distancia normal para trabajos de precisión debe ser de 25 a 30 cm. 14. La operación se está ejecutando fuera del área normal de trabajo. 15. Las manivelas son muy pequeñas.

Diseño de plantillas y dispositivos

El uso de dispositivos se remonta prácticamente a la aparición del hombre. El cavernícola, comparado con otros seres, era una criatura débil, pero tenía a su favor la inteligencia y así tomó huesos de grandes animales muertos, piedras, palos y tuvo sus primeros dispositivos para defenderse de sus enemigos naturales, además de obtener alimento.

Un dispositivo debemos entenderlo, para fines de este curso, como un elemento o conjunto de elementos mecánicos y eléctricos que integrados inteligentemente y con imaginación van a ayudar a reducir el contenido de trabajo de una operación.

Los dispositivos de producción en general se caracterizan por ser sencillos y relativamente baratos. No obstante, constituyen el fundamento para la mejora de muchas operaciones. Por otro lado, es común que sean ideas originales es decir, que aunque estén compuestos de elementos conocidos como tomillos, placas de acero, etc., en conjunto son innovaciones; comercialmente no hay otro igual y se deben al ingenio de quien los concibió. La siguiente es una clasificación desde el punto de vista funcional del dispositivo. - Dispositivos para soporte, colocación y montaje. - Guía o plantillas. - Dispositivos para depósito y alimentación de material. - Conjuntos de cambio rápido. - Pedales. - Dispositivos de selección o medición (control de calidad). - Dispositivos especiales.

     Prácticamente cualquier operación manual es susceptible de mejorarse mediante algún tipo de dispositivo, por lo que el proyecto de dispositivos eficientes y simples para sostener, fijar, colocar, etc., que ayuden a la mejora del rendimiento de las operaciones manuales, ofrece un campo ilimitado al analista de métodos.
     Sin embargo, hay situaciones en las que es obvia la necesidad de un dispositivo, tal es el caso de una operación en la que mientras una mano sostiene una pieza, la otra trabaja sobre ella. 
     También cuando hay que cortar repetidas veces un material de una forma o dimensión especial; aquí se antoja el uso de una plantilla.
     Es conveniente que el analista cuente con la ayuda del supervisor del área cuando pretenda diseñar un dispositivo, la razón salta a la vista: el supervisor es una de las personas que se encuentra más cerca de las operaciones y puede dar opiniones muy importantes que tal vez el analista no tomó en cuenta. Inclusive en ocasiones es recomendable tomar en cuenta las sugerencias del operario que ejecuta la tarea. Por otro lado, generalmente el analista no es un experto en diseño, por lo que el auxilio de un diseñador de herramientas ayudará a obtener un dispositivo económico.

Consideraciones económicas

     El primer problema al que se enfrenta el analista al tratar de introducir la idea de trabajar un dispositivo es justificar su uso. La persona encargada de aprobar su fabricación, generalmente lo primero que pregunta es “¿Cuánto nos vamos a ahorrar al año?” Sin profundizar en el tema de rentabilidad de inversiones, podríamos decir que un dispositivo se justifica o no económicamente, dependiendo de la diferencia del tiempo ciclo sin el dispositivo y el tiempo ciclo con el dispositivo, además del volumen de producción. Existen, sin embargo, otros como los gastos fijos de fabricación.

Consideraciones funcionales Dentro de las consideraciones funcionales podemos mencionar las siguientes: • Localización de la pieza en el dispositivo. • Prensado de la pieza. • Versatilidad y normalización del dispositivo. • Rigidez y simplicidad. • Facilidad en la carga y descarga de la parte. • Consideraciones de seguridad. • Desahogos adecuados para desperdicios. • Capacidad de evitar interferencias. • Necesidades de enfriamiento y lubricación. • Facilidad en el reemplazo de piezas desgastables. • El plano de la pieza para tomar en cuenta tolerancias. • Mostrar la colocación de la parte en el layout del dispositivo. • Dibujar correctamente el dispositivo. • Agregar la información que sea necesaria al dibujo.

     Para facilitar una decisión, deben presentarse el costo y los criterios intangibles, de tal manera que sea posible la comparación de las alternativas, para cuyo efecto existen varios métodos que permiten estimar el costo anual total de cada alternativa, el periodo de recuperación de capital y la tasa de retomo requerida. Por ejemplo, una compañía estudia dos tipos diferentes de equipos de pintura, para remplazar el método actual de aplicar el acabado exterior a sus productos; los datos son los siguientes: 

Alternativa Valor presente Costo anual de operación Vida de servicio

	$VP	$CAO	N

p $0 $38 000.00 5 años a 16 000.00 31 000.00 7 años b 11 000.00 34 000.00 6 años

Para comparar las alternativas anteriores de esta manera, es necesario aplicar la inversión inicial en una base anual y después agregar esto al costo anual de operación, para obtener el costo anual total CAT. Entonces CAT = (CAO + VP/N). Para este ejemplo tenemos: CATp = $38 000 + $0 / 5 = $38 000 por año. CATa = $31000 + $16000 / 7 = $33 286 por año. CATb = $34 000 +$11 000 / 6 = $35 833 por año. Bajo este método de comparación, la alternativa a ofrece el menor costo anual.

     En este método, se calcula el periodo necesario para que los ahorros acumulados en costos de operación, sean ig costo inicial de la inversión. O sea, es el tiempo necesario para recuperar la inversión inicial. Entonces, una estimación del periodo de amortización del capital es 

PAC = VxP /CAOp - CAOa en donde CAOp es el costo de operación del método actual y CAOa es el costo de operación de la alternativa considerada; así para este ejemplo (PAC)a = $16 000 / $38 000 - $34 000 =2.3 años (PAC)b = $11000 / $38000 - $34000 = 2.8 años entonces la alternativa a tiene un periodo de amortización del capital más corto que la alternativa b. Al usar este método, quien tome la decisión deberá analizar si esto es conveniente, comparando con otros posibles usos del capital. En este método, se estima el porcentaje de la inversión inicial que se recuperará anualmente a través de los ahorros en los costos de operación. La TIR será, entonces TIR = (CAO)p - (CAO)a /(VP)a En este ejemplo (TIR)a = $38 000 - $31 000 / $16 000 x 100 = 45% por año (TIR)b = $38 000 - $34 000 / $11 000 x 100 = 36% por año

     Pór consiguiente, se espera que con la alternativa a se obtenga un interés de 45% en la inversión 9% más que con la alternativa b.
     Debe notarse que estas son inversiones muy simplificadas de los procedimientos mencionados, ya que no se tomaron en cuenta factores tan importantes como intereses, impuestos, depreciaciones, etc., por lo que para una descripción más definida deberán consultarse textos de ingeniería económica. 

