El análisis semántico es posterior al sintáctico y mucho más difícil de formalizar que éste. Se trata de determinar el tipo de los resultados intermedios, comprobar que los argumentos que tiene un operador pertenecen al conjunto de los operadores posibles, y si son compatibles entre sí, etc. En definitiva, comprobará que el significado de lo que se va leyendo es válido. La salida “teórica” de la fase de análisis semántico sería un árbol semántico. Consiste en un árbol sintáctico en el que cada una de sus ramas ha adquirido el significado que debe tener. En el caso de los operadores polimórficos (un único símbolo con varios significados), el análisis semántico determina cuál es el aplicable. Por ejemplo, consideremos la siguiente sentencia de asignación: A := B + C En Pascal, el signo “+” sirve para sumar enteros y reales, concatenar cadenas de caracteres y unir conjuntos. El análisis semántico debe comprobar que B y C sean de un tipo común o compatible y que se les pueda aplicar dicho operador. Si B y C son enteros o reales los sumará, si son cadenas las concatenará y si son conjuntos calculará su unión.