El MPEG-4, cuyo nombre formal es ISO/IEC 44196, es un estándar desarrollado por el MPEG, el mismo grupo que desarrolló los estándares MPEG-1 y MPEG-2. El principal objetivo de este nuevo formato es ofrecer al usuario final un mayor grado de interactividad y control de los contenidos multimedia, por lo que en vez de basarse en el conjunto de la secuencia, el MPEG-4 se basa en el contenido. Así, mientras los estándares MPEG-1 y MPEG-2 codifican secuencias, el MPEG-4 es capaz de crear representaciones codificadas de los datos de audio y vídeo que la forman. Un ejemplo simple lo podemos ver en la figura 1. La figura 1A representa el original sin codificar, mientras que la figura 1B representa una de las muchas posibles presentaciones de la imagen original tras ser codificada en MPEG-4, decodificada y manipulada por el usuario. El MPEG-4 ha dividido la imagen original en diferentes capas: el tipo de fondo, los diferentes objetos y una capa de texto