Todas las piezas fabricadas en serie y de un tamaño uniforme deberían ser exactamente iguales (en teoría) en sus dimensiones, pero por las variaciones normales de los procesos se permiten variaciones pequeñas que no obstaculicen el desempeño de la pieza en el sistema del cual es una parte.
De aquí surge el concepto de normalización:
Las piezas son intercambiables si sus dimensiones están dentro de ciertos límites en torno a la dimensión nominal A más precisión, mayor coste, tiempo y material desechado Se debe producir con una precisión suficiente para que piezas sean intercambiables y se puedan montar en el conjunto Concepto de tolerancia: Zona donde la dimensión real de la pieza puede variar sin afectar su intercambiabilidad
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