La innovación es una fundamental fuente de éxito en la economía de mercado ante un entorno cambiante y sumamente competitivo. “La creatividad es de vital importancia para nuestra vida diaria, como para las organizaciones comerciales.

En la dirección de empresas ésta es un factor importante para el éxito y un elemento clave en tres cosas por lo menos”.

Primero, la estrategia competitiva que consiste en hallar maneras imaginativas para constituirse en más habilidoso que la competencia.

Segundo, inventar productos y servicios novedosos en el mercado.

Tercero, uso imaginativo de las técnicas publicitarias y de promoción.

Los individuos difieren fuertemente en su capacidad de ser creativos. Los que poseen este don en alto grado tienden a ser más originales que las personas menos creativas. Las personas creativas también suelen ser más flexibles: pueden y están dispuestas a cambiar de

enfoques cuando abordan un problema. Prefieren la complejidad a la simplicidad y tienden a ser más independientes que las personas menos creativas, adhiriéndose a sus convicciones cuando alguien pone en tela de juicio sus ideas. También tienden a cuestionar la autoridad y a desobedecer órdenes que no tienen sentido para ellas.

Del mismo modo que los individuos difieren en su capacidad de poner en práctica su talento creativo, también las organizaciones difieren en su capacidad de traducir en nuevos productos, procesos o servicios los talentos de sus integrantes

En la aldea global una corporación puede liderar el mercado con su bien o servicio, pero ello no significa la desaparición de la competencia. La curva de demanda se ha segmentado en un número casi infinito de nichos y los productores de menor calibre apuntan cada vez más a situarse dentro de algunos de ellos.

El reto de estos tiempos en todo lo atinente a creatividad e innovación pasa por descubrir una necesidad insatisfecha, casi sin importar el número de demandantes, pero que se constituya automáticamente en un nuevo nicho de mercado. En esa línea marchan todos los servicios personalizados.

“El éxito depende de la relación dual entre las ideas y la transformación de las ideas seleccionadas en innovaciones prácticas. Las innovaciones sólo acontecen cuando las ideas implementadas satisfacen un objetivo claro, como la realización de una tarea más productiva (mejor, más barata, o más estética

Las empresas de éxito se distinguen entre otras cosas por adaptar las técnicas predominantes a su propia cultura, estilo, estrategia y posicionamiento en el mercado. Pero siempre, hay elementos que deben ser tenidos en cuenta, tales como una fuerte orientación hacia el mercado tanto en el vértice superior como en los niveles inferiores y una fluida comunicación entre todos los estratos de la firma.

Ha surgido la empresa flexible. A partir de este momento, “para que una empresa pueda competir ya no basta con que piensen unos pocos: necesita las ideas y las iniciativas de todos sus empleados”