Operaciones necesita información de otras áreas funcionales para desarrollar un MPS con el cual sea posible alcanzar los objetivos y las metas de organización incorporadas al plan de producción. Aun cuando los programas maestros de producción estén sometidos a continua revisión, los cambios deberán hacerse con pleno conocimiento de sus consecuencias. Con frecuencia, los cambios introducidos al MPS requieren recursos adicionales, como cuando se incrementa la cantidad de pedido de un producto. Muchas compañías se enfrentan con frecuencia a esta situación, y el problema es mayor cuando un cliente importante está involucrado en él. A menos que se autoricen más recursos para el producto en cuestión, se dispondrá de menos recursos para otros productos, lo cual pondrá en peligro sus respectivos programas. Algunas compañías han dispuesto que los vicepresidentes de marketing y manufactura deberán autorizar conjuntamente cualquier cambio significativo al MPS, a fin de garantizar la resolución mutua de ese tipo de cuestiones. Otras áreas funcionales suelen usar el MPS para su planificación habitual. Finanzas utiliza el MPS para estimar presupuestos y flujo de efectivo. Marketing lo emplea para proyectar el efecto de los cambios en la mezcla de productos sobre la capacidad de la empresa, a fin de satisfacer las demandas de los clientes y administrar programas de entrega de artículos. Manufactura lo utiliza para estimar los efectos de los cambios intro- ducidos en el MPS sobre las cargas de actividad, en estaciones de trabajo cuya importancia es decisiva. Las computadoras personales, en virtud de sus excelentes capacidades gráficas, han brindado a los administradores acceso a muchos informes relacionados con el MPS, que pueden visualizar en formatos legibles y útiles. Los programas de esas computadoras permiten que el gerente formule preguntas del tipo “qué pasaría si”, para ver los efectos de la introducción de diversos cambios en el MPS. INTERFACES FUNCIONALES