El Histograma representa la frecuencia con la que se presentan los diferentes grupos de datos de la variable objeto de estudio. Es un conjunto de rectángulos, los cuales representan a cada una de las clases. En el eje de abscisas se representan las clases definidas y en el eje de ordenadas la frecuencia de cada una de ellas. La amplitud del intervalo de las clases se halla dividiendo el Recorrido entre el número de clases. El Histograma proporciona mucha información respecto a la estructura de los datos. Por tanto, es importante analizar la situación del centro del Histograma y el ancho del mismo que definen la tendencia central y la variabilidad del conjunto de datos respectivamente, así como la forma del Histograma que identifica algunas de las características del proceso en estudio.
Historia de la Estadística’‘
Etimología
La palabra “estadística” procede del latín statisticum collegium (“consejo de Estado”) y de su derivado italiano statista (“hombre de Estado” o “político”). El término alemán Statistik, introducido por Gottfried Achenwall (1749), designaba originalmente el análisis de datos del Estado, es decir, “la ciencia del Estado”. No fue hasta el siglo XIX cuando el término estadística vino a designar la colección y clasificación de datos.
En su origen, por tanto, la estadística estuvo asociada al control de datos poblacionales por parte de la administración pública. Este tipo de prácticas han sido analizadas por Michel Foucault como una forma de biopolítica, un estilo de gobierno caracterizado por regular a las poblaciones a través del biopoder. Desde los comienzos de la civilización han existido formas sencillas de estadística, pues ya se utilizaban representaciones gráficas y otros símbolos en pieles, rocas, palos de madera y paredes de cuevas para contar el número de personas, animales o ciertas cosas. Hacia el año 3000 a. C. los babilonios usaban ya pequeñas tablillas de arcilla para recopilar datos en tablas sobre la producción agrícola y de los géneros vendidos o cambiados mediante trueque. Los egipcios analizaban los datos de la población y la renta del país mucho antes de construir las pirámides en el siglo XXXI a. C. Los libros bíblicos de Números y Crónicas incluyen, en algunas partes, trabajos de estadística. El primero contiene dos censos de la población de Israel y el segundo describe el bienestar material de las diversas tribus judías. En China existían registros numéricos similares con anterioridad al año 2000 a. C. Los griegos clásicos realizaban censos cuya información se utilizaba hacia el 594 a. C. para cobrar impuestos.