Los 7 Habitos de la Gente Alñtamente Eficaz INTRODUCCIÓN: Los 7 hábitos parte de principios universales que forman una especie de estructura a partir de la cual usted define sus valores y principios personales. Puesto en práctica, éstos engranan en un proceso de crecimiento personal e interpersonal que requiere no sólo de sus esfuerzos sino también de su constancia. Al aceptar realizar este esfuerzo de paciencia y perseverancia, usted incrementará sus posibilidades de alcanzar sus objetivos personales y profesionales; al mismo tiempo establecerá mejores relaciones con colegas y personas cercanas. El propósito esencial de los 7 hábitos surge del sentido común. No obstante, aquello que proviene del sentido común no es de ningún modo, una práctica común. El programa de los 7 hábitos le brinda claves de reflexión y ejercicios de entrenamiento que le permitirán organizar ese sentido común para sacar el mayor provecho de usted mismo, de los demás y de todas las situaciones de interdependencia a las cuales nos enfrenta cotidianamente la vida. En armonía con las leyes de crecimiento personal, los 7 hábitos nos hacen marchar a través de un proceso continuo de maduración que nos conduce de la Dependencia a la Independencia y, por ende, a la Interdependencia.

CONTINUUM DE MADUREZ DE LOS SIETE HÁBITOS

La Dependencia es el paradigma del Usted: Usted cuida de mí, Usted arregla las cosas en mi lugar o Usted falla; Usted es responsable, por lo tanto, puedo culparlo.

La Independencia es el paradigma del Yo: Yo puedo hacer las cosas por mí mismo, Yo soy responsable, Yo soy autónomo, Yo puedo tomar decisiones.

La Interdependencia es el paradigma del Nosotros: Nosotros podemos hacer esto, Nosotros podemos colaborar, Nosotros podemos combinar nuestros talentos y nuestro dominio del conocimiento para llevar a cabo algo superior.

Paradigma: conjunto de formas que sirven de modelo en los diversos tipos de reflexión.

Sólo las personas independientes pueden llegar a ser interdependientes. Es por ello que los hábitos 1, 2 y 3 tratan sobre el autodominio. Éstos le enseñarán a conquistar su independencia mediante pequeñas Victorias Privadas que precederán a las Victorias Públicas. Es un proceso que no se puede invertir, del mismo modo que no se puede cosechar sin antes haber sembrado. Es el trabajo del interior hacia el exterior.

Los hábitos 4, 5 y 6 conducirán a las Victorias Públicas, que son el trabajo en equipo, la cooperación y la comunicación. Esto no significa, de ninguna manera, que usted deba de vivir aislado para conseguir los hábitos 1, 2 y 3 antes de poner en práctica los últimos. Sólo quiere decir que comprender su secuencia le permitirá avanzar de manera más efectiva

El hábito 7 es la Renovación Equilibrada a intervalos regulares de los cuatro aspectos básicos de toda vida humana: los aspectos Físicos, los Psicológicos, los Espirituales y los Socio-Emocionales. Es un hábito de progreso que crea una espiral de crecimiento ascendente, la cual lo conducirá a nuevos niveles de comprensión e integración de los otros hábitos, como si viajase en un avión que gana altitud.

El hábito 1. la Proactividad, significa que su vida es el producto de sus principios y valores. Precisemos: los principios son inmutables, mientras que los valores pueden cambiar. Así, la honestidad es un principio, mientras que la franqueza es un valor. Uno no puede modificar la primera, pero se puede interpretar y matizar la segunda. Ser proactivo significa tomar la iniciativa, hacer lo que sea necesario para que le suceda lo mejor, ya que usted es la fuerza creadora de su propia vida.

 Si se compara con el funcionamiento de una computadora, la primera actitud implica la conciencia de ser el programador de su propia vida. Es el surgimiento de una conciencia que lo convence de que la mejor manera de predecir su futuro es crearlos usted mismo. El hábito 1 consiste en adquirir la conciencia de ser una persona de una sola pieza, independiente de las circunstancias exteriores. De esta manera usted no se define por su estado de ánimo, sus sentimientos o su información genética.