LEYES DE ECONOMIA DE MOVIMIENTOS

El empleo del cuerpo humano

     Ambas manos deben iniciar y finalizar simultáneamente sus divisiones básicas de trabajo y no deben estar inactivas al mismo tiempo, salvo durante los periodos de descanso.
     Cuando la mano derecha esté trabajando en la zona normal a la derecha del cuerpo, y la izquierda trabaje en el área normal a la izquierda de éste, habrá una sensación de equilibrio que tiende a inducir un ritmo adecuado en la actuación del operario, originando un máximo en el rendimiento o productividad. Cuando una mano trabaja bajo carga mientras la otra se encuentra ociosa, el cuerpo tiene que desarrollar un esfuerzo para mantenerse en equilibrio. Lo anterior suele ocasionar más fatiga que si ambas manos hubieran ejecutado trabajo útil. Esta ley puede demostrarse fácilmente tratando de alcanzar con la mano derecha y a unos 35 cm un objeto que pese un cuarto de kilo, y moverlo unos 25 cm hacia el cuerpo antes de soltarlo. Debe efectuarse de nuevo inmediatamente la misma operación, pero esta vez alejando el objeto del cuerpo. Si se repite la operación unas 200 veces se observará la incomodidad o molestia producida en el cuerpo a causa de la “fatiga del equilibrio”. Repítase ahora la operación utilizando ambas manos a la vez. Extiéndase la mano izquierda radialmente hacía el mismo lado del cuerpo, y en la misma forma la derecha hacia el lado correspondiente, tome los objetos, mueva ambos al mismo tiempo hacia el cuerpo, y luego suéltelos simultáneamente. Repítase este ciclo 200 veces y nótese que el cuerpo resultará con mucho menor fatiga, aun cuando se haya manejado, una carga del doble.

Los movimientos de las manos deben ser simétricos y alejándose del cuerpo y acercándose a éste simultáneamente.

     Es natural que las manos se muevan con simetría: cualquier desviación de esta en una estación de trabajo en que se usan las dos manos obliga al operario a ejecutar movimientos lentos y difíciles. Un ejemplo común lo da la dificultad del ejercicio de tratar de darse palmadas en el estomago con la mano izquierda, mientras se frota uno la cabeza con la derecha. Otro experimento fácil que puede intentarse para ilustrar la dificultad de ejecutar operaciones asimétricas es el de tratar de dibujar un circulo con la mano izquierda mientras la derecha traza un cuadrado. La figura 7–1 ilustra una estación de trabajo que permite al operario ensamblar dos productos por una serie de movimientos simétricos realizados simultáneamente, alejándose y acercándose al cuerpo.

El impulso e ímpetu físico de una acción debe ser aprovechado en ayuda del trabajador siempre que sea posible, y reducirse al mínimo cuando haya que ser contrarrestado por esfuerzo muscular.

     Conforme las manos pasan por los elementos de trabajo que constituyen una operación, se irá desarrollando ímpetu o impulso durante los therbligs alcanzar y mover, y se contrarrestará dúrate los therbligs colocar en posición y soltar. Para aprovechar plenamente el impulso desarrollado, deben diseñarse los sitios de trabajo de manera que la pieza terminada pueda soltarse en una zona o área de entrega, mientras las manos van en camino de tomar otras piezas o herramientas antes de comenzar el siguiente ciclo de trabajo. Esto permite a las manos ejecutar los alcances aprovechando el impulso desarrollado, y ayuda a ejecutar el therblig más fácil y rápidamente. 
     Estudios detallados han demostrado concluyentemente que tanto el alcanzar como el mover se efectúan con más rapidez si una mano está en movimiento al empezar un therblig.

Los movimientos continuos en línea curva son preferibles a los realizables en línea recta con cambios de dirección repentinos y bruscos.

     Esta ley se demuestra fácilmente moviendo una mano siguiendo un perfil rectangular, y moviéndola luego en forma de un circulo que tenga aproximadamente la misma, magnitud. Es evidente el mayor tiempo necesario para hacerlos cambios bruscos de dirección a 90 grados. Para llevar a cabo un cambio de dirección, la mano tiene que desacelerar, luego cambiar su dirección de movimiento y volver a acelerarse hasta el momento de otra desaceleración antes de ejecutar el siguiente cambio de dirección. Por el contrario, los movimientos continuos en línea curva no requieren desaceleración y por consiguiente, pueden ejecutarse con mayor rapidez por unidades de distancia.
     Debe emplearse el mayor numero de divisiones básicas de trabajo y estas deben evitarse a las de las clasificaciones del orden mas bajo posible. 
     Para darse cuenta cabal de la importancia de esta ley fundamental de la economía de movimientos, es necesario, primero, poder identificar las diversas clases de movimientos:

1.- El de los dedos es el más rápido de las cinco clases de movimientos y es fácilmente reconocible, pues se hace accionando el dedo, o los dedos, mientras el resto del brazo permanece prácticamente inmóvil. Poner una tuerca en un tornillo, oprimir las teclas de la máquina de escribir y tomar una pieza pequeña son movimientos típicos de los dedos. Generalmente existe una diferencia significativa en el tiempo requerido para realizar movimientos dactilares con uno o varios dedos. Casi siempre el dedo índice puede moverse mucho más rápido que los demás, lo que es útil recordar cuando se diseñan estaciones de trabajo. Aunque con la práctica los dedos de la mano izquierda (en personas no zurdas) pueden llegar a moverse con la misma rapidez que los de la mano derecha, estudios detallados demuestran que los primeros son algo más lentos que los segundos. R. E. Hoke realizó un estudio del teclado “universal” empleado en la máquinas de escribir, y encontró que la mano izquierda sólo puede teclear 88.9 veces por cada 100 de la mano derecha. El analista debe reconocer que el movimiento de los dedos es el más débil de las cinco clases de movimientos. Por consiguiente, cuando se trate de diseñar estaciones de trabajo en que intervenga un gran esfuerzo manual, el analista debe procurar el uso de clases de movimientos de mayor orden que la de los dedos. 2. Los movimientos de los dedos y de la muñeca se hacen mientras el antebrazo y el brazo permanecen estáticos. Generalmente tales movimientos de dedos y muñeca llevan más tiempo que los ejecutados sólo con los dedos. Movimientos típicos de los dedos y la muñeca se presentan al colocar una pieza en una plantilla o dispositivo de sujeción, o cuando se ensamblan dos piezas embonantes. Los therbligs alcanzar y mover no pueden, ser efectuados por movimientos de esta segunda clase a menos que las distancias a recorrer sean muy cortas. 3. Los movimientos de dedos, muñeca y antebrazo suelen llamarse “movimientos de antebrazo y son los que realiza la extremidad superior por debajo del codo, mientras que el brazo propiamente dicho permanece inmóvil. Este movimiento suele conceptuarse muy eficiente, ya que el antebrazo posee fuerte musculatura y, por ende, se fatiga menos. El tiempo necesario para ejecutar movimientos de antebrazo depende de la distancia a recorrer y de la magnitud de la resistencia a vencer durante el movimiento. El analista puede minimizar los tiempos del ciclo diseñando estaciones de trabajo en las que estos movimientos de tercera clase se empleen en ejecutar therbligs de transporte, en vez de usar movimientos de la cuarta clase. 4. El movimiento de dedos, muñeca, antebrazo y brazo, conocidos comúnmente “movimientos de hombro” o de “cuarta clase”, se emplean probablemente mas que cualquier otra clase de movimientos. Esta clase de movimientos toma mayor tiempo, en una distancia dada, que las otras tres clases que acabamos de describir. Se emplean movimientos de hombro para ejecutar therbligs de transporte de piezas que sólo pueden alcanzarse extendiendo el brazo. El tiempo requerido para efectuar los movimientos de cuarta clase depende, primordialmente, de la distancia del traslado y de la resistencia al mismo. Para reducir la carga estática de los movimientos de los hombros, hay que diseñar herramientas de tal manera que el codo no tenga que ser levantado mientras se efectúa el trabajo. Por ejemplo, si se utiliza una llave de caja (o cubo) en vez de una llave de punta. el operador puede acercarse a la tuerca que debe ser ensamblada desde un cierto ángulo sin tener que levantar el codo. 5. Los movimientos de quinta clase son aquellos que se llevan a cabo con todo el cuerpo y, necesariamente, requiere mas tiempo su ejecución. El movimiento del cuerpo comprende el del tobillo la rodilla, la cadera y todo el tronco.

