>>Educación a distancia y eficiencia terminal exitosa: El caso de la sede Tejupilco en la Universidad Virtual del Tecnológico de Monterrey - Rubén Edel Navarro

La investigación aborda el fenómeno de la eficiencia terminal en la educación a distancia a través de un estudio de caso, el cual se desarrolló en la sede Tejupilco de la Universidad Virtual del Sistema Tecnológico de Monterrey, en México. Los resultados de la investigación, desde la perspectiva del pluralismo metodológico, pretenden dar respuesta a interrogantes que van desde, ¿ qué factores influyeron para que los alumnos concluyeran el programa académico en la modalidad a distancia ?, ¿ qué condiciones permitieron la eficiencia terminal exitosa dentro de los tiempos académicos predeterminados ?, hasta aproximarse a la respuesta sobre ¿ qué favoreció que los alumnos que concluyeron los programas académicos se titularan ?.

Asimismo permitió incursionar de manera exploratoria en la conceptualización de la eficiencia terminal en la educación a distancia, así como en la generación de conocimiento cualitativo sobre los índices y factores que prevalecen actualmente en ésta modalidad de educación en los niveles de postgrado.

>>Foros virtuales, ética lingüística y aspectos legales - Xavier Laborda Gil

En el artículo se presenta las situaciones comunicativas de Internet: el correo electrónico, la página web, el juego en red y la discusión de grupo. Cada una de ellas se caracteriza por unos rasgos peculiares debido a la interacción de tecnología y los géneros discursivos de la conversación y la entrevista. La discusión de grupo presenta las modalidades del chat o canal de charla, para la comunicación síncrona, y el foro de discusión o lista de distribución, para la comunicación asíncrona.. Y se analiza a continuación los rasgos discursivos de la discusión de grupo. En el chat se produce una lengua oral tecleada, que manifiesta rasgos infantiles, creativos y transgresores, mientras que en el foro de discusión se adopta un registro estándar-informal. También se considera los aspectos arbitrales o de moderación de los foros virtuales. Los contertulios están sujetos a una regulación particular –someramente comentada–, en tanto que usuarios del correo electrónico, que es su medio de conexión individual con el foro. En la parte práctica del artículo, se recoge y comenta varias muestras de mensajes de un foro de ámbito municipal y carácter social, el Foro Sant Cugat (forum@stcugat.net). Estos mensajes tratan sobre las buenas maneras o netiquette.

>>Seis problemas de los sistemas universitarios de educación en Línea - Héctor S. Barrón

A partir de la consideración de que los sistemas de educación en Línea han sido desarrollados de manera predominante por las empresas de bienes y servicios, antes que por las instituciones de educación, se analizan las perspectivas de este tipo de sistemas en el entorno de la sociedad del conocimiento, y se puntualiza sobre seis problemas que las instituciones de educación deben desarrollar para trascender la práctica del modelo de la educación en línea.

>>La calidad en la Educación a Distancia continúa siendo un tema muy complejo.- Beatriz Fainholc

Existe una extensa producción de programas de Educación a Distancia, incluyendo TICs o en propuestas híbridas. Es extensa y no intensa, lo que supone ser reflexiva o de análisis evaluativo profundo de sus intentos. Es necesario conocerlas más de cerca por lo tanto es necesario establecer criterios para arribar a propuestas educativas confiables y de calidad. Se está lejos aun de criterios no hechos a priori para contrastar programas y materiales, si se trata de analizar los procesos en marcha y sus resultados reales, para validar indicadores de calidad y comunicarlos emitiendo juicios de valor y en su impacto social. Ello es preocupación también de la educación presencial aunque con otros rasgos característicos.

>>Introducción a un modelo complejo de software multimedia educativo - Luis R. Lara

El diseño de software multimedia educativo como material para educación a distancia, ha llevado a que éstos sean realizados basados en principios de desarrollos empíricos. Este artículo, desde una nueva perspectiva teórica interdisciplinaria, enfoca la cuestión del desarrollo de estos materiales interactivos, considerándolos como Sistemas Interactivos Multimediales (SIM), relacionándolos con principios de disciplinas y conceptos tan diversos como la termodinámica, entropía, constructivismo y teoría general de sistemas.

