1.2.1 El individuo y la economía
La Economía como su nombre lo indica, se refiere a la administración de los bienes de un individuo, familia, corporación, etc., entre tantos otros conceptos también válidos como la buena administración del tiempo y de otras cosas inmateriales, o cuando se refiere al ahorro de dinero, y por extensión al ahorro de trabajo, tiempo, etc.
El individuo, en referencia al uso de los recursos de que posee para poder administrarlos de la mejor manera posible, y hacer frente así, a los gastos necesarios tanto para desarrollar su actividad, como para cubrir sus necesidades más inmediatas
Los movimientos de la economía, ya sea doméstica, política, dirigida, de bienestar o como sea, son trasladados de una forma invisible desde los más altos estamentos hasta el simple individuo, pasando por todo tipos de instituciones públicas, privadas, corporaciones, sociedades, etc.
El individuo recibe, sin elección, una serie de preceptos que desconoce, pero que tiene que cumplirlos, porque los movimientos económicos domésticos y cotidianos, atados a una más compleja gama de variables micro o macroeconómicas, según estén dirigidas a un sector o a toda la economía en general, influencian en su desarrollo y manejo social, y él debe adaptarse y manejarse de acuerdo a ellos.
La problemática social que el individuo vive, como consecuencia del desarrollo de la economía, se debe a que no se ha sabido adaptar a la misma o que la misma no lo cobija, y pasa a ser un excluido social
Por lo tanto, el individuo es una variable más, puede o no tener resultados positivos, pero no deja de ser un elemento más, que deberá adaptarse al juego materialista de los números, que solamente ve en cifras, quienes alcanzan o no el nivel de subsistencia mínima, o quienes son pobres o quienes dejan de serlo, de acuerdo al ingreso que pueda tener cada uno, sin entrar a observar más detenidamente a cada individuo y su problemática cotidiana.
La influencia de la economía sobre la actitud social del individuo, no va a depender entonces si la economía lo tiene en cuenta o no, sino de los resultados de ésta sobre su propia condición social, que puede llegar a favorecerlo o no, incluyéndolo o abortándolo porque no responde o no alcanza a cumplimentar los requisitos necesarios para poder quedar insertado en la misma.
A veces sin trabajo, y con un sustento muy bajo no logra satisfacer sus necesidades básicas más inmediatas, entonces, cae en un deterioro social lamentable, por decantación, sufriendo las consecuencias, sin poder resolverlas o resolviéndolas de una manera informal y delictuosa que agrava aún más su situación social.
Ante esta problemática, debemos plantear una solución para este individuo que se encuentra en una situación de indefensión, al que hay que darle las herramientas adecuadas para que pueda ir construyendo, paso a paso, de abajo hacia arriba, una nueva forma de hacer frente las distintas situaciones económicas, y aún, con su participación activa, poder corregirlas y adecuarlas, así lograr un mejoramiento de su calidad de vida