A partir de 1982 en adelante, el crecimiento del empleo en el sector formal de la economía ha estado muy por debajo de las necesidades de generación de fuentes de trabajo estables y adecuadamente remuneradas que se le plantean a México. Esta situación, que puede calificarse como de desequilibrio estructural del mercado formal de fuerza de trabajo, no se corrigió durante los años 1988–1994, en que la economía mexicana, después de haberse mantenido estancada, entró una etapa de expansión económica moderada bajo una nueva estrategia de crecimiento. Al contrario, ella se hizo más aguda.
Hay tres razones por las cuales el desequilibrio estructural arriba señalado se agravó. En primera término el crecimiento del producto resultó insuficiente; y en realidad estuvo bastante por debajo del que alcanzó México en etapas anteriores de su desarrollo. En segundo término ocurrió una aceleración del ritmo de crecimiento de la productividad del trabajo en el sector formal de la economía. Por último, aumentó la tasa de participación de la población en edad de trabajar, como resultado de la caída del poder de compra de la población, la que estimuló una búsqueda de ocupación remunerada de un número adicional de miembros de la familia.
By: Hernández Camarena Juan Pablo (Instituto Tecnologico Superior de Xalapa) EL PROBLEMA DEL EMPLEO EN MÉXICO Introducción
El presente artículo pretende exponer en breves líneas, el problema del empleo en México.
Mucho se ha discutido durante las campañas electorales, muchas promesas se hicieron, pero a la hora de la verdad, la evidencia empírica nos demuestra las carencias e insuficiencias que el modelo económico seguido, ha generado en la mano de obra.
Considera el autor que el simple abaratamiento de la mano de obra no conduce a otra cosa que a la explotación y a la generación de un círculo vicioso de pobreza, dado que la manera de aplicar el modelo neoliberal en México, ha producido tantos damnificados como las catástrofes naturales.
En un país con una doble moral, que sería cuestión de analizar por sociólogos y psicólogos, nada es lo que parece, mientras el presidente Fox habla de estabilidad y empleo, los indicadores de 6.6 millones de desempleados lo apabullan.
No se puede gobernar a fuerza de los medios, está bien que hay teóricos que dicen que las mentiras a base de repetirlas se vuelven realidad, pero considero que no se puede jugar con el empleo de las personas, a más que un pueblo con bienestar, con ingresos económicos, tiene poder adquisitivo que puede contribuir al ciclo económico y generar riqueza.
1. Planteamiento de la Cuestión
La problemática del empleo, es un asunto que se ha ido acendrando en México, sobre todo a partir de la adopción de las políticas económicas neoliberales a ultranza, a mediados de los años 80’s del siglo pasado.
Concentrados en la economía interna, con un modelo de protección a la industria nacional y la sustitución de importaciones, la economía mexicana era básicamente endógena.
Han transcurrido prácticamente ya 3 sexenios completos en los cuales se han venido implantando las reformas solicitadas por los organismos internacionales, de los cuales México es deudor, las cuales tienen como objetivo, la construcción y reivindicación de un sistema capitalista mundial, y consiste “en la imposición de unas condiciones económicas y financieras a los países endeudados, para ajustar el comercio exterior, suprimir los desequilibrios financieros y conseguir nuevos préstamos” (Méndez Delgado, 2006). Fruto de ello, fue el ingreso al GATT y la posterior firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
De alguna manera o de otra, al romperse el paradigma tradicional con el que se había manejado la economía mexicana, tenía que haber muchos damnificados: todos aquellos empresarios que habían crecido protegidos bajo el esquema de proteccionismo, y los trabajadores, que habían creído en que bastaba cierto grado mínimo de capacitación y mantener fidelidad en el empleo, con la finalidad de conservarlo para siempre.
Y definitivamente esto no ha sido así, las grandes empresas, metidas a la “dinámica competitiva”, han hecho o intentado entre otras cosas: • El traslado de su producción al extranjero, en busca de mano de obra más barata. • El abaratamiento de la mano de obra mexicana, mediante el control de sueldos y salarios, los despidos, la búsqueda de reformas estructurales en materia laboral, que les permitan una contratación más flexible, que, aunada al desempleo y subempleo existente (excedente de trabajadores), se convierta en mano de obra muy barata • Que se incrementen las importaciones, con el consecuente demérito de la producción nacional, y los problemas que esto ocasiona.
Lo anterior cae en un círculo vicioso, porque infortunadamente para los mexicanos, éste no ha podido convertirse en virtuoso, sobre todo porque al tomar las decisiones de política económica, fiscal y financiera, se tiene la percepción de que no se hace desde un punto de vista sistémico, explicaré por qué: a. Si hay excedente de mano de obra, esta tiende a abaratarse, con la consecuente disminución del poder adquisitivo de los trabajadores. b. Si los trabajadores tienen bajos ingresos, su poder adquisitivo será muy pobre, y tenderán a comprar estrictamente lo necesario. c. Si las personas compran estrictamente lo necesario para satisfacer primordialmente sus necesidades de alimentación, salud y educación, el resto de la industria, comercio y servicios se verá afectado. d. Si no se tiene un consumo conforme a lo esperado, las empresas se verán obligadas a reducir su producción, con el consecuente despido de mano de obra. e. Si a más de ello, las empresas trasladan su producción al extranjero o se da una importación excesiva de bienes, otro bloque de personas, pasa a agruparse con los desempleados. f. Si se incrementa el número de desempleados, la demanda agregada de bienes y servicios, necesariamente disminuye, perjudicando el consumo y por tanto el empleo de los demás.
