Los tabulados e información en general presentada en los puntos anteriores, si bien contribuyen a la interpretación y análisis de los siniestros laborales, no permite establecer comparaciones de forma directa entre categorías de una misma variable, máxime si a través de esa comparación se desea realizar ordenamientos. Para este fin, los instrumentos idóneos son los índices o tasas que permiten analizar las relaciones entre los siniestros y la población de referencia.

Los índices que se presentan seguidamente son los recomendados e indicados por la XIII Conferencia Internacional de Estadígrafos del Trabajo[11] y se elaboraron a partir de la proyección de la información disponible -casos válidos- para el conjunto de datos del registro. En este sentido, debe señalarse que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomienda el cálculo de los índices sólo considerando los siniestros que implican días laborales caídos y, en el caso de siniestros que significan la muerte del damnificado, recomienda también diferenciar entre aquellos que fallecen dentro de los 30 días posteriores al siniestro de los que mueren entre los 31 y 365 días posteriores.

Como en las ediciones anteriores, en la presente publicación, la primera recomendación está incorporada de la forma indicada. Es decir los índices que en su cálculo se refieran a personas siniestradas están incorporando solamente las personas siniestradas que tuvieron uno o más días caídos a causa del accidente. De todas maneras se adjunta, en columna separada, estimaciones de personas siniestradas sin días caídos. En cuanto a la segunda recomendación, no es posible -por el momento- considerarla, ya que no se dispone de información acerca de la fecha de defunción de aquellas personas que murieron a causa de los siniestros[12]. De tal forma, los índices calculados con referencia a los fallecidos incluyen el total de muertos en el período de captura de la información (1 de enero de 1999 al 3 de julio de 2000), por siniestros ocurridos en el año 1999.

Los índices desarrollados son los siguientes:

a) Indice de Incidencia Expresa la cantidad de trabajadores o personas siniestradas por motivo y/o en ocasión del empleo -incluidas las enfermedades profesionales- en un período de 1 año, por cada mil trabajadores expuestos.

b) Indice de Frecuencia Expresa la cantidad de trabajadores o personas siniestradas por motivo y/o en ocasión del empleo -incluidas las enfermedades profesionales- en un período de 1 año, por cada millón de horas trabajadas.

c) Indice de Gravedad Los índices de gravedad calculados son dos, no excluyentes, pero sí complementarios.

 Indice de pérdida 

Lo que hemos de llamar índice de pérdida refleja cuántas jornadas de trabajo se pierden en el año, por cada mil trabajadores expuestos -o promedio del total de personas que trabajan en cada instante del año-.

La definición de jornadas no trabajadas adoptada es la recomendada también por la OIT, e involucra el total de días corridos existentes entre la fecha del siniestro y la fecha de la finalización de la incapacidad laboral temporaria, sin contar el día del accidente ni el de regreso al trabajo.

 Duración Media de las Bajas 

La duración media de las bajas indica cuántas jornadas laborales se pierden, en promedio, por cada trabajador siniestrado -que haya tenido uno o más días laborales caídos-.

d) Indice de incidencia para muertes Expresa cuántos trabajadores fallecen por motivo y/o en ocasión del empleo -incluidas las enfermedades profesionales- en un período de un año, por cada un millón de trabajadores expuestos -o promedio del total de personas que trabajan en cada instante del año-.

Para elaborar el Indice de Frecuencia fue necesario desarrollar una metodología específica que permite relacionar la información que administra el organismo con procesamientos especiales de los registros originales de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondientes a sus ondas de mayo, agosto y octubre de 1999, debido a la inexistencia en nuestro país de registros exhaustivos e informatizados de horas de trabajo.

El presente apartado está organizado en dos partes, en la primera se publica y analiza el conjunto de índices de siniestralidad mencionados para todos los infortunios laborales reportados en el período anual que nos ocupa, comparando los resultados con los constatados en el año anterior. En la segunda parte se presentan tabulados conteniendo todos los índices descriptos pero calculados de forma tal que circunscriban los trabajadores siniestrados a aquellos que sufrieron los siniestros a consecuencia -exclusivamente- de accidentes de trabajo y/o enfermedades profesionales, es decir excluyendo a los accidentes de trayecto o in itinere y las reagravaciones.

En cuanto a las cifras presentadas en los cuadros y en el nomenclador por rama de actividad económica del índice de incidencia, las diferencias que se observen entre algunos totales y subtotales, son de orden menor y se explican por la proyección de valores no fraccionarios como lo son las personas siniestradas.

Los resultados con relación a la siniestralidad del sistema de la LRT

El Indice de Incidencia

La relación entre siniestros con baja laboral y trabajadores expuestos durante el año 1999 evidencian que 76,7 trabajadores sufrieron un siniestro laboral con 1 o más días caídos en dicho período por cada 1.000 trabajadores.