Definición del círculo de Influencia

Se puede ilustrar el concepto de proactividad de la siguiente manera: imagine dos círculos concéntricos. Al más grande lo llamaremos el Círculo de Preocupación y al mas pequeño. Círculo de Influencia. Este último abarca a la gente, los sucesos o las situaciones sobre las que tenemos influencia: la familia, la salud, el trabajo. El primero, el círculo exterior, contiene los elementos sobre los cuales no tenemos ningún control, las condiciones atmosféricas por ejemplo: Las personas proactivas dirigen su energía hacia el círculo interior, que crece poco a poco, mientras que la gente reactiva normalmente dirige su esfuerzo hacia el círculo exterior, e intenta cambiar las situaciones en vez de manejar su influencia dentro de su propia esfera. El círculo de Influencia es una magnífica pequeña máquina de motivación. Utilícela regularmente para concentrar su energía y aprovechar sus talentos en las esferas de actividad donde pueda cambiar el curso de los acontecimientos. Esto le enseñará a sacar el mejor partido de cualquier situación, en lugar de hacerse la víctima.

La proactividad se refiere a que ante cada estímulo del medio ambiente tenemos la habilidad de decidir la respuesta que queremos dar, esto quiere decir que no somos esclavos de las acciones que sobre nosotros se efectúan, sino libres ejecutores de nuestra conducta.

Reflejo: Mira a tu alrededor. ¿Qué ves? Mucho es un reflejo de tus propias creencias y expectativas. Todo lo que experimentas pasa primero por el filtro de tu actitud ante la vida. Es por eso que una persona puede ver belleza y oportunidades en la misma situación en la que otra sólo ve desesperación y falta de posibilidades. Los defectos que ves en los demás son, de alguna manera, también tuyos. Si así no fuera, no podrías reconocerlos o comprenderlos. La belleza que ves en los demás también está dentro de ti. Porque la belleza no está únicamente en la persona u objeto que se percibe, sino también en quien la percibe. El mundo que te rodea es un espejo y, cuando pones tu mejor cara frente a un espejo, lo que ves te agrada. Ten la firme expectativa de vivir en un mundo de belleza, bienestar y oportunidades y allí es exactamente donde estarás.

Habito 2 Comenzar con un fin en mente: Retomemos la metáfora de la computadora. El hábito 1 le enseñaba a convertirse en el programador de su vida; el segundo, le alienta a escribir su propio programa en lugar de utilizar uno que no se ajusta exactamente a sus principios o valores. En cierto sentido, el hábito 1 es aquella visión personal gracias a la cual usted comprende el poder interior, que consiste en elegir sus respuestas y actitudes frente a los azares de la vida. No obstante, este ejercicio supone una elección de principios y valores que usted ha asumido. El hábito 2, el del Liderazgo Personal, le obliga a tomar el destino de sus manos, tanto en la vida privada como en la profesional. Entonces usted deberá decidir aquellos valores que privilegiará. Es una estructura mental que definirá su meta en la existencia. Así, este hábito 2, que le entrena para tener presente el resultado final de su recorrido, lo lleva a cuestionarse sobre el sentido de su vida, sobre su identidad. Este hábito le permite rechazar el programa que los demás habrían concebido para usted, al tiempo que le impide culparlos por lo que le sucede.

Defina su Misión Personal:

El hábito 2 lo alienta a definir su misión personal o, si lo prefiere, su filosofía de vida. Centrado en aquello que usted quiere ser y en aquello que usted quiere hacer, y se fundamenta en dos elementos esenciales: Visión y Principios. Cada individuo es único, y su misión refleja esta unicidad tanto en forma como en contenido. La misión es, en resumen, la esencia de la proactividad. La visión difiere de los principios y valores, ya que requiere una aguda conciencia de sí, una imaginación fecunda, un muy amplio criterio y una buena dosis de humildad. Es un trabajo en perspectiva que, según la expresión de La Fontaine, exige “paciencia y mucho tiempo”. Dedíquele varias semanas e incluso meses para llevarlo a cabo adecuadamente. Empiece por descubrir cuáles son los dones que le hacen una persona única. Escuche a aquellos que son capaces de detectar su potencial y aprenda a integrar la percepción que tienen de usted. Estudie la vida de las personas a quienes admira y será capaz de distinguir mejor los principios y valores sobre los que sedea construir su filosofía. Cuáles de estas contribuciones desea usted a su alrededor y cuáles puede sostener.

