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Hoy en día el valor de la información es innegable y quien tiene acceso a ella, tiene el verdadero poder. La mayor parte de los intercambios comerciales que realizamos son intercambios de información. “Las super autopistas de la información son, al mismo tiempo, super autopistas del dinero”. El dinero aparece como consecuencia del trabajo, y una de las consecuencias de su división es la aparición el dinero.

Con la aparición del dinero “cambia la naturaleza de las cosas”(Sir J.Locke). Acumular dinero puede verse como la acumulación de futuro (asegurarse vivir sin trabajar) o acumular pasado (mi trabajo, mi inteligencia e inversiones realizadas, me permitieron obtener y amasar una cantidad de dinero). El dinero es una forma de medir tiempo, muchas veces relacionado con el trabajo realizado o por realizar.

Además de su posibilidad de intercambio, el dinero ejerce un valor de proyección (uso). El valor de cambio y el valor de uso son dos ámbitos con consideraciones éticas. Manejar dinero conlleva consecuencias éticas.

En el sector bancario se juntan los ahorrantes y los inversionistas, es decir, el pasado (el ahorro producto del trabajo) y el futuro ( inversión por realizar). Pasado y futuro se necesitan. Carecería de sentido acumular dinero sin invertir, sin proyectar. La banca en estos casos, posee la capacidad de realizar la función social de ser el tomador de riesgo por un lado, y por otro, generador de confianza en el sistema. “Las grandes crisis financieras son por falta de confianza generalizada de los inversionistas y ahorrantes”. La banca se basa en el confianza y así, la reputación es uno de sus principales activos y a su vez, uno de sus primeros problemas éticos. La comunidad le deja al Estado la tarea de supervisar las evasiones de impuestos o que las políticas de crédito supongan un bien futuro para la misma comunidad.

La usura, los robos de los empleados, las escusas mentirosas, las altas tasas por comisiones injustas (muy pocos consumidores saben que las comisiones son negociables) , la inexistencia del secreto bancario, etc, son consideraciones éticas que tipifican la banca “comercial” pequeña. En las grandes corporaciones aparecen los sobornos a poderes públicos, el acceso a la información privilegiada; la evasión de impuestos y el espionaje.

La confianza, base del negocio bancario, se genera entre personas. Estas son el cliente y por lo tanto debe procurar darle el mismo trato que empresas. Un trato digno es procurar hacerse cargo de las necesidades de los clientes que buscan una solución. Lo que normalmente ocurre es el popular “endoso del problema a terceros”.

Los clientes son la principal fuente de información de las empresas. Hay que escucharlos para mejorar el negocio y conseguir una mayor fidelidad del cliente.

La banca cuenta con una alta responsabilidad social derivada de su influencia ética contra todos aquellos que giran en torno a sus actividades, por ejemplo deberá mantener informado a los accionistas de los planes más importantes). En la realidad se puede fácilmente confundir a la autoridad cuando quienes dirigen las empresas ocultan o manipulan la información a sus accionistas. Cuanto más repartida se encuentra la propiedad más importante resulta saber quién es la autoridad y qué conflictos de intereses se originan.

A la banca no se le puede pedir comportamientos altruistas porque simplemente no sería parte de su naturaleza. Lo importante es que debe jugar el papel que le corresponde en la economía. La responsabilidad social es una parte esencial del negocio bancario ya que cuenta con una actividad de largo plazo.

El mercado económico así como sus valores particulares se encuentran sustentados principalmente bajo la confianza, tanto de las políticas económicas claras del Estado como de los mismos inversionistas de la economía. De lo contrario colapsa inevitablemente. Todo aquello que viole la privacidad o desvirtúe la transparencia, debe considerarsele económicamente inmoral. La ética es lo que hace eficaz al mercado, en virtud de su transparencia y por lo tanto de su confianza. Un ejemplo de ello es el comportamiento ético de los agentes económicos y de los operadores de valores, en cuanto a su responsabilidad al manejar información confidencial “aprovechable”; el respeto por el secreto profesional, etc.. La ética permite mantener una mayor eficacia y transparencia de todo el sistema económico de un país.

LA ÉTICA, COMPLEMENTO INDISPENSABLE EN LAS FINANZAS

El valor de la información es innegable y quien tiene acceso a ella, en nuestra sociedad es considerado como quien tiene el poder; el dinero igualmente, aparece como consecuencia del trabajo y por ello, “cambia la naturaleza de las cosas”, quien tiene poder, tiene dinero, quien tiene dinero, tiene futuro, así es como vemos las cosas, pero el dinero debe ir de la mano con la ética pues ambos generan consecuencias, y separarlos sería la puerta de entrada a la corrupción.

En la contabilidad y en las finanzas, se debe manejar la ética como un principio fundamental ya que la confianza que deben tener los ahorrantes o inversionistas en quienes manejan su dinero debe ser total y ajena de dudas, robos, usuras, o mal manejo del dinero; un ejemplo de esto es el manejo de los impuestos: quienes pagan, no confían en el buen uso que se le dará al dinero para el bien colectivo, por el contrario, creen que los están robando, por consiguiente tratan al máximo de evadir impuestos.

La confianza es la base del negocio bancario ya que los clientes buscan que alguien se haga cargo de sus necesidades para darles una buena solución, es por eso, que la banca tiene una enorme responsabilidad social y ética. Otro punto, que debe tenerse en cuenta es que la ética hace eficaz el mercado ya que al mantener transparencia en la economía de un país, ésta prospera.

Retomando el caso de los impuestos, que son contribuciones obligatorias que las personas deben girarle al estado con fines de equidad, igualdad social y solución de problemas, tiene grandes falencias. Existen en este caso, dos problemas éticos: el comportamiento de la actividad fiscal y financiera del Estado y el comportamiento del contribuyente. La falta de transparencia se debe a la poca credibilidad que tiene el ciudadano de los entes estatales y del buen uso que se le da a su dinero. “El fundamento de la obligación moral de pagar tributo, radica en la confianza que le entrega la sociedad al Estado”.

La competencia en el mercado, muchas veces, conlleva a comportamientos poco éticos. Para poder ser competente se tienen que abrir nuevos y más baratos costos, es decir, la competencia reduce precios. El mercado también influye enormemente, ya que no habría oferta sin una anterior demanda y ambas juegan un papel determinante en la ética, pues a un mejor ofrecimiento, un mayor numero de compradores. Entre mejores precios y más demanda haya, se aumenta la corrupción para suplir las necesidades de la misma competencia.

En consecuencia a este dilema se crea entonces, un mecanismo del Estado que supervise e intervenga en las conductas, pero consecuentemente con esto, se determina que el Estado tiene límites, y que es incapaz de cubrir todo lo que respecta al tema.

En conclusión, aunque las normas éticas han evolucionado a lo largo de la historia y han cumplido unos beneficios evidentes, ahora deben seguirlo haciendo, pues un mundo en constante cambio se lo apremia.

“ A medida que las sociedades se vayan desarrollando será más probable que gobiernos y personas puedan soportar los costes de modos de competencia más éticos. Pero el desarrollo requiere de competencia, y la competencia provoca dilemas éticos…”


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