Taylor hace su propuesta de gerencia como una nueva forma de controlar al obrero de oficio para aumentar la producción y sobre todo, la intensidad del trabajo aprovechando las crecientes migraciones de trabajadores descalificados provenientes de Europa (Trejos, 2004). Taylor concibe a la colaboración como uno de los principios de la que llama la “gerencia científica”, esta ciencia debe aplicarse al estudio del trabajo para identificar los diferentes movimientos y los tiempos necesarios para hacerlos, de modo que se pueda fragmentar el trabajo y planearlo fuera del taller. También debe aplicarse a la selección y adiestramiento de los trabajadores y a la gerencia misma. De esta manera debería llegar a encontrarse una “mejor manera” de realizar cada tarea que, por su base científica, no tendría discusión. Con una fragmentación y jerarquización del proceso productivo. El estudio de tiempos y movimientos conduce a la fragmentación del proceso productivo en partes pequeñas, parciales, estandarizadas y a la asignación de tareas simples y especializadas a los trabajadores. Esta fragmentación conduce a una división del trabajo jerarquizada, el especializado-descalificado y calificado; de supervisión-planeación y de ejecución, al asignar el trabajo de supervisión y vigilancia a personal especializado.