     Nótese que los movimientos de primera clase requieren el menor tiempo y el menor esfuerzo, mientras que los de quinta clase se consideran los menos eficientes. De ahí que el analista deba procurar siempre utilizar la clase de movimiento de más bajo orden para realizar adecuadamente el trabajo. Para este fin tendrá que considerar con cuidado la localización de las herramientas y los materiales de modo que se pueda disponer de los mejores patrones o esquemas de movimientos.

Debe procurarse que todo trabajo que pueda hacerse con los pies se ejecute al mismo tiempo que el que se realice con las manos.

     Como la mayor parte de los ciclos de trabajo se efectúan con las manos, resulta económico librarlas del trabajo que es posible ejecutar con los pies, si este trabajo se realiza mientras las manos se hallan ocupadas. Siendo las manos mucho más diestras que los pies, seria impropio que estos últimos hicieran trabajo estando las manos inactivas. Casi siempre pueden idearse operaciones que es factible llevar a cabo mediante dispositivos con pedales, que permitirán realizar la sujeción de las piezas y su expulsión, la alimentación de una máquina, etc., dejando libres las manos para hacer trabajo útil y acortando de este modo el tiempo del ciclo (véase la figura 7–2). No debe hacerse ningún movimiento con los pies mientras las manos lo hacen, a no ser que sea sólo para ejercer presión mediante un pedal. En el proyecto de estaciones de trabajo en que interviene la coordinación de movimientos entre manos y pies hay que tener cuidado de que no se requieran movimientos simultáneos de estas extremidades. 

Los dedos cordial y pulgar pueden efectuar trabajo más pesado. El índice. el anular y el meñique no son capaces de manejar cargas considerables por largo tiempo. Aunque el índice es usualmente el más rápido de movimientos, no es el más fuerte. Cuando se trata de una carga relativamente pesada será más conveniente usar el dedo cordial o una combinación del cordial y el índice. Los movimientos de torsión deben hacerse con los codos flexionados. Cuando el codo está extendido se distienden los músculos del brazo. Si se obliga al brazo a realizar movimientos de torsión en semejante posición, se distenderán excesivamente los tendones y demás músculos. Para asir o tomar las herramientas deben usarse las falanges más cercanas a la palma de la mano. Tales segmentos de los dedos no sólo son más fuertes que los demás, sino que estando al mismo tiempo más próximos a la carga que se tiene en la mano; no producen un momento flexiónate tan grande como las falanges más lejanas de la palma. La disposición y condiciones del lugar de trabajo Deben destinarse sitios fijos para guardar toda herramienta y material, a fin de permitir que haya la mejor secuencia de operaciones y eliminar o reducir los therblig de busca y selección.

      Al conducir un auto se percata uno perfectamente del poco tiempo necesario para aplicar los frenos con el pedal. La razón es obvia: como el pedal de freno está en una ubicación fija, no se requiere tiempo para localizarlo. El cuerpo responde instintivamente y aplica presión en el sitio en que el conductor sabe con certeza que está el pedal de freno. Si la ubicación de dicho pedal variase de vez en vez, se necesitaría mucho mayor tiempo para efectuar la detención de un auto. Del mismo modo, las breves vacilaciones que ocurren al buscar y seleccionar los diversos objetos que se necesitan para ejecutar una operación, quedarán eliminadas o reducidas al mínimo si en la estación de trabajo se destinan sitios fijos para las herramientas y los materiales (fig. 7–3).

Hay que utilizar depósitos o cajas de carga por gravedad y entrega o descarga por caída, para reducir los tiempos de alcanzar y mover.

     El tiempo necesario para ejecutar estos dos therbiigs de transporte, es proporcional a la distancia que las manos tienen que recorrer para realizarlos. Si se utilizan depósitos con alimentación por gravedad las piezas o componentes pueden llevarse continuamente al área normal de trabajo, eliminando así los movimientos de alcance a gran distancia para traer nuevas piezas. Del mismo modo, la descaiga por gravedad

permite retirar dentro del área normal las piezas acabadas, eliminando así la necesidad de movimientos a gran distancia para retirar dichas piezas terminadas. Las canaletas de gravedad permiten conservar ordenado y limpio el sitio de trabajo ya que las piezas acabadas desaparecerán de la estación en lugar de apiñarse alrededor del sitio de trabajo (fig. 7–4).

     Todos los materiales y las herramientas deben localizarse dentro del área normal de trabajo tanto en el piano horizontal como en el vertical. 
     El área normal de trabajo en el plano horizontal para la mano derecha, comprende al área descrita por el antebrazo al girar con centro en e1 codo. Esta área será la zona más conveniente, dentro de la cual pueden realizarse movimientos por la mano derecha con un gasto normal de energía. Del mismo modo puede definirse la zona normal para la mano izquierda.
     Puesto que los movimientos se ejecutan en tres dimensiones, así como en el plano horizontal, el concepto de área normal de trabajo se aplica también al piano vertical. El área normal correspondiente a la altura para la mano derecha comprende la descrita por el antebrazo puesto en posición vertical y girando apoyado en el codo, moviéndose en forma de arco. Del mismo modo se tiene un área normal en el plano vertical para la mano izquierda (figuras. 7–5 y 7–6). 


