La cantidad de costos indirectos de fabricación aplicados durante un período muy rara vez será igual a la de los costos indirectos de fabricación realmente incurridos, porque la tasa predeterminada de aplicación de los costos indirectos de fabricación se basa en un numerador estimado (costos indirectos de fabricación) y en un denominador estimado (capacidad productiva). Las diferencias pequeñas se tratan por lo general como un costo del período mediante un ajuste a costo de los artículos vendidos. Las diferencias significativas deben prorratearse a inventario de trabajo en proceso, inventario de artículos terminados y costo de artículos vendidos, en proporción al saldo de costos indirectos de fabricación no ajustado en cada cuenta. El objetivo es el de asignar los costos indirectos de fabricación subaplicados o sobreaplicados a esas cuentas que se encontraban distorsionadas mediante el uso de una tasa de aplicación que probó ser incorrecta y de ese modo ajustar sus saldos finales a lo que aproximadamente deberían haber sido, de haberse empleado la tasa correcta de aplicación. Cuando se utiliza el sistema de costos por órdenes, los costos indirectos de fabricación aplicados a cada orden se deben también ajustar. Bajo un sistema de costos por procesos, los costos indirectos de fabricación asignados a cada departamento se deben ajustar.
Continuando con el ejemplo de la Compañía Santa, supóngase la siguiente información adicional:
(1) $720 000.00 / $800 000.00 = 90%
(2) 80 000.00 / 800 000.00 = 10%
Para prorratear los $70 000.00 de costos indirectos de fabricación subaplicado, se haría el siguiente asiento para la Compañía Santa:
Distribución de las cuentas de costos indirectos para propósitos de costeo de productos. La determinación del costo de los productos fabricados implica la asignación de todos los CI incurridos durante un período a los productos fabricados durante ese período. Puesto que la producción pasa físicamente sólo por departamentos de producción, y no por los departamentos de servicios, todos los CI deben asignarse a los departamentos de producción para propósitos del costo de los productos.
Distribución de costos indirectos.
Al proceso de realizar la distribución de costos entre las áreas productivas y de servicio, se le conoce con el nombre de prorrateo primario.
Junto con el problema del prorrateo primario, la organización se enfrenta al de distribuir los costos de los departamentos de servicio entre los departamentos o áreas que se benefician con dichos servicios, lo que se conoce con el nombre de prorrateo secundario.
No es tarea fácil llevar a cabo ambas distribuciones o asignaciones de costos, sobre todo cuando se implanta en la empresa la contabilidad por áreas de responsabilidad, la que descansa en la división entre partidas controlables para fines de la evaluación de la actuación de cada área, de donde resulta un reto muy interesante la implantación de este sistema contable, que trae consigo la necesidad de establecer criterios claros y correctos en la distribución de los costos para evitar que el espíritu de este sistema de información se diluya.
Todos los costos que sean asignados o distribuidos deben aparecer en los reportes de actuación como partidas no controlables, porque se supone que el responsable del área no decidió la forma de la distribución y utilización de cierto servicio.
Costeo real contra costeo normal de costos indirectos de fabricación. En un sistema de costos reales, los costos del producto se registran solamente cuando ellos incurren. Esta técnica es aceptada por lo general para el registro de los materiales directos y la mano de obra directa porque se pueden asociar fácilmente a las órdenes específicas (costeo por órdenes de trabajo) o a los departamentos (costeo por procesos). Los costos indirectos, por tratarse del elemento indirecto del costo del producto, no se pueden asociar fácil o convenientemente a una orden específica o departamento.
Bajo el costeo normal, los costos se acumulan a medida que ellos incurren, con una excepción: Los costos indirectos se aplican con base en producciones reales (horas, unidades) multiplicadas por una tasa predeterminada de aplicación de costos indirectos. Este procedimiento es necesario porque los costos indirectos no se incurren uniformemente durante el periodo.
Para calcular la tasa de aplicación de los costos indirectos para un periodo, el nivel estimado de producción (el denominador de la tasa predeterminada) correspondiente al periodo siguiente constituye una consideración importante porque los costos indirectos de fabricación totales son una combinación de variables, fijos y mixtos.