De esta manera, se orienta el proceso de diseño de los SIMs como un sistema complejo aceptando, desde una perspectiva constructivista, que el alumno toma el rol protagónico en el proceso de aprendizaje, entonces, un nuevo modelo de software multimedial educativo debería implicar al alumno no sólo en el tramo final como usuario, sino que tendría que intervenir durante toda la etapa en que se va realizando el proceso de aprendizaje.

info sacada de http://www.um.es/ead/red/

>>

La educación a distancia y las Nuevas Tecnologías. Elementos para un debate necesario en la Escuela de Ciencias de la Información. Osvaldo Lachetta.

>>Introducción

Nuestro trabajo tiene como marco una universidad que debate sobre su misión, y su relación con el Estado, con los sectores productivos y con la sociedad. Dentro de ese intercambio, analizamos la situación en la Escuela de Cs. de la Información de la Facultad de Derecho y Cs. Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba. La Escuela de Cs. de la Información es una unidad académica donde los claustros han ofrecido una fuerte resistencia a los aires de cambio que se abaten sobre las universidades. Más allá de las incidencias y proposiciones que animan este debate, una iniciativa de comunicación educativa de nuevo tipo es objeto de análisis en esta unidad académica: la educación a distancia. Este trabajo tiene como objetivo acercar algunos elementos en torno a esta modalidad educativa, en el seno de la Escuela de Cs. de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba. Algunos mitos, muchos preconceptos y algún intento de desentrañarlos son abordados en este trabajo. Asimismo extendemos esta mirada a la incorporación en este modo educativo de las

>>Nueva Tecnologías.

Este trabajo es un ejercicio para poner en términos más justos a dos acciones educativas que por su uso vulgar, por las intenciones que la movilizaban o por los intereses que se defienden, tienen una evaluación que las subestima. En este sentido, este trabajo tiene como objetivo ubicar el fenómeno de la educación a distancia y a la Tecnología Educativa en términos más precisos, más acordes al momento histórico que transita la educación superior. Este no es un documento prescriptivo, sino un conjunto de elementos teóricos que se aportan al debate en la Escuela de Cs. de la Información, en momento donde se analiza la estructuración de carreras y cursos a distancia.