     El área máxima de trabajo es aquella parte del lugar laborable dentro de la cual deben estar todas las herramientas y materiales y puede ejecutarse el trabajo sin demasiada fatiga. Esta zona o área se limita describiendo arcos con los brazos extendidos totalmente y, como en el caso del área normal dé trabajo, deben considerarse tanto el plano horizontal como el vertical.

     Al proyectar tanto dispositivos o máquinas y estaciones de trabajo, hay que tener en cuenta factores como alcance de los brazos, espacio libre para las piernas y sostén para el cuerpo, pues estas dimensiones corporales humanas son criterio importante para establecer un ambiente cómodo y eficiente para el trabajador. 
     Se debe proporcionar al operario un asiento cómodo y cuidar de que la altura de este ultimo sea la indicada para un trabajo eficiente del operario en posiciones sentado y de pie alternativamente.
      En el sitio de trabajo el operario debe estar sentado si fuera posible. Las estaciones de trabajo que exigen que el operario permanezca de pie durante una parte significativa del día originan una elevada fatiga. 
     Para reducir el cansancio del operario, el banquillo o silla usados por el mismo debe recibir atención cuidadosa. Debe servir desde el 1° hasta el 98° porcentiles de la cantidad de trabajadores. Esto equivale a proporcionar una altura de la superficie de trabajo que vaya desde 91 hasta 112 cm (o sea, de 36.5 a 44.7 plg). En general, los asientos (silla o banquillo) deben tener las suficientes anchura y longitud para sostener adecuadamente el cuerpo, pero no ser tan largos que lleguen a la parte posterior (o corvas) de las rodillas de los operarios de corta estatura. La configuración de un asiento debe aproximarse a la de una silla de montar, y tener su frente redondeado. Se consideran medidas adecuadas las de 40 cm por 40 cm (16 X 16 plg), comenzando la parte curva a unos 7.5 cm (3 plg) del extremo del frente. El asiento debe estar ligeramente acojinado y con facilidades para ventilación. En lo posible proporciónense siempre asientos con respaldo, diseñados de manera que no estorben el movimiento de los brazos. Dicho respaldo no debe causar presión indebida a la pelvis o a las costillas, ni interferir con los movimientos de las partes de la espalda. Debe estar ligeramente curvado, con dimensiones aproximadas de 7.5 cm (5 plg) de altura y 25 cm (10 plg) de ancho. Conviene tener algún acojinamiento en el respaldo para evitar la agudeza de bordes. Sería También conveniente que fuesen reclinables. Un buen diseño de asiento debe permitir varias posturas de trabajo efectivas. Su altura debe poder ajustarse entre unos 38 y 53 cm (o sea. 15 y 21 plg). Seria conveniente tener ajustes de altura de 1 cm (o media pulgada). Si el operario trabaja en bancos de más de 75cm (30 plg) de alto, el asiento debe permitir un ajuste de alturas: desde 45 hasta 68 cm (18 a 27 plg). Los fabricantes de asientos industriales suministran elementos de esta clase en que puede ajustarse la altura desde el nivel del piso hasta el tope superior. En los últimos años, tanto expertos industriales como médicos han reunido datos que demuestran que es posible la reducción de costos de producción mediante el uso de asientos y bancos de trabajo con altura conveniente. La figura 7–7 ilustra las dimensiones recomendables para un lugar de trabajo sedente, con o sin apoyo para los pies.


     Se reducirán considerablemente la fatiga y la monotonía del trabajo de un operario si su estación de trabajo es de altura adecuada y asiento conveniente, de modo que pueda trabajar tanto de pie como sentado. No hay duda de que la monotonía es un factor importante del cansancio de un trabajador, y considerando la tendencia actual hacia la especialización y el aumento consiguiente de los accidentes por fatiga, debe hacerse todo lo posible para reducir dicha monotonía.
      Una estación de trabajo diseñada para acomodar una operación sedente de pie no sólo debe proporcionar un lugar más alto que el de sentado. Se necesita estudiar el trabajo de tal forma que la disposición tome en cuenta tanto situaciones sedentes como de pie. Una estación de trabajo de pie, que permita hacerlo en posición sentada debe estar aproximadamente 90 cm arriba del piso con un apoyo ajustable para los pies. Otra alternativa es proporcionar una plataforma ajustable (10 a 30cm) en la parte superior de la superficie de trabajo, para que los operarios la usen cuando estén sentados.
     Si no fuese factible que un operario trabaje alternadamente de pie y sentado, sería conveniente proveerlo de un asiento que pudiera reclinarse ligeramente hacia adelante. Idealmente, después de que un operario está cómodamente sentado con los píes bien apoyados sobre el piso, el banco de trabajo debe tener una altura apropiada para efectuar con comodidad la operación. Por tanto, la estación de trabajo necesita ser ajustable también.
     En aquellos sitios de trabajo en donde los operarios deben permanecer de pie mientras ejecutan tareas como ensambles ligeros, trabajo de oficina y otros, la altura de las manos del operador es alrededor de 105 cm. Véase la figura 7–8. Cuando se ejecutan operaciones que requieren una gran fuerza hacía abajo. la altura de trabajo debe ser reducida a 90 cm para la mayoría de los operadores.


      La estación de trabajo debe ser diseñada de manera que el levantamiento se ejecute conforme algunos principios de biomecánica y metabólicos. Aunque la gran parte del trabajo pesado en y entre las estaciones de trabajo se efectúa con equipo mecánico, muchas áreas de trabajo requieren levantamiento ocasional de cargas grandes y moderadas. Los analistas deben incorporar los siguientes principios a través de un programa de diseño de estaciones de trabajo y capacitación de operarios:

1. Diseño de un envase o contenedor que proporcione estabilidad de carga y de manejo. 2. El piso debe producir la fricción adecuada para que el operario no resbale. 3. La carga debe ser compacta y no más ancha que 75 cm. 4. El operario no debe levantar nada a mayor altura que sus hombros. 5. La carga debe mantenerse pegada al cuerpo y los operarios deben hacer movimientos de levantamiento suaves, simétricos con las dos manos evitando torsiones y movimientos de tirón. 6. Cualquier carga de más de 50 kg debe ser considerada peligrosa. Los operarios deben ser seleccionados y entrenados para operaciones que requieren movimiento de cargas con valor entre 15 y 50 kg. 7. Los movimientos de cargas pueden facilitarse ajustando el punto terminal (aquél donde se descarga) y el punto de acceso (aquél donde se carga) de manera que ambos puntos estén cercanos al nivel del cinturón del trabajador. Es necesario proporcionar alumbrado, ventilación y temperatura ambiental adecuados.