Considerando los distintos sectores económicos, la Construcción registró el índice más elevado, con casi 185 trabajadores por cada mil expuestos en dicha actividad, siguiendo en magnitud las Industrias Manufactureras, con un índice de 128,4. En un segundo orden de magnitud se ubicaron los sectores de la Agricultura, caza, silvicultura y pesca y del Transporte, almacenamiento y comunicaciones, cuyos índices muestran valores de 103,1 y 84,3 trabajadores siniestrados por cada mil expuestos, respectivamente. Es de señalar que dos sectores de actividad económica, tales como la Explotación de minas y canteras y el Comercio al por mayor y al por menor y restoranes y hoteles arrojaron índices similares al promedio del sistema (78,3 y 77,3 respectivamente). Los sectores cuya siniestralidad es menor al mencionado promedio, fueron la Electricidad, gas y agua con 61,4, los Establecimientos financieros con un índice de 46,8 y los Servicios comunales, sociales y personales con 39,5 trabajadores por cada mil expuestos.

Respecto a la evolución del índice de incidencia global para todo el sistema, desde el año 1996 (inicio del sistema de riesgos del trabajo) hasta el año sujeto a informe, puede observarse que luego de una disminución sostenida durante los tres primeros años, el año 1999 presentó un leve incremento del orden del 5,2% respecto al año anterior, resultando un valor similar al registrado en el año 1997. Sin perjuicio de ello, la serie permite observar una diminución al cabo de los cuatro años del 9% en el índice de incidencia, toda vez que se pasó desde 84 trabajadores siniestrados por cada mil expuestos en el año 1996, a 77 en 1997, 73 en 1998, llegando a cerca de 77 dicho indicador en el año 1999.

Como se mencionó precedentemente, si se comparan los valores alcanzados por el índice de incidencia global durante 1999 con los correspondientes al período anual anterior, se aprecia un crecimiento del mismo. Este aumento se distribuye en forma dispar entre ocho de los nueve sectores económicos considerados por el clasificados, con incrementos que van desde sólo el 3% en el caso de la Agricultura, hasta poco más del 11% en el sector del Transporte. Es de señalar que la Electricidad es el único sector de actividad cuya siniestralidad ha disminuido en un 4%, en el extremo opuesto se destacan, además del señalado sector del Transporte, los Servicios Financieros y la Construcción con incrementos de alrededor del 9%.

Con relación al tamaño del empleador se observa que los extremos de las categorías consideradas, es decir aquellos grupos de empleadores con menos de 10 trabajadores y más de 2.500 presentan índices de incidencia por debajo de la media del sistema, mientras que los empleadores cuya dotación de personal es superior a los 40 trabajadores y menor a 500 registran índices significativamente mayores al promedio del sistema, resultando casi el 40% superior a éste. En el extremo opuesto es de señalar que, los empleadores con planteles de más de 5.000 trabajadores constatan en promedio el índice de incidencia más bajo (34,8), toda vez que su siniestralidad es un 50% menor al índice medio global.

Sin perjuicio de lo señalado, al comparar estas cifras con las registradas en el año anterior, se observa que los grandes empleadores que cuentan con más de 5.000 trabajadores y el grupo que emplea a más de 1.500 y hasta 2.500 trabajadores registran los mayores incrementos del índice de incidencia, verificándose aumentos que alcanzan respectivamente al 12 y 13%.

El Indice de Frecuencia

Cabe remarcar que la limitación más importante que posee el índice de mención se refiere a que los valores que asuma no reflejarán necesariamente la cantidad real de siniestros por hora de trabajo, sino que será un estimador de dicho valor en los términos definidos por la Estadística.

Dadas las limitaciones de disponibilidad de información enfrentadas, se considera que la solución metodológica adoptada es la más adecuada para los fines del presente y que la misma, si bien no permite recomendar la utilización del índice de frecuencia así logrado en comparaciones con otros países, sí deberá ser atendido en las series históricas, es decir para comparaciones del sistema de la LRT entre distintos períodos.

Durante el año 1999, el índice de frecuencia para todo el sistema alcanzó los 34,4 siniestros por cada millón de horas trabajadas. Al igual que en el caso del índice de incidencia, el sector de la Construcción registró el índice más elevado, con 72,8 siniestros por cada millón de horas trabajadas, siguiendo en magnitud las Industrias manufactureras con un índice de 52,5, mientras que en un orden menor la Agricultura en conjunto con la Minería evidencian un índice de frecuencia cercano a 38 siniestros por millón de horas trabajadas. El resto de los sectores se ubicaron en escalones inferiores al promedio global del sistema mostrando valores de alrededor de 30 en los casos de la Electricidad y el Comercio, mientras que los Servicios registran magnitudes aún mas bajas, con índices cercanos a 20.