>>Desarrollo

En primer término vamos a ocuparnos de poner en dimensiones objetivas, o al menos vamos a desarmar, ciertos preconceptos en torno a la educación a distancia en el seno de nuestro ámbito de trabajo. En Mitos de la educación a distancia y de las nuevas tecnologías, Roberto Aparici aborda algunas acuñaciones que se han forjado en torno a este tema, que se han arraigado en nuestro contexto más cercano, y que intentaremos desentrañar. Del repaso que nos entrega el autor hay algunos en los que vamos a detenernos. Veamos: La primera falacia la constituye el hecho de creer que la educación a distancia es un modelo democrático de enseñanza que permite a todo el mundo acceder a él, más aún con el desarrollo de tecnologías cada vez más extendidas. Esto es relativo, puesto que ningún modelo por sí mismo lleva implícitas garantías de un proceder equitativo. Más aun, la dispersión y el aprendizaje individual es un serio límite a la coordinación de esfuerzos que le dé contenido democrático al proceso y sabemos que la expresión organizada de la comunidad universitaria es esencial para la vida democrática de cualquier institución. Tampoco será cierto que por sí misma, el desarrollo de la tecnología hará posible una mejor y mayor comunicación entre todos. Para ello habrá que hacer un esfuerzo adicional: hacer posible que las nuevas posibilidades técnicas lleguen allí donde hay menos posibilidades de acceso a ella. Del mismo modo no puede concebirse que la Globalización sea garantía de socialización del conocimiento; menos aún que asigne a todos los mismas posibilidades de expresar puntos de vista. Con el mismo criterio no podemos dar por sentado que se ampliarán la libertad de expresión, la participación y la interactividad. Las posibilidades de los que tienen menos voz seguirán dependiendo de la capacidad de organizarse y defender los espacios democráticos que se puedan conseguir. Las creencias generalizadas de que los nuevos modos de educación y las nuevas tecnologías se incorporan armoniosas a un sistema con una lógica determinada por el mercado, esto es: hacer cada vez más grandes los beneficios. Y éstos postulados tienen en el seno de nuestra institución una adhesión relativa, puesto que en su mayor parte, la comunicación ha sido analizada desde un punto de vista crítico. Cabalgando sobre esto, las críticas más punzantes tienen más que ver con una mirada que subvalúa a la educación a distancia, siempre en comparación con los modos de educación. Veamos algunos de ellos: El primer elemento que aparece en la crítica deviene del nombre mismo del sistema de educación a distancia, y es la distancia propiamente dicha. Quienes lo observan de este modo hacen hincapié en los beneficios de la educación tradicional, donde docente y estudiante interactúan, se relacionan, se comunican interpersonalmente, atentando contar el proceso de socialización produce el intercambio en tiempo real en el aula. Se sostiene que la relación se despersonaliza, por consiguiente no es posible considerar a la educación a distancia como un sistema de enseñanza. No somos honestos si en primer lugar no reconocemos que la universidad que transitamos como docentes no es la universidad que en algún momento posibilitó en nuestro país la movilidad social. Muchos de nuestros encuentros con estudiantes son en aulas abarrotadas de gente, donde hay estudiantes que toman apuntes hasta en las escaleras. Luego de un año académico de “interacción” con los estudiantes, solo sabremos el nombre de uno de cada diez de ellos. En nuestro ámbito, sabemos también que las cátedras tienen una baja cantidad de docentes en relación con los alumnos, y muchas de nuestras asignaturas fragmentan sus contenidos y se extienden sólo un cuatrimestre, agudizando este “desencuentro” de docentes y estudiantes en un ámbito compartido. La mayoría de los docentes de esta institución comparten la idea de una Universidad Abierta al Pueblo, sin restricciones de ningún tipo, pero no es menos cierto que el presupuesto universitario no ha acompañado el crecimiento de nuestra unidad académica, y las luchas que lo reclamaban no han logrado torcer el modelo. Debemos también decir que el sistema de educación tradicional le asigna al docente un sitial que en la modalidad a distancia aparece desdibujado. El docente a distancia es parte de un colectivo, de un grupo transdisciplinario, y ya no tiene ese trato cara a cara con el estudiante, cosa que en muchos casos se infiere como una pérdida de poder. Otro de los juicios que reside en la comunidad universitaria es que la educación a distancia es un modelo educativo de segunda categoría, devenida del crónico desmérito de “estudiar por correo”. Este juicio requiere una actualización que dé cuenta del proceso de educación extramuros, puesto que el soporte de papel es uno de los soportes en que reside esta comunicación educativa. Este modo está acompañado por una gran capacidad de posibilidades que ha desarrollado la tecnología educativa, tema en el que nos detenemos en la segunda parte de este trabajo. Sí, un elemento que no debemos desdeñar es el diseño y la producción de los materiales que serán parte del intercambio a distancia. Este es un elemento en el que queremos detenernos: los comunicadores sociales tenemos la posibilidad de conformar grupos transdisciplinarios con una integración diferente, donde concurra la lengua, la pedagogía, el diseño y la tecnología. En todas esas áreas se pueden construir una mirada desde la comunicación social. Es allí donde podemos hacer que los materiales no sean rígidos, que eviten el logocentrismo, de diseño creativo, entre otros tópicos que deben tenerse en cuenta. Algunos elementos que son objeto de una crítica a esta modalidad de educación, tiene que ver con rodear al sistema de contexto universitario. Creemos firmemente que es una parte nodal de la educación la interacción entre pares durante y pos proceso. Ese sentido de pertenencia y mejorar los niveles de deserción son dos áreas donde se debe trabajar duro en el futuro. El modelo de educación a distancia necesario Algunos autores han puesto en cuestionamiento la denominación de este modo de educación, cosa que acordamos y abordaremos en otro momento. Lo que sí queremos delinear son algunos trazos sobre lo que creemos debe ser la esencia de esta relación educativa, y qué condiciones debe rodear este encuentro. Entendemos a la educación a distancia como un proceso de socialización crítica, donde no se persigue que el estudiante adopte el mundo que se le transfiere, sino de un modo crítico, que lo dote de una mirada propia, que lo impulse a participar, a modificar el contexto en el que se desenvuelve. Entendemos a la educación a distancia como una posibilidad alternativa a la educación presencial. Con ella, el estudiante se ve liberado de los condicionantes de tiempo y espacio, favorecido por la ruptura neta entre las actividades de enseñanza y las actividades de aprendizaje. Esto importa cosas positivas como negativas. Entre los primeros podemos contar la ruptura de esquemas fijos espaciotemporales que posibilita al estudiante distribuir su esfuerzo en consonancia con su modo de vida y su contexto. Se trata de una modalidad más flexible, más abierta de educación. En lo negativo, se reconoce que la distancia impone una relación diferida, de bajo potencial interactivo. Es en esto y en las relaciones de aprendizaje grupal donde se debe trabajar para atenuar deformaciones.