     Las condiciones apropiadas de trabajo, en lo que respecta a comodidad, son esenciales para lograr lo máximo en la producción y el bienestar del operario. No es nuevo que un alumbrado defectuoso sea un factor importante del cansancio de un obrero, de la baja calidad de un producto y de una productividad deficiente. El Consejo Nacional de Seguridad de Estados Unidos, en su Instructivo No. 50 de Prácticas de Seguridad, apunta que los ojos se emplean en trabajo “serio” aproximadamente el 70% del tiempo, y que toda deficiencia en la correcta iluminación aumentará el consumo de energía corporal (fig. 7–9). 


     La ventilación y la temperatura apropiadas son también importantes pasa mantener buenas condiciones de trabajo controlando la fatiga y reduciendo así las causas de accidentes. Datos de laboratorio recopilados dé diversas industrias coinciden en que las condiciones atmosféricas ejercen sensible influencia en la actividad física. 
     Médicos, especialistas industriales y psicólogos están acordes en que los colores pueden producir efectos estimulantes o deprimentes. El crear un ambiente físico en el trabajo, que evite la fatiga visual y establezca una atmósfera agradable alrededor del operario, hará disminuir el número de accidentes y el ausentismo. 
     Deben tenerse en consideración las necesidades de visibilidad en la estación de trabajo para eliminar hasta donde sea posible la excesiva fijación de la vista.
     Existen ciertas exigencias de visibilidad comunes a todos los centros de trabajo. Algunos equipos o aparatos de control pueden ser localizados visualmente desde puntos cercanos o alejados. Otras áreas requerirán atención más concentrada. Disponiendo apropiadamente los objetos que exigen una observación más detenida, tales cómo instrumentos y medios indicadores, no sólo se reducirá la fijación de la vista sino también la fatiga ocular. 
     Casi la mitad de la población industrial en Estados Unidos usa lentes de corrección (gafas) o lentes de contacto; alrededor del 50% de este grupo son usuarios de anteojos bifocales o multifocales. En consecuencia, hay una considerable variación en la aptitud de las personas para enfocar objetos a diferentes distancias, la figura 7–10 ilustra las dimensiones para el trabajo visual en sitios de posición sedente.


     El ritmo es esencial para llevar a cabo regular y automáticamente una operación, y el trabajo debe organizarse de manera que se pueda realizar a un ritmo fácil y natural.
      Si se pueden ordenar los movimientos básicos de una sucesión dada de modo que haya una repetición regular de therbligs similares, o que éstos se alternen regularmente, las manos trabajarán instintivamente en forma rítmica. Cuando el trabajo se ejecuta con tal regularidad o fluidez de movimientos, se tendrá la impresión de que el operario trabaja sin esfuerzo, pero sin duda que la productividad será mayoro y la fatiga mínima.

El diseño de herramientas y equipo

     Se deben emplear operaciones múltiples de las herramientas siempre que sea posible, combinando dos o más en una, o bien obteniendo operaciones múltiples en dispositivos alimentadores, si fuera factible (como en el carro transversal y la torreta hexagonal).
     La planeación de la producción para lograr la manufactura más eficiente, comprenderá la ejecución de operaciones múltiples mediante la combinación de herramientas de corte, o bien, cortes simultáneos con diferentes herramientas. La conveniencia de combinar cortes, como los que se ejecutan con las torretas cuadrada y hexagonal, dependerá desde luego del tipo de trabajo y del número de piezas que haya que producir. Las figuras 7–11 y 7–12 ilustran cortes múltiples y combinados típicos, que se pueden utilizar en el trabajo con torno tipo revólver (véase también la figura 7–13).

      La figura 7–11 muestra cortes combinados que se realizan desde la corredera transversal y el cabezal de torneado múltiple en la torreta pentagonal de una máquina con amordazado (“chucking”) automático de un sólo husillo Warner & Swasey 4AC. Dos herramientas de trabajo sobre cabeza y una de mandrilado efectúan cortes desde el cabezal de torneado múltiple, mientras se realiza un corte de refrentado desde el carro transversal.

La figura 7–12 ilustra un corte formador que se hace desde el carro transversal, mientras se efectúa una operación de taladrado desde la torreta.

      En la figura 7–13 se indica cómo se efectúan cortes combinados desde el carro transversal de la torreta cuadrada y la herramienta de torneado sobre cabeza montada en un cabezal múltiple, con una barra piloto sobre cabeza como soporte extra. También se lleva a cabo simultáneamente una operación interna de mandrilado. 
     Todas las palancas, manijas, volantes de mano y otros medios de control deben estar fácilmente al alcance de un operario y estar diseñados de manera que proporcionen la mayor ventaja mecánica posible y se pueda utilizar el conjunto muscular más fuerte.
      Muchas máquinas-herramienta y otros dispositivos son mecánicamente perfectos y, sin embargo, su operación resulta ineficaz porque quien las diseño desestimó diversos factores humanos inherentes a la operación de equipo. Volantes de mano, manivelas, palancas y manijas deben ser de dimensiones apropiadas y estar localizadas de manera que el operario pueda manipuladas con la mayor eficacia y la menor fatiga posibles.
     Los controles que se utilizan con más frecuencia deben estar situados a una altura entre el codo y el hombro. Los operarios que trabajan sentados pueden ejercer fuerza máxima sobre palancas localizadas a la altura del codo; y los operarios de pie, sobre palancas que estén situadas a la altura del hombro. El diámetro de volantes de mano de manivelas depende del momento de torsión que se espera y de la posición de montaje. El diámetro máximo de manijas o asideros dependen de las fuerzas que se ejerzan. Por ejemplo, si se requiere una fuerza de 5 a 7.5 kgf el diámetro no debe ser menor que 6 mm (1/4 plg) y de preferencia mayor; para 7.5 a l2.5 kgf se debe utilizar como mínimo 13 mm (½ plg) y para 12.5 kgf o más un mínimo de 20 mm (¾ plg).
     Los diámetros no deben exceder de 38 mm (1 ½ plg) y la longitud del agarre debe ser por lo menos de 95 mm (3 ¾ plg) para adaptarse al ancho de la mano. Valores típicos para radios de manivelas y volantes de mano son: para cargas ligeras, 75 a 125 mm (3 a 5 plg); para cargas medianas a pesadas, 100 a 155 mm (4 a 7 plg) y para cargas muy pesadas, más de 200 mm (8 plg) pero no superiores a 500 mm (20 plg).