Respecto al año anterior, también el índice de frecuencia registra crecimiento, en este caso del 8,6%, dado que durante el año 1998 se produjeron 31,7 siniestros por millón de horas hombre trabajadas, frente a los mencionados 34,4 del presente año sujeto a informe. Las variaciones sectoriales del índice de frecuencia presentan cierta correspondencia respecto a lo observado para el índice de incidencia, el único sector de actividad cuya variación resultó a la baja es el de la Electricidad, gas y agua con un descenso de casi 6%. El resto de los sectores muestran aumentos de variada proporción, pero que en ningún caso supera el 12%, tal es el caso del Transporte y comunicaciones, seguidos por la Construcción y los Servicios con aumentos que oscilan entre el 9% y el 11%.

En el caso de los índices de frecuencia estimados según tamaño de los empleadores, las categorías disponibles son menos a las utilizadas en el caso del índice de incidencia, debido a las restricciones derivadas de la metodología desarrollada y la información disponible. De todas maneras, los rasgos identificados con el índice de incidencia tienen un cierto correlato en la serie del índice de frecuencia; los extremos de las categorías consideradas presentan índices inferiores al promedio del sistema, siendo en el caso de los empleadores con 1 a 5 trabajadores a cargo, de casi el 40% menor. En cambio los empleadores cuya dotación es superior a los 25 trabajadores y menor a 500, registran entre 46 y 48 siniestros por millón de horas trabajadas (Tabla C).

Los Indices de Gravedad

Con relación a la gravedad de los siniestros, la duración media de las bajas indica que por cada persona siniestrada con 1 ó más días de baja laboral durante el año 1999, se registraron 20,3 días de ausencia al trabajo a causa del infortunio. Por su parte, el índice de pérdida refleja poco más de 1.556 jornadas de trabajo perdidas en un año[13] por cada 1.000 trabajadores expuestos. Considerando la apertura sectorial es posible apreciar que los sectores de la Agricultura y ganadería registraron las mayores duraciones de las bajas por ILT, con alrededor de 26 días por persona siniestrada. Por otra parte, el sector de la Construcción presenta el índice de pérdida más elevado, con 3.518,7 jornadas de trabajo perdidas en el año 1999 por cada mil trabajadores expuestos, valor éste que duplica ampliamente al promedio general del sistema.

Comparando los valores alcanzados por estos índices durante el año 1999 respecto a los correspondientes al año anterior se observa que la evolución de los indicadores de gravedad para todo el sistema muestran una leve disminución, en el caso del índice de pérdida dicho decrecimiento no alcanza al 1%, mientras que para la duración media de las bajas se redujo en poco más del 5%, dicho de otro modo se registró en promedio, un día menos de baja laboral por cada siniestro con pérdida de jornadas de trabajo. La reducción de los índices alcanzan magnitudes destacables en el sector de la Electricidad, dado que se perdieron casi un 18% menos de días de trabajo por cada mil trabajadores expuestos en este sector, mientras que la duración media de las bajas cayó en un 14%, significando una caída de 3,5 días en promedio la duración de la incapacidad temporaria de cada trabajador siniestrado en este sector de actividad.

Al momento de analizar los índices de referencia en relación al tamaño de los empleadores es posible destacar, respecto al índice de pérdida, que los empleadores de hasta 40 trabajadores redujeron este indicador en una magnitud muy superior al promedio global, alcanzando el grupo de aquellos que cuentan con un nómina de 1 a 5 trabajadores una reducción superior al 10%, ubicándose los grandes empleadores con un plantel superior a los 5.000 dependientes, como el único segmento que verifica un aumento significativo de este indicador, toda vez que la masa de días caídos por cada mil expuestos se incrementó en casi el 30%. Con relación al comportamiento de la duración media de las bajas, es dable señalar que a medida que aumenta la dotación de personal, decrece la reducción verificada en este indicador, a modo de ejemplo se hace notar que el grupo de empleadores con 1 sólo trabajador a cargo mostró un decrecimiento de casi el 20%, toda vez que de 34 días en el año 1998 pasó a 27,5 en el presente año sujeto a informe; en el extremo opuesto el grupo que emplea entre 2.500 y 5.000 trabajadores disminuyó este índice sólo en alrededor del 1%. Los empleadores con dotación de personal superior a los 5.000 trabajadores, resultó el único grupo de empleadores que vio incrementar el valor de la duración media de las bajas, alcanzando la suba a poco más del 14%.

Los Indices de Incidencia en Fallecidos

En cuanto a los trabajadores fallecidos, el índice de incidencia señala que murieron casi 205 personas en siniestros laborales en el año 1999 por cada millón de trabajadores expuestos. El sector de la Construcción muestra el mayor índice de fallecidos, dado que la proporción de muertos con relación a los expuestos, casi triplica el índice promedio del sistema, alcanzando los 588 trabajadores fallecidos por cada millón de expuestos en dicha actividad.


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