>>La autonomía

Lo que si creemos debe promoverse es la autonomía del estudiante a distancia, de modo que le permita decidir qué hacer, cómo hacerlo y con quién hacerlo. Esto no lo decimos de un liberalismo permisivo, sino desde el diseño de una autoorganización que permita sostener la comunicación educativa. En la educación tradicional hay un alto número de estudiantes que van a examen en condición de libres y que no estudian en grupo, carecen de ese contexto deseable constituido por la convivencia en el aula, el campus universitario, las bibliotecas, los diferentes lugares de encuentro social. De todos modos, en el estudio a distancia es posible diseñar foros virtuales de debate que permitan el intercambio de puntos de vista y de experiencias.

>>El diálogo educativo

Ni aún los planteos más tecnológicos e industrialistas dejan de reconocer la comunicación personal en forma de diálogo como elemento importante para el proceso de aprendizaje. Creemos que en este sentido la técnica debe estar para servir a un diálogo al que le reconocemos tres planos diferenciados. En una primera instancia el diálogo entre el estudiante y quién orienta, quién facilita el proceso de enseñanza. Se trata de un diálogo mediatizado, con intercambios en múltiples modos, y con encuentros interpersonales periódicos. En segundo término, la promoción de encuentros reales y virtuales, con interacción on line o no, a través de foros o encuentros de todo tipo. El tercer segmento de nuestra comunicación lo constituye la necesidad de favorecer un diálogo interno, un ejercicio de introspección, de construcción de imágenes mentales que precedan a la apropiación de nuevos conocimientos. Es en este momento donde la capacidad de interacción favorece la construcción de estrategias de exploración y descubrimiento.

>>Lo afectivo

Este aspecto, contrariamente a lo que sugieren algunos autores, no tiene que ver con abastecer de una educación moral, sino de rodear el proceso de intercambio educativo de un componente esencial: lo afectivo. Con esto damos algunos indicios sobre las teorías de aprendizaje que nos servirán de soporte teórico y sicológico respecto a este proceso.

>>La herramienta

Creemos en la educación como un proceso de reconocimiento crítico del contexto económico, político, social y cultural, y defendemos todas las herramientas que hagan posible desarmar mitos y discursos que sumerjan al hombre. La educación a distancia es una herramienta, un instrumento que la especie humana ha elaborado en el transcurso de las relaciones e intercambios sociales de sus miembros. Esto es aplicable tanto al lenguaje, como a la computadora.

>>El enfoque restrictivo

Hay autores que plantean que el estudio a distancia es una actividad individual, donde el estudiante organiza los tiempos y los espacios para el estudio. Dicen que es un acto de independencia. Siguiendo ese análisis, se dice que en las facultades, la mayoría de los actos de estudio son actos individuales, donde no hay intercambio, donde no hay debate. De todos modos, la nuestra es una unidad académica dedicada a la comunicación, a las ciencias sociales, y en ella el intercambio de puntos de vista es un elemento sustancial en el proceso de aprendizaje. Es por ello que creemos que debemos observar con detenimiento las experiencias de las universidades de Queensland y de New England en Australia donde se reúnen estudiantes en zonas alejadas y el destinatario es la clase antes que el individuo. Desarrollos parecidos se efectuaron en la University of Waterloo en Canadá, encuadrándose dentro de lo que se reconoce como enfoque restrictivo, en contraposición al enfoque industrialista, apoyado en el aprendizaje individual, que es reconocido como enfoque extensivo.

>>Las teorías de aprendizaje

En este punto vamos a dar cuenta de algunos elementos que creemos importantes en el proceso de aprendizaje. Las principales referencias se desprenden de las teorías mediacionales, entre las cuales asumen un destacado lugar la psicología genéticocognitiva y la de la psicología dialéctica. Jean Piaget expuso que el conflicto cognitivo hace que el estudiante progrese en su aprendizaje, y deja afuera de esta regla a aquellos que involucran lo afectivo. La escuela soviética, comandada por Lev Vigotsky hace un aporte trascendente al concebir al sujeto como un ser eminentemente social. Explicita que el aprendizaje está en función de la comunicación y el desarrollo, y entiende que el desarrollo es un resultado de un intercambio entre información genética y las experiencias que la relacionan con un contexto histórico. Es desde allí que postulamos un perfil de aprendizaje que establezca una relación dinámica entre el lenguaje, el trabajo grupal y un necesario componente emocional.