Diámetros de perilla de 13 a 50 mm (1/2 a 2 plg) generalmente son satisfactorios. Se debe reconocer que tales diámetros se deben aumentar cuanto más grandes sean los momentos de torsión necesarios.

      La mano rara vez es un eficiente dispositivo de sujeción porque si se ocupa en sostener una pieza en trabajo no podrá estar libre para realizar trabajo útil. Las partes que han de ser sostenidas en posición mientras se las trabaja deberán estar sostenidas por un dispositivo, dejando libres las manos para realizar movimientos productivos o eficaces. Los dispositivos no sólo ahorran tiempo en el procesado de las piezas, sino que permiten obtener mejor calidad por la sujeción más exacta y firme de las partes. 
     Investíguese siempre si es posible usar herramientas mecanizadas o semiautomáticas, como: aprietatuercas y destornilladores eléctricos, llaves de velocidad, etc.
     Las herramientas manuales mecanizadas no sólo pueden ejecutar trabajo más rápidamente que las de mano simples, sino que reducen considerablemente también la fatiga del operario. Se consigue mayor uniformidad en el producto empleando tales medios de producción. Por ejemplo, un aprietatuercas eléctrico enroscará tuercas uniformemente hasta un apriete predeterminado (en centímetros - kilogramos o en pulgadas - libra), en tanto que es imposible esperar que un instrumento manual puede hacer la misma operación con una presión constante debido al cansancio del operario. 

UTILIZACION DEL ESTUDIO DE MOVIMIENTOS EN LA ETAPA DE PLANEACION

Análisis de movimientos aplicado en la planeación

     Todo personal encargado de producción conviene en que es mejor tratar de mejorar los métodos en la etapa de planeación, que dependen por completo de la ulterior corrección de los métodos de fabricación ya introducidos.
     Un escaso volumen de producción puede hacer imposible la adopción dé mejoras que pudieran haber sido implantadas durante la planeación, y que hubieran permitido economizar sumas considerables en relación con los métodos existentes. 

Por ejemplo, considérese una operación de taladrado en la que se efectúan el escariado de un agujero de 1/2 plg de diámetro con una tolerancia de 0.500 a 0.502 plg. El volumen del trabajo se estimé en 100 000 piezas. El departamento de estudio de tiempos estableció un estándar de 8.33 horas por millar para ejecutar la operación de escariado, y el dispositivo de sujeción correspondiente costó 2 000 dólares. Como el salario base por hora era de 7.20 dólares, la percepción por cada mil piezas tenía un valor de 60 dólares.

     Supóngase ahora que un analista de métodos sugiere el brochalado del diámetro interior, ya que sus cálculos revelaron que las piezas pueden someterse a tal operación a razón de cinco horas por millar. Esto representaría un ahorro de 3.33 horas por mil piezas, o una economía total de 333 horas. Si la hora de trabajo se paga a 7.20 dólares, querrá decir que se ahorrarían 2 397.60 dólares en costos de mano de obra directa. Sin embargo, no sería práctico implantar tal reforma, pues la herramienta de brochalar tiene un costo de 2 800 dólares. Por tanto, el cambio no seria benéfico, a no ser que el ahorro en mano de obra pudiera incrementarse hasta 2 800 dólares a fin de compensar el costo de la nueva herramienta.

Como el ahorro en costo de mano de obra directa que proporcionaría dicha nueva herramienta sería de 3.33 x 7.20 dólares por millar, se desprende que se necesitaría un pedido de 116 800 piezas para que se justificara el cambio de herramental. $ 2 800 x 1 000 / $7.20 x 3.33 =116 783 piezas

     Sin embargo, si el método de brochalado hubiera sido utilizado originalmente en vez del proceso de escariado se habría pagado con una producción de

$2 800 - $2 000/ $7.20*3.33/M =33 367 piezas Con una demanda de fabricación de 100 000 piezas se tendría: 3.33 x 7.20 dólares x 66.6 millares (la diferencia entre 100 000 y33 400) = 1596.80 dólares, que es el ahorro en costo de mano de obra obtenible con respecto al método actual de escariado. Esta economía se hubiera obtenido con sólo emplear el análisis de movimientos en la etapa de planeación. La figura 7–14 ilustra estas relaciones haciendo uso del diagrama acostumbrado de punto de equilibrio. UTILIZACION DEL ESTUDIO DE MOVIMIENTOS EN LA ETAPA DE PLANEACION

Análisis de movimientos aplicado en la planeación

     Todo personal encargado de producción conviene en que es mejor tratar de mejorar los métodos en la etapa de planeación, que dependen por completo de la ulterior corrección de los métodos de fabricación ya introducidos.
     Un escaso volumen de producción puede hacer imposible la adopción dé mejoras que pudieran haber sido implantadas durante la planeación, y que hubieran permitido economizar sumas considerables en relación con los métodos existentes. 

Por ejemplo, considérese una operación de taladrado en la que se efectúan el escariado de un agujero de 1/2 plg de diámetro con una tolerancia de 0.500 a 0.502 plg. El volumen del trabajo se estimé en 100 000 piezas. El departamento de estudio de tiempos estableció un estándar de 8.33 horas por millar para ejecutar la operación de escariado, y el dispositivo de sujeción correspondiente costó 2 000 dólares. Como el salario base por hora era de 7.20 dólares, la percepción por cada mil piezas tenía un valor de 60 dólares.

     Supóngase ahora que un analista de métodos sugiere el brochalado del diámetro interior, ya que sus cálculos revelaron que las piezas pueden someterse a tal operación a razón de cinco horas por millar. Esto representaría un ahorro de 3.33 horas por mil piezas, o una economía total de 333 horas. Si la hora de trabajo se paga a 7.20 dólares, querrá decir que se ahorrarían 2 397.60 dólares en costos de mano de obra directa. Sin embargo, no sería práctico implantar tal reforma, pues la herramienta de brochalar tiene un costo de 2 800 dólares. Por tanto, el cambio no seria benéfico, a no ser que el ahorro en mano de obra pudiera incrementarse hasta 2 800 dólares a fin de compensar el costo de la nueva herramienta.