Poner Primero lo Primero:

El hábito 3 es el cumplimiento, la realización material de los hábitos 1 y 2. éste supone la integración de nuestro programa de vida y nos obliga a deshacernos de nuestro impulso de reaccionar en función de nuestros valores. Es la prueba de nuestra madurez y nuestra integridad para con nosotros mismos. Si regresamos a la metáfora de la computadora, el hábito 1 nos habilitaba para crear un programa y el segundo para redactarlo. El tercero, nos brinda los medios para ejecutarlo y probarlo. Se entiende que este hábito necesita de la práctica de los dos primeros. Uno no puede establecer prioridades si sus principios, valores y necesidades no han sido bien definidos previamente. El hábito 3 trata de relaciones humanas más que de horarios ya que, como todos sabemos, los individuos son más importantes que los horarios. Los horarios, el control y la rapidez son expresiones de la evaluación del tiempo según el paradigma tradicional. El reloj simboliza este paradigma. Pero no se trata de organizar el tiempo, sino de organizarse con el tiempo.

Determinar Prioridades: Nosotros determinamos lo importante de las situaciones a partir de los principios, los valores y las metas que nos hemos asignado al establecer nuestra misión. Por lo tanto, en ese cuadrante el término Importante parte de nuestras elecciones intrínsecas. Lo urgente, en cambio, proviene del entorno. Es la presión de los demás, de aquello que se nos solicita resolver inmediatamente. Llega aun cuando no sea muy importante. Generalmente la urgencia es evidente y uno reacciona. Al contrario, en las situaciones importantes uno actúa. Las situaciones importantes reclaman mayor iniciativa y proactividad, ya que nos obligan a aprovechar las oportunidades que se nos ofrecen para obtener resultados.

 Si no hemos asimilado a la perfección el hábito 2 definiendo claramente nuestras metas, es fácil despreciar cosas importantes y dejarse distraer por las Urgentes.

Planeación: Para establecer las proridades de las cosas importantes, resultará útil conseguir un planificador semanal que utilizará de la siguiente manera: En primer lugar, usted definirá sus Roles: individuo, padre, cónyuge, administrador y otro. Enseguida, piense en uno o dos objetivos a realizar para cubrir cada uno de los Roles en la próxima semana. A partir de la tercera etapa planifique un horario semanal, escribiendo visiblemente sus objetivos para este periodo. Finalmente cada mañana, después de haber consultado su agenda la adaptará – si así lo requiere – a la realidad del día, manteniendo en todo momento sus prioridades.

Habito 4 El principio Ganar-Ganar no considera al mundo como espacio restringido al interior, donde cada cual debe desconfiar del otro para conservar su lugar, sino como un lugar de abundancia donde las fuerzas de unos resultan benéficas para los otros. No es una técnica, es una filosofía, un estado de ánimo, una disposición emocional que busca la reciprocidad en todas las interacciones humanas. Esta actitud enseña a ver la vida como una forma de cooperación y no como una pista de competencias. El triunfo de unos no se obtiene ni a expensas de los otros, ni excluye al triunfo de los demás. El principio Ganar-Ganar es una tercera alternativa: ni mi manera de pensar ni la tuya, sino otra superior. Este principio también supone que el todo o nada rechaza los compromisos. Significa que las dos partes se escuchan para expresar cortésmente su desacuerdo. Cuando usted tiene presente esta opción se siente liberado, ya que no necesita manipular a las personas, ser oportunista o imponer a cualquier costo su punto de vista. Usted puede permitirse ser abierto e intentar comprender más profundamente las posiciones subyacentes en las diferentes posturas El hábito 4 no necesita del valor ni de la consideración para con los demás, sobre todo por que uno interviene con individuos inscritos en un esquema Ganar-Perder. Por lo tanto el hábito exige carácter, capacidad para crear vínculos y cerrar acuerdos con los individuos. Los tres rasgos de carácter esencial son Inteligencia, Madurez y Generosidad. Los hábitos 1, 2 y 3 nos ayudan a desarrollarlos. De hecho, nos enseñan a tomar decisiones significativas y a respetar las consecuencias que de éstas se desprenden. El profesor H. Sexenian. De la Harvard Business School. Definió la madurez como: “la capacidad de expresar los sentimientos y convicciones tomando en cuenta las opiniones y los sentimientos de los demás”. La generosidad se entiende aquí como una “mentalidad de Abundancia” que nos permite entrever inmensas posibilidades para todo el mundo, de tal manera que no nos sintamos desposeídos ni lastimados por lo que los demás obtienen. Así, los logros o triunfos de los demás no solamente no nos amenazan sino que, al contrario, nos ayudan en sociedad. Uno dejará de temer al verse rodeado de gente competente y eficaz y, en cambio buscará tenerlos cerca. La capacidad de cerrar acuerdos a partir de vínculos que tejimos constituye un medio eficaz de cumplir las expectativas generadas entre los individuos involucrados en cualquier proceso de interdependencia. En los acuerdos establecidos sobre el principio Ganar-Ganar es necesario precisar:

Los resultados deseados. Determinando lo que debe hacerse y el momento en que esto debe hacerse.