>>El modelo de comunicación

La representación de la educación a distancia da cuenta de una estructura compleja relacionada con la propuesta de la Escuela de Palo Alto (Bateson, G., 1989). Es el modelo orquestal el que refiere más cercanamente lo que ocurre en un proceso de educación de este tipo. Tenemos un emisor complejo, conformada por un grupo interdisciplinario dentro de una institución virtual. La red de comunicación tiene una arquitectura que solo podrá ser definida por la práctica educativa misma, con nodos, vínculos y entramado sin límites. El receptor tiene características especiales también; es real y virtual, es extramuros e intrasociedad, está alejado y vinculado, entre otras dualidades.

>>La Tecnología Educativa necesaria

Creemos pertinente comenzar a definir algunas concepciones que pensamos debe reunir una Tecnología Educativa de nuevo tipo. Hace algunos años un grupo de especialistas trazó las líneas de lo que consideraba como necesidad de consolidación de una verdadera democracia y propuso robustecer el derecho a la educación (Fainholc, 1990). Esto intenta ser una respuesta a la aplicación sin discusión de modelos tecnológicos, y sus implicancias teórico-practicas, a nuestros países, lo que contribuyó a profundizar cuanti y cualitativamente los problemas educativos locales. El camino para revertir este fenómeno es a través de una apropiación reflexiva y su posterior adaptación. La Tecnología Educativa debe responder a las necesidades específicas de las sociedades en las cuales habrá de funcionar; debe ser pertinente, debe ajustarse a las variables políticas, a los sistemas sociales, a los intereses linguísticos de los grupos participantes y a las exigencias de una mayor democratización de la educación. Para ello es necesario intensificar la participación de los destinatarios en las innovaciones educativas. Esta participación combinada con la idea de tecnología pertinente y una evaluación creadora, implica la búsqueda de nuevas formas y métodos de aplicación de la tecnología en el campo de la educación. La autora propone la instalación de una Tecnología Educativa Apropiada que releve a la Tecnología Educativa convencional. Mario Bunge critica a quienes le asignan a la tecnología un lugar fuera de la cultura; y a los tecnólogos el sitial de bárbaro habilidoso a quien hay que conservar el modesto lugar de proveedor de confort material. Compartimos con Bunge que la tecnología es un área que integra la cultura de los pueblos, pero no es menos cierto que la tecnología no es neutra y en todos los casos asume el color de las intenciones que la movilizan. De allí que abonamos la necesidad de construir una Tecnología Educativa apropiada a nuestros contextos, es decir que sea válida para la solución de los dramas educativos que nos acucian, mejorando la calidad de los servicios brindados y potenciando el acervo sociocognitivo y emocional de todos y cada uno de nuestros actores sociales, protagonistas del cambio cultural. En muchos casos, en nuestros países, se ha caído en el reinado de la Tecnocracia, emparentado con el poder y que implicó en muchos casos, que la razón técnica rigiera los procesos sociales; donde la solución técnica se desprendía de los intereses particulares; donde la técnica es neutra en relación al contexto sociopolítico, separando el ser del deber ser y el conocer del valorar (Fainholc, 1990). Con Jurgen Habermas decimos que el saber técnico constituye el dominio sociopolítico bajo la panacea del progreso, ya que considera la técnica por el significado y por el sentido de las consecuencias que posee para la sociedad actual, más que por las notas definitorias del propio pensar técnico. Es por ello que creemos que Mario Bunge no debe aparecer sorprendido cuando se sitúa a la tecnología enfrentada a la cultura, demasiado asociada al poder. Las primeras acepciones de Tecnología Educativa estaba asociada a los recursos audiovisuales en la enseñanza. Se trataba de diseños militares y su esencia era la aparatología, ejecutada a través de teorías de aprendizaje conductistas. Narciso Benbenaste ubica a la educación como encrucijada, puesto que la disposición y aptitud de conocer por parte del educando, se encuentra condicionada por sus relaciones intersubjetivas. Y es por ello que a pesar de que el Mercado arrecia, es necesario que la noción de educación sea distinguida de la de capacitación, puesto que ésta última refiere solo a un saber instrumental, unilateral. Si la educación se torna solo en capacitación conduce a una fragmentación social, donde cada uno de nosotros se halla restringido simbólicamente para vincularse con otros, puesto que solo se lo hace a través de la división del trabajo. Estos atributos del sujeto de la capacitación lo llevan a una disposición apolítica, donde el semejante es reconocido como un competidor, como un vendedor o como un potencial consumidor. En consecuencia cuando la educación deviene en capacitación, genera sujetos proclives a modelos sociales donde el manejo macrosocial es delegado en líderes o en elites, mientras los ciudadanos sostienen una trama de vínculos instrumentales parciales o de un placer inmediatista. Benbenaste caracteriza de modelo educacional industrialista al que como correlato tiene a la organización taylorista-fordista del trabajo. A este modelo no basta con mejorarlo, hay que transformarlo. En el modelo educativo de nuevo tipo hay que crear las condiciones para facilitar al educando un creciente acceso a la objetividad desde su singularidad personal. Esta singularidad es la base sobre la cual se apoya la noción de estrategia de pensamiento, que es la acción de razonar dentro de una red de significantes. Estas estrategia de pensamiento determina el modo en que el sujeto se relaciona con los objetos y con los otros sujetos. Una persona se hace más responsable en la medida en que registra en términos comunes que lo afectivo determina en buena medida lo cognoscitivo. Y es allí donde cada nudo, cada problema es vivenciado como una oportunidad para enriquecer el bagaje personal en la convivencia simbólica.