Como el ahorro en costo de mano de obra directa que proporcionaría dicha nueva herramienta sería de 3.33 x 7.20 dólares por millar, se desprende que se necesitaría un pedido de 116 800 piezas para que se justificara el cambio de herramental. $ 2 800 x 1 000 / $7.20 x 3.33 =116 783 piezas

     Sin embargo, si el método de brochalado hubiera sido utilizado originalmente en vez del proceso de escariado se habría pagado con una producción de

$2 800 - $2 000/ $7.20*3.33/M =33 367 piezas Con una demanda de fabricación de 100 000 piezas se tendría: 3.33 x 7.20 dólares x 66.6 millares (la diferencia entre 100 000 y33 400) = 1596.80 dólares, que es el ahorro en costo de mano de obra obtenible con respecto al método actual de escariado. Esta economía se hubiera obtenido con sólo emplear el análisis de movimientos en la etapa de planeación. La figura 7–14 ilustra estas relaciones haciendo uso del diagrama acostumbrado de punto de equilibrio. FIGURA 7–14

     Es posible llevar a cabo un análisis de mano derecha y mano izquierda antes ce comenzar la producción, si se tienen presentes las leyes de la economía de movimientos y se descompone el método propuesto en sus divisiones básicas de trabajo. A continuación podrá determinarse la practicabilidad del método que se propone asignando valores de tiempo sintéticos a los diversos elementos del diagrama de proceso del operario. Véase ahora cómo se practica esta técnica en un trabajo simple de fabricación. Dicho trabajo comprende: (1) una operación de silueteado, (2) bajo volumen de producción anual (200 000 piezas al año) y (3) precio competitivo. 
     Con estos elementos el analista de métodos propone que se haga el trabajo empleando una prensa de husillo, con el dado correspondiente para efectuar el recortado. A continuación se divide el trabajo en un diagrama de proceso para mano derecha y mano izquierda, como se ilustra en figura 7–15.

     Un repaso de este diagrama de proceso del operado revela que se han violado varias de las leyes de la economía de movimientos. Los movimientos de la mano derecha y los de la izquierda no están equilibrados; en el patrón de movimientos de la mano izquierda se producen varios retrasos evitables, y las manos no terminan el trabajo al mismo tiempo. 
     El análisis de una preparación incorrecta pone en claro que la primera espera de la mano izquierda tiene lugar mientras la derecha levanta la manija de la prensa. La mano izquierda permanece ociosa mientras la derecha retira la pieza de lado y, finalmente, hay otro retraso inevitable mientras la derecha avanza para asir y controlar la manija de la prensa.
     También es fácil ver que como resultado de haberse retirado al principio del ciclo para sacar la pieza del dado, la mano derecha tiene que asirla manija de la prensa en cada ciclo. Por tanto, si el operario no tuviese que sacar del dado la pieza acabada, no tendría tampoco que hacer uso del therblíg “asir la manija de la prensa”. La figura 7–16 muestra el método mejorado en forma de un diagrama de proceso del operario.



     Si se llegara a poner en práctica este método se tendría una disposición equilibrada, con un tiempo de ciclo mucho más corto. Seria posible además idear un dispositivo que contenga resortes de hojas que expulsarían o botarían la pieza del dado durante la carrera de regreso de la prensa. La pieza podrá ser arrojada automáticamente por la parte posterior de la prensa mediante un chorro de aire impulsado por el émbolo o ariete de la misma.

Este análisis de movimientos efectuado durante la etapa de planeación permite cortar en silueta la pieza del modo más económico.

     Considérese otro ejemplo y véase cómo el estudio de movimientos durante la etapa de planeación ayuda a determinar el método ideal. La operación en estudio es el ensamble de los componentes que irán a la quijada superior de una prensa o sujetador para tubos, las piezas a considerar son la quijada o mordaza, dos rondanas de presión y dos tornillos de máquina (fig. 7–17). El programa de producción exige el ensamble de 10 000 de estas unidades al año, y tiene que fijarse un precio conveniente al producto para hacer frente a la competencia. 


     Siendo las piezas pequeñas y fáciles de controlar con una u otra mano, el ana1ista de métodos puede considerar primero la posibilidad de hacer los ensambles a mano en un banco de trabajo, estando el operario sentado y siendo suministradas las piezas al área normal de trabajo por medio de depósitos de entrega por gravedad. Este método se representa en la figura 7–18 en forma de un análisis de mano derecha y mano izquierda.


     Un repaso rápido de este método pondrá de manifiesto que es ineficiente el empleo de la mano izquierda durante la mayor parte del ciclo, ya que se ocupa de llevar a cabo el therblig sostener en cinco áreas diferentes. Para evitar esta situación, el analista considera la realización de un dispositivo para sujetar la pieza. A fin de eliminar el elemento “retiro de la pieza”, introduce una espiga expulsora operada por pedal (fig. 7-l9). 


     Esta separa la pieza y la arroja a un conducto o canaleta de gravedad. Para evitar el elemento de trabajo “dejar aun lado el destornillador especial”, se suspende la herramienta sobre la cabeza del operario. A fin de obtener un patrón de movimientos equilibrados para las dos manos durante todo el ciclo, se cuelga otro destornillador adicional para la mano izquierda. De este modo, ambos tornillos pueden accionarse simultáneamente con la ayuda de casquillos autoalineantes incorporados en el dispositivo. Con ayuda de los datos de los movimientos fundamentales puede estimarse que el método perfeccionado aumentará la productividad de al menos en un 50%. Un análisis de mano derecha y mano izquierda de este método propuesto aparece en la figura 7–20.



     La figura 7–21 muestra una estación de trabajo para una operación de “quitar la hilaza”. La figura 7–22 ilustra la secuencia o patrón de los movimientos que efectuaba el operario. En este caso la operación no se habría planeado, y el operario seguía un complicado patrón o modelo de movimientos de cuerpo; como lo demuestra e1 estudio por fotografía estroboscópica. El método planeado, que se ilustra en la figura 7–23, redujo el número y la dificultad de los movimientos, y dio por resultado menor fatiga y mayor producción por parte del operario.






     La aplicación de las leyes de economía de movimientos y la comprensión del concepto de therblig son inapreciables para establecer métodos ideales en la etapa de plantación, así como para mejorar los ya existentes. La figura 7–24 ilustra una estación de ensayo o prueba diseñada para incorporar los principios de la economía de movimientos y de los factores humanos. (A) Muestra el acceso a pequeños componentes que se logra dentro del área de trabajo máxima. La inclinación de 15° de los depósitos permiten el asimiento fácil de partes en el frente del depósito de alimentación por gravedad. Las partes usadas con frecuencia mayor están dentro del área normal de trabajo en bandejas montadas en brazos con pivote (B). La Herramienta de motor suspendida sobre la cabeza emplea un manipulador, de forma que se mueve con facilidad (tanto vertical como horizontalmente) con poco esfuerzo ©. La luz fluorescente ajustable proporciona luminosidad adecuada para ver la tarea a ejecutar (D). La altura de la mesa de trabajo es ajustable para adecuar a diferentes alturas la pieza de trabajo (E). Cajas o cajones especialmente diseñados sirven para que entren las piezas y sean sacadas de la estación (F). La silla asegura posturas de trabajo efectivas.