Así las cosas, el amable lector podrá darse cuenta, que en la construcción del capitalismo neoliberal mexicano, van quedando en el camino una serie de cuestiones por zanjar, y aunque se dice que la buena medicina es amarga e incluso produce algunos efectos secundarios, parece que la medicina que nos recetaron está produciendo la muerte del enfermo, antes que su recuperación.
2. Situación problemática
El problema a analizar lo constituye, ¿cómo lograr el pleno empleo en México con empleos con buen poder adquisitivo?
Algunos buscan la solución en la dinámica darwiniana, arguyendo que el ser humano como parte de la naturaleza, debe prepararse para la supervivencia, dado que solo sobrevivirán los más fuertes, o los que mejor se adapten a las circunstancias existentes.
Otros ven la solución en la doctrina social de la iglesia, sin embargo, no parece ser que tenga muchos adeptos, ni que a muchos patrones les interese respetar la dignidad y sentido trascendente de la persona humana. Algo muy idealista, para la realidad que estamos viviendo.
Sea como sea, en un México que se encuentra polarizado sobre el camino a seguir, pero en el cual “las instituciones” han reconocido a Felipe Calderón como presidente de México, no queda más que darle vuelta a la página y empezar a solucionar los problemas del país.
Es de entenderse que 13 millones de mexicanos no tengan confianza en los dichos del candidato electo, recién pasaron por la desilusión del gobierno foxista y su política neoliberal, cuando les esperan por delante otros seis años de política económica similar a la de los últimos 20 años. Pese a todo, considero que es en el aquí y el ahora donde debemos unir a México.
Eso no quiere decir que se claudique en los ideales. Se tendrá que dar un margen de maniobra a quien llega, pero tendrá que tenérsele en severa vigilancia. En la teoría política se habla que si existe un gobierno ilegítimo de origen, puede legitimarse en el ejercicio (Basave, 1985), así las cosas, quienes consideran que existe ilegitimidad o inmoralidad en el ascenso a la presidencia por parte de Felipe Calderón, podrían darle la oportunidad no a él, sino a México.
Habrá que ver si el discurso de Calderón de buscar la solución a los problemas de México “rebasando por la izquierda”, nos llevan a buen punto. No vaya siendo que el rebase por la izquierda ocasione una colisión contra un vehículo que viene en sentido contrario, y no tanto la aplicación de políticas económicas que verdaderamente busquen el combate a la pobreza mediante la generación de riqueza.
Lo que creo que no está a discusión, es la reforma laboral. No podemos aspirar a ser competitivos con el puro abaratamiento de la mano de obra, si no más bien generando consumo.
La compra y venta de mercancías, bienes y servicios con valor agregado, debe ser el motor que ayude a generar riqueza distribuible, la generación de pobres, lo único que generará será un círculo vicioso de pobreza, un escenario nada deseable.
Ojalá y la promesa de campaña de ser el presidente del empleo, de los empleos justos y bien remunerados, no queda solo en eso, como tantas promesas que se han escuchado a lo largo de la historia, de boca de los políticos en campaña. Hago votos porque se solucione el problema.
3. Análisis de datos
El comportamiento seguido por la estadística de empleo, demuestra que la población económicamente activa (PEA) en México, no ha tenido el repunte que esperaba, para solucionar el déficit (escasez de algo que es necesario) de empleos.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), responsable de emitir la estadística nacional, “el universo de personas directamente afectadas por el desempleo y las más precarias (de poca estabilidad o duración, que no posee los recursos o medios suficientes) condiciones ocupacionales asciende a 31 millones 700 mil, que representan 30 por ciento de la población del país” (Zúñiga, 2006).
A más de lo anterior, Zúñiga refiere que durante el sexenio foxista, al menos 6.6 millones de personas, integrantes de la PEA se sumaron al desempleo abierto, encontraron ocupación en changarros o, en el mejor de los casos, se emplearon en pequeños negocios con bajos salarios y precarias condiciones laborales. Además, 2.4 millones emigraron del país (ibid).