Las directrices. Especificando los parámetros al interior de los cuales deben obtenerse los resultados.

Los recursos. Especificando el soporto humano, financiero, técnico u organizacional disponible para obtener los resultados deseados.

La responsabilidad de cada uno. Fijando los estándares de desempeño y el momento de la evaluación.

Las consecuencias que resultarán de la evaluación, que serán positivas o no, naturales o lógicas. El principio Ganar-Ganar no puede ser adoptado sino dentro de una organización a la que se adhiera completamente. Si usted predica este principio alentando la competencia, será trabajo perdido. Para beneficiarse de todas sus ventajas resulta esencial no confundir los problemas con los individuos. Hace falta, por lo tanto, concentrarse en sus intereses más que en sus posiciones e inventar medios para favorecer las ganancias mutuas a partir de criterios objetivos y aceptables por ambas partes.

Este hábito indica que nuestras interacciones con otros seres humanos siempre deben ser de mutuo beneficio, que no existe otra opción. Nuestra relación con un cliente debe ser ganar-ganar, si yo gano y mi cliente pierde, pierdo al cliente. No existe otra opción, aunque a corto plazo otros tipos de relaciones resulten en ganancias inmediatas, a largo plazo vemos que son ineficaces y perjudiciales para ambas partes:

Buscar primero comprender para luego ser comprendico Habito 5: La empatía supone, en primer lugar, un oído atento, que intente entender el marco de referencia a partir del cual el otro se expresa. De alguna manera se trata, de ingresar en el mundo de nuestro interlocutor para ver el mundo a través de sus ojos, para entender sus paradigmas y su manera de percibir lo que recibe del exterior. Es importante no confundir la empatía con la condescendencia. La condescendencia es una especie de acuerdo de juicio favorable que se compadece del punto de vista del otro. Con frecuencia, las personas se nutren de la condescendencia, lo que las vuelve dependientes. La atención empática es diferente a ser simpático. No necesita, un acuerdo con el interlocutor, a priori, más bien se busca una comprensión emocional e intelectual, profunda y exacta de lo que se dice. Cuando escucha con empatía a otra persona, le otorga un espacio psicológico, o dicho de otra manera, le da aire. Una vez que esta necesidad ha sido satisfecha en el otro, cambia de disposición y usted puede concentrar sus energías en la decisión que quiera influenciar o en el problema a resolver. Este espacio psicológico alimenta la comunicación en todas las esferas de la existencia. No se trata de manipulación, por que desde el inicio ambos conocen las posturas de la discusión. Intente primero entender para inmediatamente después, desde luego, ser entendido. El segundo aspecto del hábito 5 es tan importante como el primero para adherirse al principio Ganar-Ganar. Anteriormente hemos visto que la madurez es un equilibrio entre el Valor y la Consideración. Entender a los demás necesita de la Consideración y la voluntad, así como el ser entendido necesita de Valor. El principio Ganar-Ganar exige una buena dosis de ambos elementos. En las situaciones de interdependencia resulta imprescindible ser escuchado y comprendido. Los antiguos griegos tenían una filosofía magnífica contenida en tres palabras ordenadas de manera consecutiva: ethos y logos. El ethos era la credibilidad que las personas otorgaban a la integridad y a la competencia, la confianza que alguien inspiraba. El pathos era la capacidad de comunicarse sobre una misma longitud de onda con otra persona; y el logos era la lógica, el aspecto racional de la personalidad. Advierta la secuencia: ethos, pathos, logos; el carácter, las relaciones y la racionalidad. La mayoría de las personas se esfuerzan por convencer a partir de la lógica, sin tomar en cuenta el ethos y el pathos. El habito 5 es muy eficaz porque se sitúa en el corazón del círculo de influencia; de echo, usted puede, decidir sin contrariedades externas, escuchar atentamente a las personas. Esta actitud lo volverá influenciable, pero también le permitirá influenciar a los demás. Usted los apreciará y los respetará y ellos estarán convencidos de que usted merece su confianza.