>>A modo de colofón

Decíamos al principio que la universidad está en un proceso de intercambio de ideas sobre su misión, sobre su relación con el Estado, con la sociedad y con el mundo productivo y debe ser la comunidad universitaria quien oriente el proceso. Hoy, muchos nuevos gurúes plantean de modo remozado lo que ya es muy viejo. Son portadores de nuevos discursos revolucionarios, ya no son sólo líderes políticos que representan a los pobres, a los excluidos o a los explotados. Al contrario: los portadores del discurso revolucionarios son ahora personas de muy diferentes sensibilidades políticas, familiarizadas con la tecnologías punta y vinculadas a los sectores más modernos de la economía (Tedesco, J.C.; 1995). Argumentan, entre otras cosas que la educación se ha convertido en algo esencial como para dejarlo en manos de las escuelas. Y los planes de acción incluyen la privatización de la enseñanza pública, establecimiento de nuevos fondos para la innovación y nuevas formas de gestionarlas, desenmarañando la molesta política de telecomunicaciones, expandiendo programas de educación a distancia y fijando nuevos estándares para los medios de comunicación (Sancho Gil, Juana Ma., 1995). Dentro de esta avanzada ideológica se encuentra Bill Gates, quien parece asignar a la técnica respuestas fantásticas, y se abstrae de la realidad en que se desenvuelve el Hombre, particularmente en los países periféricos. Y cuando la educación es una mercancía más se llega al último reducto de la vida humana, se está manipulando la arquitectura psicosocial de la personalidad. Si se entrega la capacidad de decisión sobre los procesos educativos a los intelectuales orgánicos de las empresas transnacionales, como son el Banco Mundial, el FMI y la UNESCO, el control de la genética psicosocial pasa a los gurúes, a los nuevos apóstoles, a los dueños de la globalización (Chomsky y Dietrich, 1997).

>>Bibliografía

•Adonis, Crysos; Educación a distancia a través de redes avanzadas; Material de seminario, 2000. •Aparici, Roberto; Mitos de la educación a distancia…; en Acerca de la distancia; Editorial Eudecor; 1999. •Bateson, Gregory y otros; La nueva comunicación; Editorial Kairós, Barcelona, 1989. •Benbenaste, Narciso; Sujeto: política x tecnología/mercado; CBC, UBA; 1995. •Bunge, Mario; Epistemología; Editorial Ariel; Barcelona, 1980. •Chomsky, Noam y Dietrich, H.; La sociedad global; Editorial Contrapunto, México, 1997. •Fainholc, Beatriz; La tecnología educativa propia y apropiada; Ed. Humanitas; Buenos Aires. •García Aretio, Lorenzo; Un concepto integrador de la educación a distancia; UNED, España. •Holmberg, Borge; Educación a distancia; Editorial Kapeluz; Buenos Aires; 1985. •AA.VV.; Introducción a la educación a distancia; Curso de formación docente; Escuela de Cs. de la Información; UNC, Octubre de 2000. •Muñoz, José Javier; Apunte del seminario de Tecnología Educativa; UTN, 2000. •Sancho Gil, Juana María; C.E.N.T.; Octubre 1997. •Zapata Ros, Miguel; Usando Internet como recurso educativo; 1997.

http://www.concienciasocial.unc.edu.ar/admi/articulos/articulos/105.pdf

Negrete, Portilla, Solis


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