La siguiente tabla nos ilustra el comportamiento de la PEA, durante el sexenio de Vicente Fox:
Período Población Ocupada Población desocupada 2000/04 97.29 2.71 2000/06 97.54 2.46 2000/08 96.95 3.05 2000/10 97.40 2.60 2000/12 97.83 2.17 2001/02 96.77 3.23 2001/04 97.37 2.63 2001/06 97.52 2.48 2001/08 97.42 2.58 2001/10 97.01 2.99 2001/12 97.36 2.64 2002/02 96.94 3.06 2002/04 97.03 2.97 2002/06 97.23 2.77 2002/08 96.89 3.11 2002/10 97.07 2.93 2002/12 97.66 2.34 2003/02 96.99 3.01 2003/04 96.99 3.01 2003/06 97.00 3.00 2003/08 95.91 4.09 2003/10 96.06 3.94 2003/12 97.06 2.94 2004/02 95.88 4.12 2004/04 96.12 3.88 2004/06 96.35 3.65 2004/08 95.56 4.44 2004/10 95.92 4.08 2004/12 96.48 3.52 2005/02 96.19 3.81 2005/04 96.30 3.70 2005/06 96.37 3.63 2005/08 96.35 3.65 2005/10 96.43 3.57 2005/12 97.16 2.84 2006/02 96.40 3.60 2006/04 96.68 3.32 2006/06 98.68 1.32 Elaborado con datos del Inegi
Como puede deducirse, los promedios más bajos de ocupación los tuvieron los períodos que terminaron en Ago’03, Oct’03, Febrero, Abril, Junio, Agosto y Octubre de 2004, Febrero, Abril y Agosto de 2005, que promediaron entre sí, una ocupación del 96.06% y una desocupación del 3.94 por ciento respectivamente.
Como se ve, los resultados laborales si bien quienes tienen un empleo bien remunerado, de tiempo completo, los verían como buenos, quienes forman parte del 3.94 por ciento, lo sufren gravemente.
4. Perspectivas
Como todo en la vida, si bien es importante saber qué es lo que sucede, mucho más importante es ponerle solución. La agenda legislativa del Congreso Mexicano, tiene entre sus pendientes la aprobación de la reforma laboral, principalmente la promovida por la Confederación Patronal Mexicana (Coparmex, sindicato patronal), llamada también Ley Abascal, en honor al actual Secretario de Gobernación, anteriormente Secretario del Trabajo de la República Mexicana.
Entre otras linduras que lesionan la autonomía sindical, la ley propuesta pretende permitir que los empresarios fijen unilateralmente las condiciones de trabajo (se supone que los contratos de trabajo se perfeccionan mediante el acuerdo logrado por la libre voluntad de las partes), de lo que se menciona, se busca que los patrones “fijen unilateralmente sus condiciones de trabajo, entre otras la distribución de jornadas y la duración de la contratación individual, evitando el pago de tiempo extra y ampliando su inestabilidad (en el trabajo).”(Alcalde, 2006).
Se evidencia que los cambios propuestos, buscan lesionar más que ayudar a los trabajadores, bajo el espectro de una “nueva cultura laboral” se ocultan una serie de cuestiones que lo que buscan es fundamental: reducir el costo de la mano de obra. Ello perjudica principalmente a los que viven en desventaja socioeconómica.
Pablo González Ulloa (2005), refiere que si bien no es posible pedir que se vuelva al estado antiguo de las cosas, el mundo cambiante está borrando la certeza que antes ofrecía, y que la ausencia de esta, va a producir un estado de soledad y malestar colectivo, el cual obligará a que los estados y las compañías reconsideren lo perdido.
No se puede vivir en un mundo en desesperanza, cuando se pierde toda la esperanza, ¿para qué existir?, ¿para qué esforzarse?
El sistema capitalista se asume como el sistema de las oportunidades, y si en su dinámica la gente debe estar preparada para competir, dado que solo sobrevivirán los más fuertes, ¿qué sucederá con aquellos que no tienen la fuerza o no se prepararon para el cambio? ¿Tendrán la oportunidad de recuperar el tiempo perdido? Espero que sí, no hacerlo no solo sería poco ético, sería inhumano.
Referencia Bibliográfica
Alcalde Justiniani, Arturo (2006). La reforma laboral en la próxima legislatura, publicado en La Jornada el 19 de Agosto de 2006, recuperado del sitio: www.jornada.unam.mx
Basave F. , Agustín. (1985). Teoría del Estado. México: Ed. Jus.
González Ulloa, Pablo (2005). Hacia una nueva cultura laboral. En Razón Cínica, recuperada del sitio web: http://www.politicas.unam.mx/publi/publicp/razoncinica/obras_por_autor/pablo_gonzalez_ulloa/obras_g_ulloa/20_Corrosion_caracter.htm
Inegi (2006) Composición de la población económicamente activa, según datos recuperados del sitio: http://dgcnesyp.inegi.gob.mx/cgi-win/bdieintsi.exe/Consultar el 7–09–2006 Méndez Delgado, Elier (2006). Globalización y Desarrollo. Málaga:EUMED. Recuperado del sitio http://www.eumed.net/libros/2006a/mdll/3.htm
Sennett, Richard. (2004). La corrosión de carácter. Las consecuencias personales del trabajo en el nuevo capitalismo, Barcelona: Anagrama.
Zúñiga, Juan Antonio (2006) Se suman al desempleo 6.6 millones. México: La Jornada del 01–08–2006, recuperada del sitio http://www.jornada.unam.mx/