ESTUDIO DE MICROMOVIMIENTOS

     El estudio de micromovimientos es la técnica más refinada que puede emplearse en el análisis de un centro de trabajo existente. El costo de un estudio de micromovientos es aproximadamente cuatro veces mayor que el del estudio visual de movimientos para la misma operación. Por esto, sólo resulta costeable utilizar el estudio a base de videocintas o tomas cinematográficas cuando se trata de un trabajo o de una clase de actividad de volumen considerable. Se emplea el término estudio de micromovimientos para designar el estudio detallado de movimientos empleando las técnicas de videograbación o de cinematogxafia. En tales técnicas cada toma o impresión de película se llama cuadro y se proyectan y se estudian independientemente primero, y luego en forma colectiva en los cuadros sucesivos.
     El concepto de la división básica de los movimientos, o therblig, generalmente tiene mayor importancia en el estudio de micromovimientos que en el estudio visual, ya que cualquier clase de trabajo puede descomponerse más fácilmente en los elementos básicos por medio del análisis de cuadro por cuadro, que en el caso de los estudios visuales de movimientos. Es esencial que el analista sea capaz de identificar cada therblig o división básica conforme se va ejecutando, ya que el objeto del método de micromovimientos es descubrir todas las posibilidades de mejorar su ejecución. Se expresan a continuación varios corolarios importantes de los principios de la economía de movimientos citada con anterioridad, y que tienen aplicación en el estudio de micromovimientos:

1. Se deben establecer las mejores sucesiones o secuencias de therbligs. 2. Debe investigarse y determinarse la causa de cualquier variación importante en el tiempo requerido para un therblig dado. 3. Las vacilaciones deben ser examinadas y analizadas cuidadosamente a fin de determinar, y luego eliminar, sus causas. 4. Los ciclos y partes de ciclos terminados en el menor tiempo posible se deben utilizar como meta a alcanzar. Las desviaciones respecto de estos tiempos mínimos deben estudiarse con objeto de determinar su causa. SELECION DE OPERARIOS PARA EFECTUAR EL ESTUDIO DE MICROMOVIMIENTOS

     Al llevar a cabo un estudio de esta naturaleza conviene considerar el trabajo del mejor operario, o de preferencia, el de los dos operarios mejores. Este procedimiento es completamente distinto del estudio de tiempos, en el cual generalmente se selecciona para estudio un operario de tipo medio . Esto no siempre es posible porque la operación podría ser realizada por una sola persona. En tal caso, si la ejecución de trabajo anterior indica que el operario es de mediana o de menos que mediana capacidad, es conveniente entrenar en la operación a un operario competente, hábil y no renuente a la colaboración antes de tomar la película. Para la filmación deben seleccionarse sólo operarios altamente calificados. Esto es fundamental por varias razones: un obrero eficiente suele ser un individuo diestro que se guiará por instinto las leyes de la economía de movimientos relacionadas con el uso del cuerpo humano; este tipo de operario suele colaborar de buen grado y no se opone a ser fotografiado; el esfuerzo adicional realizado por tal persona dará mejores resultados que el de un operario mediocre. 
     Si se han estudiado los dos mejores operarios, el análisis revelará la eficiencia de cada uno de ellos en diversas partes del ciclo. Esto permitirá lograr un mayor numero de mejoras que el estudio de un solo individuo.
      Es conveniente avisar, con un día de anticipación, por lo menos, a las personas a quienes se va a filmar. Esto sirve para que hagan cualesquiera preparativos personales que deseen, y que escojan la vestimenta más adecuada, lo cual permitirá lograr lomas más claras.
      También hay que prevenir con varios días de anticipación al supervisor o capataz para conseguir su cooperación. Lo anterior es necesario para los ajustes de personal indispensable para que no se altere su programa de producción. Las interrupciones que pudiera ocasionar el análisis del trabajo por medió de películas en una cierta sección de la fábrica, pueden traducirse en la pérdida de valiosas horas-hombre de trabajo, y si no se avisara con tiempo al capataz acerca del estudio de movimientos que se planea y que se refiere a su sección, difícilmente se podrá esperar su colaboración.

EL ESTUDIO DE MICROMOVIMIENTOS COMO AYUDA PARA LA INSTRUCCION O EL ADIESTRAMIENTO

     Además de ser un medio para mejora de métodos, el estudio de micromovimientos se usa con mayor frecuencia cada vez como ayuda en el adiestramiento. El mundo de los deportes ha aplicado tal medio desde hace muchos años, para incrementar el tiempo de movimiento, el ritmo y la regularidad de la actuación de diversos atletas. Se toman películas de los ejecutantes más sobresalientes en cada deporte, luego se amplían varias veces y se proyectan en la pantalla para facilitar el análisis detallado de sus movimientos. De este modo los atletas menos hábiles estarán en condiciones de amoldar su actuación a la de los expertos. 
     La industria advierte cada vez más que puede lograr resultados análogos a los del atletismo. Es posible adiestrar a nuevos operarios en un tiempo mínimo siguiendo el patrón ideal del método de movimientos, filmando la actuación de trabajadores de alta destreza, y mostrándoles sus imágenes amplificadas considerablemente en la pantalla y en movimiento lento (‘’a cámara lenta”).
     Una empresa de Pennsylvania, fabricante de cuadernos o libretas de hojas sueltas, papel de escribir, sobres, “bloks” y otros artículos de papel, continuamente toma videocintas para fines de entrenamiento, no sólo en su propia fábrica sino también en sus filiales. Mediante el intercambio continuo de películas tomadas en diferentes plantas, se pudieron aprovechar las mejoras logradas en toda la organización, y también fue posible entrenar a sus empleados en los nuevos métodos en un tiempo mínimo. 
     La dirección o gerencia debe aprovechar plenamente las películas industriales, una vez que se ha iniciado un programa de estudio de micromovimientos. Al exhibir todas las películas tomadas de las diversas operaciones a los operarios que Intervienen principalmente, así como a sus compañeros, se logrará despertar un gran entusiasmo e interés en todo el personal de la organización. Una vez que los obreros se dan cuenta de la necesidad y la utilidad de un estudio de micromovimientos, puede contarse con su ayuda en la obtención de mejores métodos. 

EQUIPO PARA EL ESTUDIO DE MICROMOVIMIENTOS

     Para realizar un trabajo aceptable en el estudio de micromovimientos, será preciso disponer al menos de unos 7 000 dólares si se utiliza equipo cinematográfico, y más de 50 000 dólares aproximadamente si se emplea equipo de videocintas. Estas cantidades pueden fluctuar apreciablemente con los cambios en el mercado. 

Equipo de videocintas

Equipo cinematográfico La cámara cinematográfica

El exposímetro.

Equipo de proyección.

http://148.202.148.5/cursos/id209/mzaragoza/unidad4/unidad4tres.htm


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