Sea paciente. Las personas están obligadas a expresarse verbalmente para que usted les manifieste su empatía. Sus comportamientos deberían bastarle para identificar aquello que no siempre pueden poner en palabras.

Intente entender antes de que los problemas surjan, antes de evaluar y prescribir. Es una actitud probada en las relaciones de Interdependencia productivas.

Este hábito trata de ponerse primero en el lugar del otro, de ver las cosas desde su punto de vista. Se basa en el refrán popular de “Todo es del color del cristal con que se mire”. Es quizás el más difícil de practicar, casi siempre pasamos más tiempo hablando que escuchando y creemos que las cosas sólo pueden ser de la manera en que nosotros las vemos. Este hábito significa: Carácter y comunicación, Escucha empática, Diagnosticar antes de prescribir, Eliminar términos autobiográficos, Comprensión y percepción, Después procure ser comprendido y trato de Persona a Persona.

Sinergía Habito 6: Bien entendida, la sinergia es la más importante de todas las actividades, la verdadera prueba y expresión de los demás hábitos en conjunto. Ésta pone en marcha, cataliza y unifica los poderes superiores de los individuos. Todos los hábitos precedentes nos han preparado para el milagro de la Sinergia. Pero entonces ¿qué es la Sinergia? Definida de manera simple, podría decirse que el resultado es más grande que la suma de sus partes. Es, para tomar la definición del diccionario, “la acción coordinada de varios factores”. Esta coordinacion multiplica el impacto de cada uno de los factores, como si uno más uno sumaran tres en lugar de dos. El desafío consiste en aplicar dentro de nuestras interacciones sociales los principios de la “Cooperación Creativa” que la naturaleza nos muestra. La vida familiar nos ofrece numerosas ocasiones para observarla y ponerla en práctica. El principio esencial de la Sinergia es “valorar las diferencias y respatarlas”, utilizar las fuerzas para compensar las debilidades. Por ejemplo: nosotros valoramos las difrerencias físicas entre hombres y mujeres, pero ¿qué hay de las diferencias emotivas y de otras clases? ¿No podrían ellas también ser fuente de descubrimientos, de inspiración para una vida de pareja más estimulante? En una situación de Interdependencia la Sinergia es particularmente eficaz para enfrentar las fuerzas negativas que se oponen al crecimiento y al cambio.

Resultados esperados: Si usted aplica la Sinergia, explota el estimulante detonador del hábito 4, la técnica del hábito 5 y la interacción del hábito 6 para trabajar directamente sobre las fuerzas coercitivas. Usted crea una atmósfera que brinda seguridad para tratar este tema. Desata esas fuerzas, las liberan y desarrolla nuevas formas de conciencia que transforman esas fuerzas coercitivas en fuerzas motrices. Coloca a los individuos involucrados en el corazón del problema; ellos llevan a cabo su parte de responsabilidad y desean ser parte de la solución. Del proceso anterior resultan nuevos objetivos compartidos por el grupo en conjunto y así progresa toda la empresa, con frecuencia, en direcciones no previstas. El entusiasmo generado por este movimiento da lugar a una nueva cultura en el seno del grupo, se trate de la familia o de una empresa profesional. Los individuos involucrados son estimulados por la novedad, por las originales maneras de pensar y por oportunidades insospechadas.

En situaciones de interdependencia puede ejercer su valor para ser más abierto, para expresar primero sus ideas, sus sentimientos y sus experiencias, de manera tal que anime a los demás para comunicarse también. Algunas metas las podemos lograr solos, pero los logros importantes sólo las podemos lograr con trabajo en equipo. Proyectos como la llegada del hombre a la Luna o la creación del sistema operativo LINUX son el resultado del trabajo en equipo.

Afilar la sierra: El hábito 7 agrupa todos los hábitos del paradigma de Los 7 Hábitos debido a que es el que hace posible la adquisición de todos los demás. Es el hábito que le permite conservar y desarrollar el capital más preciado, es decir, su persona. Para lograrlo le hará falta renovar todos los aspectos de su naturaleza; el aspecto Físico, el aspecto Espiritual, el aspecto Mental y el aspecto Socio-Emocional. Aun cuando el vocabulario varía, la mayor parte de las filosofías de vida tratan, explícita o implícitamente, estas cuatro dimensiones. Afilar la Sierra significa expresar todo lo que uno es. Afirmarse de manera inteligente y matizada requiere un entrenamiento regular y constante, para esto se necesita ser Proactivo y aquí no es posible contar con nadie más que consigo mismo.

