La medida de la economía del conocimiento en entornos urbanos Desde hace algunos años, la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) elabora indicadores que puedan revelar los componentes de tecnología y conocimiento de las economías (OCDE 1999). Debido a la disparidad de criterios en las clasificaciones nacionales de actividades, la identificación de las actividades basadas en el conocimiento y la tecnología se establecía a partir de unas directrices generales.

Las actividades manufactureras se clasifican en cuatro intensidades de tecnología a partir de la intensidad de I+D en el valor final de la producción: tecnología alta, media-alta, media-baja y baja. La mayor diferencia respecto a la clasificación de 1999 es que el grupo “Fabricación de instrumentos médicos, de precisión y óptica” deja de considerarse tecnología media-alta y pasa a formar parte de la tecnología alta.

Las actividades de servicios se clasifican como sectores de intensidad en conocimiento fuerte o débil a partir de criterios de uso de tecnologías incorporadas (a partir de tablas input-output empresariales), de la intensidad de I+D, y de la cualificación de la mano de obra.

Actividades basadas en el conocimiento Correos y telecomunicaciones Intermediación financiera y seguros Servicios a las empresas, excepto actividades inmobiliarias Educación y Sanidad Construcción del indicador de conocimiento

CNAE= Código De Clasificación Nacional De Actividades Económicas OCDE= Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos

Construcción del indicador de conocimiento

OCDE

CNAE 93 CNAE 74

Sector primario Industrias de tecnología alta y media-alta Industrias energéticas Terciario por conocimiento alto Industrias de tecnología baja y media-baja Terciario por conocimiento bajo

Conocimiento y tecnología bajo Conocimiento y tecnología alto

Una vez adaptada la clasificación de la OCDE, debemos encontrar una fuente de datos a escala municipal con la suficiente desagregación temporal y sectorial para aplicar el indicador. La falta de series de PIB municipal adecuadas sugiere utilizar otro tipo de datos, como la ocupación.

INDUSTRIA A quince años de que la economía mexicana se abre a la competencia mundial es pertinente preguntarse, ¿el nivel de competitividad de la industria en México ha mejorado? Para contestar la pregunta se requieren al menos dos elementos: 1) definir competitividad, 2) contar con un procedimiento accesible de medición. Respecto al primer punto, en este artículo se considera como competitividad a la capacidad o ventaja comparativa que tiene una industria local en el mercado mundial para realizar sus productos. En cuanto a la medición, lo ideal es considerar los precios relativos de los factores de producción, sin embargo esa información no es fácil de obtener. La dificultad crece a medida que el análisis de competitividad se dirige a productos manufacturados que se elaboran con insumos tradicionales abastecidos en mercados domésticos y/o locales. Tales insumos por lo general no fijan sus precios en el mercado internacional, por lo que en la mayoría de los casos se carece de información estadística. Un método alternativo para medir la competitividad en el nivel agregado (rama o clase industrial), consiste en comparar sus datos de flujo comercial por medio de los índices de ventajas comparativas reveladas. Este artículo explica la naturaleza de los índices de ventajas comparativas reveladas. El documento inicia con la presentación de cuatro de ellos, los cuales miden las ventajas comparativas bajo el supuesto de que el patrón comercial de los productos industriales refleja sus costos relativos, así como las diferencias de factores (calidad, servicio, etc.). A partir de 1985 el gobierno mexicano instrumenta un proceso de liberación global. Para1988 este proceso es la característica más importante de la economía. La estrategia de liberación abordaba el comercio, la manufactura, la inversión, privatización de empresas y, desde luego, la política de comercio exterior y el empleo. El trabajo destaca la importancia de localizar los productos con capacidad para enfrentar satisfactoriamente la competencia externa, a través del índice de ventajas comparativas reveladas de balanza-flujos. Hay trabajos2 que explican la forma de medir la competitividad de una industria mediante flujos comerciales, utilizando índices de ventajas comparativas reveladas de dos tipos: 1. Aquellos que consideran que la competitividad está determinada por la relación entre exportaciones e importaciones, por ejemplo los índices nxij y Vij 2. Los que basan la competitividad exclusivamente en el desempeño de las exportaciones, por ejemplo los índices Sij y eij. Enseguida se analiza cada uno de ellos: a) El índice Sij, Una aproximación de la ventaja comparativa de un producto manufacturado en un país, puede obtenerse de la comparación con productos similares en diferentes países, utilizando el índice: 1) El índice eij Otro indicador para medir la ventaja comparativa revelada, encontrado en la literatura económica, es un índice del desempeño de las exportaciones. c) El índice nxij. La relación entre exportaciones e importaciones de un producto es considerada con el indicador nxij El índice nxij representa la participación de las exportaciones netas de un producto i como porcentaje de su flujo comercial en el país j. Si el signo es negativo indica importaciones netas. El índice, que tiene como valores extremos ±100, adoptará −100 cuando el bien sea importado pero no exportado y +100, para un bien que es exportado pero no importado. La competitividad entre productos manufacturados similares se manifiesta en las operaciones de compra-venta, éstas se realizan comparando exclusivamente precios de mercado. Por ello, en el artículo se calcula el índice (Vij) utilizando información a precios corrientes.


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