Aspecto Fisico: Es necesario alimentarse bien, descansar lo suficiente, relajarse y hacer ejercicio regularmente. El ejercicio es una de las actividades más importantes del cuadrante dos, presentado en el Hábito 3. Un entrenamiento tonificante no necesita de ningún equipo especial. Si desea inscribirse a un gimnasio o un spa o incluso practicar algún deporte, el raquetball o el tenis son una opción. Sin embargo, un buen programa de ejercicios es aquel que puede seguirse en casa. Debe mejorar la condición física, la elasticidad y la fuerza muscular.

Aspecto Espiritual: La renovación espiritual le permite orientar su vida. En el centro, el corazón del compromiso con su sistema de valores, garantiza su integridad respecto a esa elección. Está fuertemente relacionado con el Hábito 2, que consiste en tener presente el resultado que se desea. Es de orden estrictamente privado y parte de fuentes que lo inspiran y estimulan. Algunos se renuevan por medio de la oración y las creencias religiosas, otros a través de la literatura y la música; la naturaleza ofrece también lugares propicios para este fin.

Aspecto Mental: La educación que recibimos moldea nuestro espíritu, sin embargo, una vez que salimos de la escuela la mayoría de nosotros permitimos que ese espíritu se atrofie. Dejamos de leer de manera seria y no profundizamos en nada fuera de nuestro campo o disciplina. La televisión es un medio pasivo, es cierto que puede instruirnos, pero para ellos hace falta un buen discernimiento y una disciplina rigurosa. La lectura y la escritura son medios activos que exigen una interacción de nuestra parte, es decir, estimulan. Propóngase como reto leer un libro por mes y pronto leerá uno por semana. Existen otros medios para desarrollar su inteligencia y su imaginación; para descubrirlos basta con querer ampliar sus horizontes.

Aspecto Socioemocional: Mientras que los aspectos físico, espiritual y mental de nuestra personalidad están ligados a los hábitos 1, 2 y 3, los cuales giran en torno a principios de organización y liderazgo personal, el aspecto socio-emocional proviene de los hábitos 4, 5 y 6, orientados hacia principios de liderazgo interpersonal, de comunicación empática y creación cooperativa. Las dimensiones social y emotiva están íntimamente ligadas, por que nuestra vida emotiva se desarrolla y manifiesta sobre todo en nuestras relaciones con los demás. Renovar estos aspectos de nuestra vida requiere de la alternancia de unos con otros. Podemos hacerlo en el transcurso cotidiano normal, en nuestras interacciones con las personas que frecuentamos o con aquellos con quienes nos codeamos. Estos aspectos necesitan, indistintamente, un entrenamiento. Hace falta tenerse confianza, estar en paz consigo mismo y conocer la propia identidad para no depender únicamente de la percepción que los demás tienen de nosotros. Esta certeza se obtiene de ser honestos y coherentes con nuestros principios y nuestros valores. La autoestima no proviene de un estado emocional ni de una actitud aprendida sino más bien de respetar un contrato establecido consigo mismo. Nuestras relaciones con los demás serán armónicas si están basadas en las acciones de intercambiar y compartir y no en la desconfianza y la rivalidad. El amor y el afecto de los demás, incluso de las personas cercanas, no son una obligación y se cometería un error al darlos por sentado, sin importar cuál sea el grado de intimidad que se comparta con ellos. Los demás también necesitan sentirse seguros sobre la relevancia y el lugar que ocupan en nuestra vida por confiar en nosotros, y nosotros también lo necesitamos.

Conclusión: La fuerza de los 7 Hábitos se manifiesta en el esfuerzo cotidiano. Para obtener todo el beneficio que éstos ofrecen, deben ser parte integral de nuestra vida. Requieren de una voluntad constante; es el precio que debemos pagar para vivirlos más que sólo comprenderlos intelectualmente. Al respecto me gustaría citar a T.S. Elliot: “Nunca dejaremos de explorar, porque el fin de nuestra exploración será llegar al punto donde comenzamos, para entonces conocernos por primera vez”.

Un pensamiento final… “Siempre que intentemos poner en práctica algo nuevo, encontraremos la mayor resistencia dentro de la propia persona y dentro de nosotros mismos; si no somos capaces de vencer a ese enemigo, no habrá progreso”.


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